2016 – Servicio litúrgico para el mes de abril

Viernes 1 de abril:

 VIERNES DE LA OCTAVA DE PASCUA

Misa y lecturas propias de la feria. Gloria. Aleluya.

Prefacio I de Pascua “en este día”. Canon romano con embolismos propios.

 Bendición solemne de Pascua.

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesús de entre los muertos, rompiendo las ataduras del pecado y de la muerte, esté con vosotros.

Aspersión con el agua: Durante estos días de la Octava de Pascua, todas las celebraciones están impregnadas por el acontecimiento de la resurrección de Jesús; y a través de las lecturas que hacemos, nos empujan hacia el acto de fe en Cristo Jesús resucitado y presente en la Palabra y en la Eucaristía.

Por eso, hermanos, al comenzar la celebración de la Eucaristía, pidamos a Dios, nuestro Padre, que la aspersión de esta agua, bendecida en la Noche Santa (en el día santo) de Pascua, reavive en nosotros la gracia del Bautismo, por el cual fuimos sumergidos en la muerte redentora del Señor Jesús, para resucitar con Él a una vida nueva.

(Aspersión con el agua bendita, bien desde el presbiterio, o por el templo)

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino.

Monición al Gloria:  En este día de gozo y de gloria, recitemos el himno de alabanza, invocando a Jesucristo, nuestro mediador, sentado a la derecha del Padre.

Colecta:   Dios todopoderoso y eterno, que por el misterio pascual has restaurado tu alianza con los hombres, concédenos realizar en la vida cuanto celebramos en la fe. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles:  Oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre, por medio de la resurrección de su Hijo Jesucristo nos ha enriquecido y dado nueva vida.

 

  1. Por la Iglesia; para exprese de manera clara en su vida y su obras que sólo en el nombre de Cristo se puede encontrar la salvación. Roguemos al Señor.
  2. Por las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada; para que aumente entre los jóvenes de hoy el interés por una vocación de servicio en la Iglesia. Roguemos al Señor.
  3. Por la paz y fraternidad en todos los países de la tierra; para que la nueva vida que Cristo resucitado ha traído al mundo entero las conviertan en una realidad. Roguemos al Señor. Roguemos al Señor.
  1. Por todos los que sufren en el cuerpo o en el alma; para que invocando con esperanza el nombre de Cristo, sepan poner en manos de Dios su dolor y su angustia. Roguemos al Señor.
  2. Por todos nosotros, que celebramos con gozo la Pascua de Jesús; para que seamos testigos de su presencia entre nosotros. Roguemos al Señor.

Señor y Dios nuestro, cuyo Hijo Jesús es la piedra desechada por los arquitectos y que ahora se ha convertido en piedra angular, escucha las súplicas de tu pueblo y concédele la abundancia de gracias que confía recibir de tu mano, pues tiene puesta toda su esperanza en el nombre de Jesucristo, tu Hijo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Poscomunión:   Dios todopoderoso, no ceses de proteger con amor a los que has salvado, para que así, quienes hemos sido redimidos por la muerte de tu Hijo, podamos alegrarnos en su resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor.

 Bendición solemne :

 Que os bendiga Dios Todopoderoso en este día solemne de Pascua, y que su misericordia os guarde de todo pecado.

  • Y el que os ha redimido por la resurrección de Jesucristo, os enriquezca con el premio de la vida eterna.
  • Y a vosotros, que al terminar los días de la pasión del Señor celebráis con gozo la fiesta de Pascua, os conceda también alegraros con el gozo de la Pascua eterna.
  • Y la bendición de Dios todopoderoso…

 Despedida:   Hermanos, anunciad a todos la alegría del Señor resucitado. Podéis ir en paz, aleluya, aleluya.

 Sábado 2 de abril:

 SÁBADO DE LA OCTAVA DE PASCUA

Misa y lecturas propias de la feria. Gloria. Aleluya.

Prefacio I de Pascua “en este día”. Canon romano con embolismos propios.

 Bendición solemne de Pascua.

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesús de entre los muertos, rompiendo las ataduras del pecado y de la muerte, esté con vosotros.

Aspersión con el agua: Durante estos días de la Octava de Pascua, todas las celebraciones están impregnadas por el acontecimiento de la resurrección de Jesús; y a través de las lecturas que hacemos, nos empujan hacia el acto de fe en Cristo Jesús resucitado y presente en la Palabra y en la Eucaristía.

Por eso, hermanos, al comenzar la celebración de la Eucaristía, pidamos a Dios, nuestro Padre, que la aspersión de esta agua, bendecida en la Noche Santa (en el día santo) de Pascua, reavive en nosotros la gracia del Bautismo, por el cual fuimos sumergidos en la muerte redentora del Señor Jesús, para resucitar con Él a una vida nueva.

(Aspersión con el agua bendita, bien desde el presbiterio, o por el templo)

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino.

Monición al Gloria:  En este día de gozo y de gloria, recitemos el himno de alabanza, invocando a Jesucristo, nuestro mediador, sentado a la derecha del Padre.

Colecta:   Oh Dios, que con la abundancia de tu gracia no cesas de aumentar el número de tus hijos, mira con amor a los que has elegido como miembros de tu Iglesia, para que, quienes han renacido por el Bautismo, obtengan también la resurrección gloriosa. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles:  Hermanos, oremos a Dios Padre, sabiendo que no desatenderá las plegarias que le dirigimos en nombre de su Hijo Jesucristo.

  1. Para que el Señor Jesús, Salvador del mundo, haga de su Iglesia el testigo fiel de su resurrección. Roguemos al Señor.
  2. Para que el Señor Jesús haga que nunca falten en nuestra diócesis sacerdotes que anuncien la Buena Noticia de la Resurrección. Roguemos  al Señor.
  3. Para el Señor Jesús cure a nuestro mundo de la enfermedad de la guerra y cierre las heridas de los pueblos y las naciones. Roguemos al Señor.
  4. Para que el Señor Jesús ilumine con su luz a todos los que buscan la fe, para que le reconozcan como su Salvador. Roguemos al Señor.
  5. Para que el Señor Jesús, vencedor de la muerte, nos confirme a nosotros en la firmeza de la fe y en el testimonio de su resurrección. Roguemos al Señor.

Dios y Señor nuestro, que en la resurrección de tu Hijo nos has manifestado la fuerza de tu poder y nos has abierto las puertas del triunfo, atiende nuestras súplicas y concédenos la firmeza de la fe para que seamos constantes en tu alabanza y en el anuncio del Evangelio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Poscomunión:   Mira, Señor, con bondad a tu pueblo, y ya que has querido renovarlo con estos sacramentos de vida eterna, concédele también la resurrección gloriosa. Por Jesucristo nuestro Señor.

 Bendición solemne :

 Que os bendiga Dios Todopoderoso en este día solemne de Pascua, y que su misericordia os guarde de todo pecado.

  • Y el que os ha redimido por la resurrección de Jesucristo, os enriquezca con el premio de la vida eterna.
  • Y a vosotros, que al terminar los días de la pasión del Señor celebráis con gozo la fiesta de Pascua, os conceda también alegraros con el gozo de la Pascua eterna.
  • Y la bendición de Dios todopoderoso…

 Despedida:      Hermanos, anunciad a todos la alegría del Señor resucitado. Podéis ir en paz. Aleluya, aleluya.

Domingo 3 de abril:

 DOMINGO II DE PASCUA

Color blanco. Misa y lecturas propias del II domingo de Pascua. Gloria. Aleluya. Credo. Prefacio I de Pascua “en este día”.

Canon romano con embolismos propios. Bendición solemne de Pascua.

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesús de entre los muertos, rompiendo las ataduras del pecado y de la muerte, esté con vosotros.     

Monición de entrada y aspersión con el agua:  Como cada domingo, el amor de Dios nos reúne para vivir la alegría de la presencia de Cristo resucitado; pues Cristo nos va a volver a comunicar hoy su paz, su palabra y se nos va a volver a dar como alimento; pues cada domingo es la actualización de su resurrección. Ojalá que todos nosotros, como el apóstol santo Tomás, sepamos descubrir a Cristo Jesús como nuestro Dios y Señor.

Y ahora, en actitud de acogida, escucha y humildad, nos disponemos a empezar la celebración de la Eucaristía de este domingo, domingo de la Divina Misericordia, renovando, por medio de la aspersión del agua bendecida en la Noche Santa de la Pascua, el Bautismo que nos hizo hijos de Dios y nos unió a Cristo resucitado.

(Aspersión con el agua bendita por el templo)

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino

Monición al Gloria:     En este día de gozo y de gloria, recitemos el himno de alabanza, invocando a Jesucristo, nuestro mediador, sentado a la derecha del Padre

Colecta:   Dios de misericordia infinita, que reanimas la fe de tu pueblo con el retorno anual de las fiestas pascuales, acrecienta en nosotros los dones de tu gracia, para que comprendamos mejor la inestimable riqueza del bautismo que nos ha purificado, del espíritu que nos ha hecho renacer y de la sangre que nos ha redimido. Por nuestro Señor Jesucristo

Credo:   Transformados por la vida nueva de Jesucristo, renovemos hoy nuestra adhesión a Él, a cuya muerte y resurrección fuimos incorporados por el Bautismo

Oración de los fieles: En medio de la Pascua, y guiados por el Espíritu por el que podemos llamar a Dios Padre, presentemos nuestras súplicas al Señor a favor de todos los hombres.

  1. Por la Iglesia, comunidad de creyentes en Cristo; para que permanezca siempre unida a sus pastores. Roguemos al Señor.
  1. Por las vocaciones; para que la alegría que nos da Cristo resucitado anime a muchos jóvenes a entregarle su vida por entero en el ministerio sacerdotal y en la vida religiosa. Roguemos al Señor.
  1. Por todos los pueblos de la tierra; para que la paz de Cristo resucitado promueva un nuevo orden de convivencia. Roguemos al Señor.
  2. Por los que buscan y aún no han llegado a la fe, por los que no son capaces de creer; para que descubran en Cristo la piedra angular. Roguemos al Señor.
  3. por todos nosotros, que tenemos la dicha de creer sin ver; para que nos sintamos enviados por Cristo a anunciar la Buena Noticia de su resurrección. Roguemos al Señor

Oh Padre, que el día del Señor reúnes a tu pueblo para celebrar a Aquél que es el Primero y el Último, el Viviente que ha vencido a la muerte; escucha nuestras súplicas y danos la fuerza de tu Espíritu para que, después de haber roto las cadenas del mal, te rindamos el servicio de nuestra obediencia y nuestro amor, para reinar con Cristo en la gloria. Él que vive y reina, inmortal y glorioso, por los siglos de los siglos.

Poscomunión:  Concédenos, Dios todopoderoso, que la fuerza del sacramento pascual, que hemos recibido, persevere siempre en nosotros. Por Jesucristo nuestro Señor.

Bendición solemne :

  • Que os bendiga Dios Todopoderoso en este día solemne de Pascua, y que su misericordia os guarde de todo pecado.
  • Y el que os ha redimido por la resurrección de Jesucristo, os enriquezca con el premio de la vida eterna.
  • Y a vosotros, que al terminar los días de la pasión del Señor celebráis con gozo la fiesta de Pascua, os conceda también alegraros con el gozo de la Pascua eterna.
  • Y la bendición de Dios todopoderoso…

Despedida:      Hermanos, anunciad a todos la alegría del Señor resucitado. Podéis ir en paz. Aleluya, aleluya

Lunes 4 de abril:

Lunes de la II semana de Pascua

La Anunciación del Señor. SOLEMNIDAD (Trasladada)

Color blanco. Misa y lecturas propias de la solemnidad (leccionario V).

Gloria. Aleluya. Credo, arrodillándose al “incarnatus”.

Prefacio propio. Plegaria Eucarística III

La gracia, el amor y la paz de nuestro Señor Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre, esté con todos vosotros

Monición de entrada y acto penitencial:    Celebramos hoy con gozo la solemnidad de la Anunciación del Señor; el misterio de la encarnación del Hijo de Dios en las entrañas de la Virgen María; el momento cumbre de la historia en el que Dios Padre, que durante tantos siglos había manifestado de diversas maneras su amor al hombre,  nos envió a su propio Hijo como culminación de su obra; el momento en el que María dijo “sí” a la voluntad de Dios, haciendo posible que la salvación llegase a toda la humanidad.

Alegrémonos, pues, en el Señor también nosotros, y en unos momentos de silencio, acojamos al Señor que viene a salvarnos, reconociendo que estamos necesitados de su perdón y su misericordia

  • Tú que te hiciste en todo semejante a nosotros, excepto en el pecado.
  • Tú que has venido a este mundo a salvarnos.
  • Tú el fruto bendito del vientre de María

Gloria.

Colecta: Señor, Tú has querido que la Palabra se encarnase en el seno de la Virgen María; concédenos, en tu bondad, que cuantos confesamos a nuestro Redentor, como Dios y como hombre verdadero, lleguemos a hacernos semejantes a Él en su naturaleza divina. Por nuestro Señor Jesucristo

Credo: Confesemos ahora todos juntos nuestra fe; y al proclamar el misterio de la encarnación del Hijo de Dios, expresaremos nuestra adoración arrodillándonos

Oración de los fieles:  Al celebrar hoy el misterio de la Encarnación del Hijo de Dios en las entrañas de la Virgen María, proclamamos que para Dios nada hay imposible; por eso, haciendo nuestros los sufrimientos y anhelos de toda la humanidad, oremos por las necesidades de la Iglesia y del mundo entero

  1. Para que, a imagen de la Santísima Virgen María, esposa del Espíritu Santo, la Iglesia, fecundada por el poder del mismo Espíritu, dé a luz a Cristo para el mundo. Roguemos al Señor.
  2. Para que el Sí de María avive en los jóvenes el deseo de vivir en fidelidad el don de la vocación. Roguemos al Señor.
  3. Para que, por intercesión de María, todos los pueblos de la tierra contemplen en Cristo la encarnación de la misericordia y fidelidad de Dios. Roguemos al Señor.
  4. Para que, por mediación de María, los pobres, los marginados, los que sufren en el alma o en el cuerpo, experimenten la fuerza de Dios y esperen contra toda esperanza. Roguemos al Señor.
  5. Para que, por intercesión de María, los creyentes en Cristo sepamos encontrarle y servirle en nuestros prójimos. Roguemos al Señor

Señor, que escogiste a María, la Virgen de Nazaret, para que fuera madre de tu Hijo único; escucha nuestras oraciones y haz que, siguiendo su ejemplo de fidelidad y entrega, recibamos de Ti la gracia que necesitamos para no frustrar tu plan de salvación en nuestras vidas y en nuestra historia. Por Jesucristo nuestro Señor

Poscomunión:     Confirma, Señor, en nosotros, la verdadera fe, mediante los sacramentos que hemos recibido, para que cuantos confesamos al Hijo de la Virgen, como Dios y como Hombre verdadero, podamos llegar a las alegrías del reino por el poder de su santa resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo:      Concede, Señor, al pueblo cristiano madurar su conocimiento de la fe que profesa y amar la Eucaristía que celebra. Por Jesucristo nuestro Señor.

Martes 5 de abril:

Martes de la II semana de Pascua

Color blanco. Misa y lecturas propias de feria. Aleluya.

Prefacio  III de Pascua. Plegaria Eucarística II.

Oración sobre el pueblo nº 11.

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesucristo, rompiendo las ataduras de la muerte, esté con todos vosotros

Monición de entrada y aspersión con el agua:       Nuevamente nos hemos reunido, hermanos, para celebrar la Eucaristía en este tiempo de Pascua, en la que con alegría y regocijo damos gloria a Dios, porque el Señor ha establecido su reinado. Y si en la noche de la Pascua, renovamos nuestro Bautismo, nuestra unión con Jesús resucitado, comencemos la Eucaristía renovándola de nuevo por medio de la aspersión con el agua, pidiendo a Dios que nos llene con su gracia y con su amor

(Aspersión con el agua bendita, bien desde el presbiterio, o por el templo

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino.

Colecta:   Te pedimos, Señor, que nos hagas capaces de anunciar la victoria de Cristo resucitado, y pues en ella nos has dado la prenda de los dones futuros, haz que un día los poseamos en plenitud. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles:   Oremos, hermanos, al Padre, que con su poder nos creó y con su bondad nos ha salvado de la muerte, por la resurrección de su Hijo Jesucristo

  1. Por la Iglesia; para que sea ante todos los hombres un testimonio de amor y de servicio, como lo fueron las primeras comunidades cristianas. Roguemos al Señor.
  2. Por las vocaciones al ministerio sacerdotal y a la vida consagrada; para que Cristo resucitado suscite seguidores fieles a Él en todo el mundo. Roguemos al Señor.
  3. Por todos los hombres; para que nuestros tiempos sean pacíficos y los gobernantes logren superar con éxito los problemas que más perturban al mundo. Roguemos al Señor.
  4. Por los que poseen mayores posibilidades económicas; para que sepan compartir generosamente sus bienes con los más necesitados. Roguemos al Señor.
  5. Por nosotros, para que, a ejemplo de la primitiva comunidad, sintamos la urgencia de vivir como hermanos y favorezcamos una comunidad de fe, esperanza y amor. Roguemos al Señor

Escucha, Padre, la oración de tus hijos y concede a tu Iglesia, por la victoria del Hijo del Hombre sobre la tierra, tener un mismo sentir y pensar, en comunión contigo, y así celebrar todo el amor que has manifestado sobre la humanidad entera. Por Jesucristo nuestro Señor

Poscomunión:   Escucha, Seños, nuestras oraciones, para que la participación en los sacramentos de nuestra redención nos sostenga durante la vida presente y nos dé las alegrías eternas. Por Jesucristo nuestro Señor

Oración sobre el pueblo:      Muéstrate propicio, Señor, con el pueblo que te sirve; ayúdale a crecer y propagarse y a cumplir con fidelidad tus mandamientos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Miércoles 6 de abril:

Miércoles de la II semana de Pascua.

Color blanco. Misa y lecturas propias de feria. Aleluya.

Prefacio I de Pascua. Plegaria Eucarística II.

Oración sobre el pueblo nº 14.

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesucristo, rompiendo las ataduras de la muerte, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y aspersión con el agua:       De nuevo nos hemos reunido para dar gracias al Señor en la celebración de la Eucaristía, para recibir de ella la fuerza para contar a nuestros hermanos la fama del Señor. Ahora, al comenzar la celebración de la Eucaristía, le pedimos por medio de la aspersión del agua bendita que renueve en nosotros su gracia salvadora.

(Aspersión con el agua bendita, bien desde el presbiterio, o por el templo)

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino.

Colecta: Al revivir nuevamente este año el misterio pascual, en el que la humanidad recobra la dignidad perdida y adquiere la esperanza de la resurrección futura, te pedimos, Señor de clemencia, que el misterio celebrado en la fe se actualice siempre en el amor. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles:   Oremos, hermanos, a Dios Padre, que no envió a su Hijo Jesucristo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él.

  1. Para que la Iglesia anuncie sin cesar a todos los pueblos el alegre mensaje de la esperanza futura. Roguemos al Señor.
  1. Para que nunca falten vocaciones sacerdotales al servicio de nuestra diócesis, que repartan a todos el Pan de la Palabra y de la Eucaristía, roguemos al Señor.
  1. Para que se afiancen los lazos de acercamiento y cooperación entre las naciones, venciendo las enemistades y divisiones. Roguemos al Señor.
  2. Para que los pobres, afligidos, enfermos y moribundos vean fortalecida su esperanza en la victoria de Cristo resucitado. Roguemos al Señor.
  3. Para que todos nosotros seamos renovados por la resurrección de Jesucristo. Roguemos al Señor.

Oh Dios, que tanto amaste al mundo que le entregaste a tu Hijo único, para que no perezca ninguno de los que creen en Ti, sino que tengan vida eterna, escucha nuestras súplicas y haz que su triunfo sobre la muerte nos haga gozar eternamente de tu amor. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión:   Ven, Señor, en ayuda de tu pueblo, y, ya que nos has iniciado en los misterios de tu reino, haz que abandonemos nuestra antigua vida de pecado y vivamos, ya desde ahora, la novedad de la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo:      Que tu pueblo, Señor, pueda alegrarse siempre de celebrar los misterios de su redención y de recibir continuamente sus frutos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Jueves 7 de abril:

Jueves de la II semana de Pascua

San Juan Bautista de la Salle, presbítero. MEMORIA OBLIGATORIA

Color blanco. Colecta propia, resto y lecturas propias de feria. Aleluya.

Prefacio IV de Pascua. Plegaria Eucarística  II.

Oración sobre el pueblo nº 16.

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesús de entre los muertos, rompiendo las ataduras del pecado y de la muerte, esté con vosotros.  

Monición de entrada y acto penitencial:    Hermanos, al comenzar la celebración de los sagrados misterios en la que recordaremos la memoria de san Juan Bautista de la Salle, pedimos en unos momentos de silencio que la vida de Dios esté en nosotros, y supliquemos perdón por todo aquello que de pecado y de muerte hay dentro de nosotros.

Yo confieso…

Colecta:   Señor, Tú que has elegido a san Juan Bautista de la Salle para educar a los jóvenes en la vida cristiana, suscita maestros en tu Iglesia que se entreguen con generosidad a la formación humana y cristiana de la juventud. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles:  Hermanos, dirijamos ahora nuestras súplicas confiadas a Dios Padre, que está cerca de los atribulados, pidiéndole por el bien de la Iglesia y del mundo entero

  1. Para que la Iglesia se mantenga siempre firme en el convencimiento de que debe obedecer a Dios antes que a los hombres. Roguemos al Señor.
  2. Para que surjan santas vocaciones sacerdotales al servicio de nuestra diócesis. Roguemos al Señor.
  3. Para que los poderosos de la tierra tengan en cuenta a los pobres y marginados de nuestro mundo. Roguemos al Señor.
  4. Para que los abatidos y todos cuantos sufren sientan cercana la presencia de Dios que los ama. Roguemos al Señor.
  5. Para que todos nosotros, que celebramos con gozo la resurrección del Señor, seamos testigos del amor de Dios. Roguemos al Señor.

Dios, Padre nuestro, que has puesto todo en manos de tu Hijo Jesucristo, que nos da su Espíritu sin medida, atiende las plegarias que te hemos dirigido y concédenos que, aceptando su testimonio, creamos en Él y poseamos la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión:  Dios todopoderoso y eterno, que en la resurrección de Jesucristo nos has hecho renacer a la vida eterna, haz que los sacramentos pascuales den en nosotros fruto abundante, y que el alimento de salvación que acabamos de recibir fortalezca nuestras vidas. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo:  Señor, protege con tu mano poderosa a este pueblo suplicante; dígnate purificarlo y orientarlo para que, consolado en el presente, tienda sin cesar hacia los bienes futuros. Por Jesucristo nuestro Señor.

Viernes 8 de abril:

Viernes de la II semana de Pascua

Color blanco. Misa y lecturas propias de feria. Aleluya.

Prefacio V de Pascua. Plegaria Eucarística II.

Oración sobre el pueblo nº 18.

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesús de entre los muertos, rompiendo las ataduras del pecado y de la muerte, esté con vosotros.   

Monición de entrada y aspersión con el agua: Siempre que celebramos la Eucaristía, recordamos que con su Sangre, el Señor Jesús ha comprado para Dios hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación; y que ha hecho de ellos una dinastía sacerdotal que sirva a Dios. Comencemos, por tanto, la celebración de la Eucaristía recordando, por medio de la aspersión con el agua bendita, ese bautismo que nos hizo hijos de Dios y miembros de esa dinastía sacerdotal.

(Aspersión con el agua bendita, bien desde el presbiterio, o por el templo)

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino.

Colecta:   Oh Dios, que, para libarnos del poder del enemigo, quisiste que tu Hijo muriera en la cruz, concédenos alcanzar la gracia de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles:  Hermanos, oremos con fe al Padre, que ha resucitado a Jesucristo de entre los muertos y nos ha resucitado a nosotros juntamente con Él.

  1. Por la Iglesia; para que, con su alegría, dé valientemente testimonio perseverante de la resurrección de Jesucristo. Roguemos  al Señor.
  1. Por las vocaciones sacerdotales y religiosas; para que la fuerza de Cristo resucitado empuje a muchos jóvenes a seguirle entregándole su vida por entero. Roguemos al Señor.
  1. Por los gobernantes de todo el mundo; para que abran sus ojos a la verdad y no se opongan nunca a ella. Roguemos  al Señor.
  2. Por los que pasan hambre, para que reciban el alimento necesario, fruto de la solidaridad de todos. Roguemos  al Señor.
  3. Por todos nosotros; para que nuestra vida sea coherente con nuestra fe y nuestra esperanza. Roguemos  al Señor.

Escucha, Señor, las oraciones de tu pueblo, y haz que escuchando la palabra de tu Hijo y comiendo su Pan de vida,  lo reconozcamos como el verdadero profeta que tenía que venir al mundo y lo proclamemos Rey de nuestra vida en el trono de nuestros corazones. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión:.   Dios todopoderoso, no ceses de proteger con amor a los que has salvado, para que así, quienes hemos sido redimidos por la muerte de tu Hijo, podamos alegrarnos en su resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo:      Concede, Señor, a tu pueblo frecuentar los sacramentos pascuales y esperar con vivo deseo los dones futuros, para que, manteniéndose fiel a los santos misterios de los que ha renacido, se sienta impulsado por ellos hacia una vida nueva. Por Jesucristo nuestro Señor. 

Sábado 9 de abril:

Sábado de la II semana de Pascua.

Color blanco. Misa y lecturas propias de feria. Aleluya.

Prefacio III de Pascua. Plegaria Eucarística II.

Oración sobre el pueblo nº 23.

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesucristo, rompiendo las ataduras de la muerte, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y aspersión con el agua:  De nuevo nos hemos reunido para celebrar la Eucaristía con esa alegría que viene como don del Resucitado, y con la paz que nos tiene que dar el tenerle presente en medio de nosotros. Ahora, al empezar la celebración de la Eucaristía, renovemos el recuerdo de aquel momento trascendental en el que por medio del agua del Bautismo nacimos a la vida nueva del Espíritu, recibiendo con fe la aspersión del agua bautismal.

(Aspersión con el agua bendita, bien desde el presbiterio, o por el templo)

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino.

Colecta:   Señor, Tú que te has dignado redimirnos y has querido hacernos hijos tuyos, míranos siempre con amor de padre y haz que cuantos creemos en Cristo, tu Hijo, alcancemos la libertad verdadera y la herencia eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles:  Oremos confiadamente, hermanos, a Dios Padre, que nos envía a su Hijo Jesucristo, que camina sobre las aguas tempestuosas de la vida.

  1. Por el Papa, los obispos, los sacerdotes y los diáconos; para que realicen su misión en la Iglesia animados por un espíritu de servicio. Roguemos al Señor.
  2. Por las vocaciones sacerdotales y religiosas; para que no falten quienes den en su vida testimonio constante de Cristo resucitado. Roguemos al Señor.
  3. Por los gobernantes y los políticos; para que ejerzan su función con honradez y con espíritu de servicio. Roguemos al Señor.
  4. Por los necesitados; para que con nuestra oración y nuestra ayuda fraterna, les ayudemos a salir de su penosa situación. Roguemos al Señor.
  5. Por todos nosotros; para que meditando asiduamente la Sagrada Escritura nos sintamos llamados a colaborar en la extensión del Reino de Dios. Roguemos al Señor.

Dios y Padre nuestro, escucha nuestras oraciones, y haz que tu misericordia venga sobre nosotros como lo esperamos de ti, para que en medio de los fuertes vientos que atenazan la nave de la Iglesia, la palabra de tu Hijo se difunta y crezca el número de tus discípulos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Después de recibir los santos misterios, humildemente te pedimos, Señor, que esta Eucaristía, celebrada como memorial de tu Hijo, nos haga progresar en el amor. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo:      Afianza, Señor, el corazón de tus fieles y fortalécelo con tu gracia para que se entreguen con fervor a la plegaria y se amen con sincero amor fraterno. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

Domingo 10 de abril

DOMINGO III DE PASCUA

Color blanco. Misa y lecturas propias del III domingo de pascua. Gloria. Aleluya. Credo. Prefacio II de Pascua. Plegaria Eucarística III. Bendición solemne de Pascua.

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesús de entre los muertos, rompiendo las ataduras del pecado y de la muerte, esté con vosotros.

 Monición de entrada y aspersión con el agua:  Si siempre que nos reunimos el domingo para celebrar la Eucaristía lo hacemos para reafirmar y celebrar la Resurrección de Jesús, con más razón todavía lo hacemos en estos domingos de Pascua; y lo hacemos todos, cada uno de nosotros, también con la íntima esperanza de que lo que aquí escuchamos, celebramos y recibimos, nos ayude a ser testigos de este Jesucristo vivo, en la sencillez de nuestra vida de cada día.

Por ello, iniciamos nuestra reunión con el signo de la aspersión con el agua bendita. Esta agua que nos recuerda nuestro Bautismo, nuestro sumergirnos en la corriente de vida nueva que brota de Jesucristo resucitado.

(Aspersión con el agua bendita por el templo)

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino.

Gloria.

Colecta:  Que tu pueblo, Señor, exulte siempre al verse renovado y rejuvenecido en el espíritu, y que la alegría de haber recobrado la adopción filial afiance su esperanza de resucitar gloriosamente. Por nuestro Señor Jesucristo.

Credo:   Transformados por la vida nueva de Jesucristo, renovemos hoy nuestra adhesión a Él, a cuya muerte y resurrección fuimos incorporados por el Bautismo.

 Oración de los fieles:  Confesando nuestra fe en Cristo resucitado, y confiando en su presencia en medio de nosotros, elevemos a Dios Padre nuestras súplicas por nosotros y por todos los hombres.

  1. Para que la Iglesia anuncie siempre la Buena Noticia de Cristo resucitado sin acobardarse nunca ante las dificultades ni persecuciones. Roguemos al Señor.
  2. Para que los jóvenes reciban la luz de la Pascua, conozcan a Jesús, se dejen fascinar por Él y le sigan en la vida sacerdotal y consagrada. Roguemos al Señor.
  3. Para que los gobiernos de todo el mundo garanticen a todos los ciudadanos el derecho a la libertad religiosa. Roguemos al Señor.
  4. Para que los que sufren en el cuerpo o en el alma vean cambiado su luto en danzas por la victoria de la resurrección de Cristo. Roguemos al Señor.
  5. Para que todos nosotros seamos capaces de reconocer al Señor, y le tributemos la alabanza, el honor y la gloria que merece. Roguemos al Señor.

Padre misericordioso, atiende nuestras súplicas y aumenta en nosotros la luz de la fe, para que en los signos sacramentales de la Iglesia reconozcamos a tu Hijo, que continúa apareciéndose a sus discípulos, y concédenos tu Espíritu para anunciar a todos que Jesús es el Señor. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión:              Mira, Señor, con bondad a tu pueblo y, ya que has querido renovarlo con estos sacramentos de vida eterna, concédele también la resurrección gloriosa. Por Jesucristo nuestro Señor.

Bendición solemne:

  • El Dios, que por la resurrección de su Unigénito os ha redimido y adoptado como hijos, os llene de alegría con sus bendiciones.
  • Y ya que por la redención de Cristo recibisteis el don de la libertad verdadera, por su bondad recibáis también la herencia eterna.
  • Y, pues confesando la fe habéis resucitado con Cristo en el Bautismo, por vuestras buenas obras merezcáis ser admitidos en la patria del cielo.
  • Y la bendición…

 

 

Lunes 11 de abril:

Lunes de la III semana de Pascua

San Estanislao, obispo y mártir. MEMORIA OBLIGATORIA

Color rojo. Colecta propia, resto y lecturas propias de feria. Aleluya.

Prefacio III de Pascua. Plegaria Eucarística II.

Oración sobre el pueblo nº 3.

Monición de entrada y acto penitencial:    Hermanos, al venerar hoy la memoria del mártir san Estanislao; cuyo ejemplo ha motivado a los católicos polacos a través de siglos de dificultades y persecuciones a permanecer fieles a Cristo, comencemos la celebración de la Eucaristía en silencio, reconociendo lo que hay de pecado en cada uno de nosotros y suplicado que venga a nosotros el Espíritu renovador de Dios.

Yo confieso…

Colecta:          Señor, Tú has otorgado a san Estanislao, tu obispo, la gracia de sucumbir en aras de tu gloria bajo la espada de los perseguidores; concédenos, por su intercesión, perseverar con firmeza en la fe, hasta la muerte. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles:   Oremos ahora, hermanos, a Dios nuestro Padre, pidiéndole que sepamos descubrir y valorar el don de Jesucristo en la Eucaristía.

  1. Por la Iglesia; para que todos los que formamos demos siempre y en todo lugar testimonio de nuestra fe en Cristo. Roguemos al Señor.
  2. Por los diáconos; para que, como san Esteban, sean colmados de la sabiduría y de la gracia del Espíritu Santo. Roguemos al Señor.
  1. Por las vocaciones sacerdotales y religiosas, para que siempre haya en nuestra diócesis quien anuncie con su vida la resurrección de Cristo. roguemos al Señor.
  1. Por las organizaciones que trabajan por mitigar la necesidad en el mundo; para que Dios dé eficacia a todos sus esfuerzos. Roguemos al Señor.
  2. Por todos nosotros; para que  creyendo en Jesús, trabajemos por el alimento que perdura. Roguemos al Señor.

Escucha, Padre santo, las oraciones que te hemos presentado, y haz que, caminando con una vida intachable, meditemos tus maravillas y busquemos siempre a tu Hijo, el único Salvador que has enviado al mundo para que tengamos vida en abundancia. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión:   Dios todopoderoso y eterno, que en la resurrección de Jesucristo nos has hecho renacer a la vida eterna, haz que los sacramentos pascuales den en nosotros fruto abundante y que el alimento de salvación que acabamos de recibir fortalezca nuestras vidas. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo:      Concede, Señor, al pueblo cristiano madurar su conocimiento de la fe que profesa y amar la Eucaristía que celebra. Por Jesucristo nuestro Señor.

 Martes 12 de abril:

Martes de la III semana de Pascua

Color blanco. Misa y lecturas de  feria. Aleluya.

Prefacio IV de Pascua. Plegaria  Eucarística  II.

Oración sobre el pueblo nº 11.

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesucristo, rompiendo las ataduras de la muerte, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y aspersión con el agua:       El tiempo de Pascua en el que nos encontramos, nos invita en cada Eucaristía a alabar a nuestro Dios, a que lo alabemos todos sus siervos, y los que le temen, pequeños y grandes, porque ya llega la victoria, el poder y el reinado de su Mesías. Comencemos por tanto esta celebración recordando, por medio de la aspersión con el agua bendita, nuestro Bautismo; el primer paso que dimos para acercarnos a Jesucristo y en el camino de la fe.

(Aspersión con el agua bendita, bien desde el presbiterio, o por el templo)    

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino.

Colecta:          Señor, Tú que abres las puertas de tu reino a los que han renacido del agua y del Espíritu, acrecienta la gracia que has dado a tus hijos, para que, purificados ya de sus pecados, alcancen todas sus promesas. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración de los fieles:           

Oremos, hermanos,  a  nuestro Padre del cielo por medio de Jesús resucitado, pan de vida eterna, camino que nos conduce hacia Dios.

  1. Por todos los ministros de la Iglesia; para que el Espíritu Santo los colme de sabiduría y valentía para anunciar el Evangelio. Roguemos al Señor.
  1. Por las vocaciones sacerdotales y religiosas; para que el Rey de cielos y tierra llame a muchos a vivir únicamente para anunciar el Reino de Dios. Roguemos al Señor.
  1. Por los que se preparan para recibir por primera vez la Eucaristía; para que se dispongan a ser testigos de Cristo en sus ambientes. Roguemos al Señor.
  2. Por los poderosos de este mundo; para que no opongan resistencia a la voz de Dios y ayuden a los pobres y necesitados. Roguemos al Señor.
  3. Por todos nosotros; para que Jesucristo, Pan partido para la vida del mundo, nos ayude a vivir en profunda comunión con Él. Roguemos al Señor.

Señor, Dios todopoderoso, que sacias con los dones sagrados de tu gracia y nos invitas a participar del pan vivo bajado del cielo, escucha nuestras oraciones y danos fortaleza para seguirte y valentía para ser capaces de dar nuestra vida por amor a Ti y a los hermanos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión:           Mira, Señor, con bondad a tu pueblo, y ya que has querido renovarlo con estos sacramentos de vida eterna, concédele también la resurrección gloriosa. Por Jesucristo nuestro Señor.          

Oración sobre el pueblo:      Muéstrate propicio, Señor, con el pueblo que te sirve; ayúdale a crecer y propagarse y a cumplir con fidelidad tus mandamientos. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

Miércoles 13 de abril:

Miércoles de la III semana de Pascua

Color blanco. Misa y lecturas propias de feria. Aleluya.

Prefacio V de Pascua. Plegaria Eucarística II.

Oración sobre el pueblo nº 14.

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesucristo, rompiendo las ataduras de la muerte, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y aspersión con el agua bendita: Nuestra boca siempre tiene que estar llena de la alabanza y de la gloria del Señor, y nuestros labios siempre tienen que aclamarlo. Por eso, con la alegría de ser seguidores de Jesucristo, comencemos la celebración de la Eucaristía recordando nuestro Bautismo, el bautismo que nos hizo hijos de Dios y que nos llenó de su Espíritu.

(Aspersión con el agua bendita, bien desde el presbiterio, o por el templo)

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino.

Colecta:   Ven, Señor, en ayuda de tu familia, y a cuantos hemos recibido el don de la fe concédenos tener parte en la herencia eterna de tu Hijo resucitado. Que vive y reina contigo.

Oración de los fieles:            Antes de acercarnos a la mesa de la Eucaristía, para participar el Pan de vida, dirijamos nuestras súplicas confiadas a Dios Padre, pidiéndole cumplir siempre su voluntad.

  1. Para que la Iglesia difunda por todas partes, con valentía y sin miedo, el mensaje de Cristo. Roguemos al Señor.
  2. Para que los sacerdotes y religiosos sigan a Jesús con un amor exclusivo y su entrega sea estímulo para que los jóvenes se lancen a vivir en plenitud por el Reino. Roguemos al Señor
  3. Para que en todas las comunidades cristianas se cuide con esmero la educación en la fe de sus miembros. Roguemos al Señor.
  4. Para que los enfermos de cuerpo y de espíritu encuentren en Cristo el alivio y el estímulo para seguir adelante. Roguemos al Señor.
  5. Para que todos los que participamos en la mesa del Señor realicemos en la vida lo que la Eucaristía significa. Roguemos al Señor.

Padre santo, que quieres que todo el que cree en tu Hijo tenga vida eterna; escucha las plegarias que te dirigimos y danos tu gracia para cumplir en todo momento tu voluntad y así no se pierda nada de lo que has entregado a Jesucristo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Poscomunión:   Escucha, Señor, nuestras oraciones, para que la participación en los sacramentos de nuestra redención nos sostenga durante la vida presente y nos dé las alegrías eternas. Por Jesucristo.

Oración sobre el pueblo:      Que tu pueblo, Señor, pueda alegrarse siempre de celebrar los misterios de su redención y de recibir continuamente sus frutos. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

 

Jueves 14 de abril:

Jueves de la III semana de Pascua

Color blanco. Misa y lecturas propias de feria. Aleluya.

Prefacio I de Pascua. Plegaria Eucarística II.

Oración sobre el pueblo nº 16.

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesucristo, rompiendo las ataduras de la muerte, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y aspersión con el agua:       En la Eucaristía que diariamente celebramos en el tiempo de Pascua, recordamos, entre otras cosas, que por medio del Bautismo fuimos injertados en la vida de Jesús; y empezamos a formar parte de su familia. Por eso iniciamos la celebración de la Eucaristía con la aspersión del agua bendita, que nos evoca y recuerda aquel momento decisivo y crucial en nuestras vidas.

(Aspersión con el agua bendita, bien desde el presbiterio, o por el templo)

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino.

Colecta:          Dios todopoderoso y eterno, que en estos días de Pascua nos has revelado más claramente tu amor y nos has permitido conocerlo con más profundidad, concede a quienes has librado de las tinieblas del error adherirse con firmeza a las enseñanzas de tu verdad. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles:    Elevemos, hermanos, nuestras peticiones a Dios Padre, pidiéndole que nos haga verdaderos discípulos del Resucitado.

  1. Por la Iglesia; para Dios la llene con sus dones, la purifique con la sangre de Cristo y la glorifique con su exaltación. Roguemos al Señor.
  1. Por las vocaciones sacerdotales y religiosas; para que aumente el número de los llamados a consagrar su vida al servicio de Dios y de los hermanos. Roguemos al Señor.
  1. Para que conceda a nuestra diócesis abundantes y santas vocaciones al ministerio sacerdotal para anunciar en ella el evangelio. Roguemos al Señor.
  1. Por los que gobiernan en el mundo entero; para que buscando el bien común pongan fin a las injusticias y trabajen por los más débiles. Roguemos al Señor.
  2. Por los que buscan a Cristo; para que el Hijo de Dios se les manifieste con su luz y les ilumine para poder reconocerlo. Roguemos al Señor.
  3. Por todos nosotros y por nuestras familias; para que caminemos unidos y con la fuerza de la Eucaristía hacia nuestra meta, que es Cristo. Roguemos al Señor.

Señor y Dios nuestro, que nos das la vida y no dejas que tropiecen nuestros pies, escucha nuestras oraciones, para que creyendo en Cristo, el verdadero Pan de vida bajado del cielo, y perseverando en la vida cristiana, lleguemos a contemplar el resplandor de tu rostro. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión:         Ven, Señor, en ayuda de tu pueblo, y, ya que nos has iniciado en los misterios de tu reino, haz que abandonemos nuestra antigua vida de pecado y vivamos, ya desde ahora, la novedad de la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo:      Señor, protege con tu mano poderosa a este pueblo suplicante; dígnate purificarlo y orientarlo para que, consolado en el presente, tienda sin cesar hacia los bienes futuros. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

Viernes 15 de abril:

Viernes de la III semana de Pascua

Color blanco. Misa y lecturas propias de feria. Aleluya.

Prefacio II de Pascua. Plegaria Eucarística II.

Oración sobre el pueblo nº 18.

 El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesucristo, rompiendo las ataduras de la muerte, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y aspersión con el agua:       Un día más, nos hemos reunido como comunidad cristiana para celebrar la Eucaristía, presencia viva de Jesús resucitado, que se hace alimento permanente para cuantos queremos seguir su camino. La Pascua nos recuerda siempre el momento en el que, por el Bautismo, empezamos a formar parte de esa comunidad de Cristo y recibimos su Espíritu. Por eso comenzamos la celebración de la Eucaristía con la aspersión del agua, recordando aquel momento trascendental en nuestras vidas.

(Aspersión con el agua bendita, bien desde el presbiterio, o por el templo)

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino.

 Colecta:   Te pedimos, Señor, que ya que nos has dado la gracia de conocer la resurrección de tu Hijo, nos concedas también que el Espíritu Santo, con su amor, nos haga resucitar a una vida nueva. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles:   Oremos con insistencia, hermanos, a Dios nuestro Padre,  para que se digne atender nuestras humildes peticiones.

 Por la Iglesia; para que experimente en todos sus miembros la necesidad de una conversión continua, en respuesta a la voluntad del Padre. Roguemos al Señor.

  1. Por las vocaciones al ministerio sacerdotal; para que nunca falten pastores a nuestras almas, que puedan gobernar y cuidar el rebaño encomendado a ellos por el buen Pastor. Roguemos al Señor.
  1. Por la sociedad en que vivimos; para que despertando del espejismo de su autosuficiencia, reconozca su necesidad radical de Dios. Roguemos al Señor.
  2. Por nuestros hermanos afligidos, para que su tristeza se convierta en un gozo que nadie les pueda arrebatar. Roguemos al Señor.
  3. Por nuestra parroquia (comunidad), para que manifestando las actitudes de Cristo, dé testimonio de la resurrección. Roguemos al Señor.

Dios y Padre nuestro, que disipas nuestras cegueras y nos invitas como amigos y comensales a la mesa de la Eucaristía, escucha las oraciones de tu Iglesia y fortalece su fe, para que, como Pablo, proclame con valentía al mundo que Jesús es tu Hijo. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión:                       Después de recibir los santos misterios, humildemente te pedimos, Señor, que esta Eucaristía, celebrada como memorial de tu hijo, nos haga progresar en el amor. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo:      Concede, Señor, a tu pueblo frecuentar los sacramentos pascuales y esperar con vivo deseo los dones futuros, para que, manteniéndose fiel a los santos misterios de los que ha renacido, se sienta impulsado por ellos hacia una vida nueva. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

 

Sábado 16 de abril:

Sábado de la III semana de Pascua

Color blanco. Misa y lecturas propias de feria. Aleluya.

Prefacio IV de Pascua. Plegaria Eucarística II.

Oración sobre el pueblo nº 23.

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesucristo, venciendo las ataduras de la muerte, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y aspersión con el agua:       Durante el tiempo pascual, recordamos que por el Bautismo, fuimos sepultados con Cristo y hemos resucitado con Él, porque hemos creído en la fuerza de Dios que lo resucitó. Por tanto, recordamos que Jesús resucitado nos ha dado su misma vida por medio del Bautismo que un día recibimos. Recordémoslo y renovémoslo ahora, al comenzar la Eucaristía, con la aspersión del agua bendita.

(Aspersión con el agua bendita, bien desde el presbiterio, o por el templo)

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino.

Colecta:          Oh Dios, que has renovado por las aguas del Bautismo a los que creen en Ti,  concede tu ayuda a los que han renacido en Cristo, para que venzan las insidias del mal y permanezcan siempre fieles a los dones que de Ti han recibido. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración de los fieles:  Presentemos ahora, hermanos, nuestras peticiones confiadas a Dios Padre, que por medio de Jesucristo nos ha hecho renacer a una vida nueva.

  1. Por la Iglesia; para que goce de paz en todo el mundo y, por la fuerza del Espíritu, se multipliquen sus hijos. Roguemos al Señor.
  2. Por las vocaciones al ministerio ordenado en la Iglesia, para que Dios suscite ministros sagrados en su pueblo, y los llene de su gracia, los ilumine y les dé fuerza. Roguemos al Señor.
  3. Por la paz del mundo, para que se frenen las ambiciones, desaparezcan las enemistades y brote el amor y la concordia en el corazón de todos los hombres. Roguemos al Señor.
  4. Por los difuntos; para que todos los que han muerto resuciten con Cristo para la vida eterna. Roguemos al Señor.
  5. Por nosotros; para que mantengamos firme la fe en Cristo que da plenitud a nuestras vidas. Roguemos al Señor.

Padre de bondad, que rompiste por medio de la resurrección de Jesucristo las cadenas de nuestros pecados, escucha las súplicas de tus siervos, y haz que, a pesar de todas las dificultades, seamos siempre discípulos fieles de tu Hijo, el único que tiene palabras de vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión:                       Dios todopoderoso, no ceses de proteger con amor a los que has salvado, para que así, quienes hemos sido redimidos por la muerte de tu Hijo, podamos alegrarnos en su resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo:      Afianza, Señor, el corazón de tus fieles y fortalécelo con tu gracia para que se entreguen con fervor a la plegaria y se amen con sincero amor fraterno. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

 

Domingo 17 de abril:

DOMINGO IV DE PASCUA

Misa y lecturas propias del IV domingo de Pascua. Gloria. Aleluya. Credo. Prefacio III de Pascua. Plegaria Eucarística III.

Bendición solemne de Pascua. 

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesucristo, rompiendo las ataduras de la muerte, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y aspersión con el agua:  Un domingo más el Señor resucitado nos vuelve a congregar para la celebración de sus sacrificio pascual y, como Buen Pastor, con invita a formar parte de su rebaño, escuchando su palabra y recibiendo el sacramento de su Cuerpo y de su Sangre.

Y en este cuarto domingo de Pascua, nos unimos a la oración de toda la Iglesia por las vocaciones a los distintos estados de la vida cristiana, y de un modo especial, al sacerdocio y a la vida consagrada.

Dispongámonos, pues, para acoger la gracia de esta celebración, y lo hacemos comenzando con la aspersión con el agua bendita, símbolo de nuestro Bautismo, que nos recuerda que la gracia de Jesucristo debe fecundar la tierra de nuestra vida para que demos frutos de buenas obras.

(Aspersión del agua por toda la iglesia)

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su reino.

Gloria.

Colecta:           Dios todopoderoso y eterno, que has dado a tu Iglesia el gozo inmenso de la resurrección de Jesucristo, concédenos también la alegría eterna del reino de tus elegidos, para que así el débil rebaño de tu Hijo tenga parte en la admirable victoria de su Pastor. Él, que vive y reina contigo.

Credo:   Transformados por la vida nueva de Jesucristo, renovemos hoy nuestra adhesión a Él, a cuya muerte y resurrección fuimos incorporados por el Bautismo.

Oración de los fieles:             Presentemos confiadamente nuestras oraciones a Dios nuestro Padre, que en su Hijo Jesucristo nos ha mostrado el modelo del verdadero pastor que da la vida por su rebaño.

  1. Para que la Iglesia anuncie sin cesar que el Señor es Dios, y que nosotros somos su pueblo y ovejas de su rebaño. Roguemos al Señor.
  2. Para que surjan hombres y mujeres que sientan la vocación de consagrar su vida a la evangelización y al servicio de sus hermanos. Roguemos al Señor.
  3. Para que los que tienen la autoridad para guiar a la sociedad sean fieles a su vocación de servicio. Roguemos al Señor.
  4. Para que los que sufren vean en Cristo al Buen Pastor, que quiere conducirlos a las fuentes de agua viva. Roguemos al Señor.
  5. Para que todos nosotros escuchemos la voz de nuestro Pastor, Jesucristo, y le sirvamos siempre con alegría en la vocación a la que nos llame. Roguemos al Señor.

Oh Dios, fuente de alegría y paz que has confiado a tu Hijo el poder real, el destino de los hombres y los pueblos; escucha nuestras oraciones y defiéndenos con el poder de tu Espíritu, para que en las vicisitudes del tiempo, no nos separemos nunca de Jesucristo, el pastor que nos lleva a las fuentes de la vida. Él, que vive y reina, inmortal y glorioso, por los siglos de los siglos.

Poscomunión:              Pastor bueno, vela con solicitud sobre nosotros, y haz que el rebaño adquirido por la sangre de tu Hijo pueda gozar eternamente de las verdes praderas de tu reino. Por Jesucristo nuestro Señor.

Bendición solemne:

  • El Dios, que por la resurrección de su Unigénito os ha redimido y adoptado como hijos, os llene de alegría con sus bendiciones.
  • Y ya que por la redención de Cristo recibisteis el don de la libertad verdadera, por su bondad recibáis también la herencia eterna.
  • Y, pues confesando la fe habéis resucitado con Cristo en el Bautismo, por vuestras buenas obras merezcáis ser admitidos en la patria del cielo.
  • Y la bendición…

 

Lunes 18 de abril:

Lunes de la IV semana de Pascua

Color blanco. Misa y lecturas propias de feria. Aleluya.

Prefacio IV de Pascua.  Plegaria Eucarística II.

Oración sobre el pueblo nº 3.

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesucristo, rompiendo las ataduras de la muerte, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y aspersión con el agua:       En este día, nos hemos reunido para celebrar una vez más la Eucaristía con Jesús, que está vivo entre nosotros, pues, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; porque la muerte ya no tiene dominio sobre Él. Preparémonos pues, hermanos, para celebrar esta Eucaristía, recordando y renovando, por medio de la aspersión del agua, el día en el que empezamos a formar parte de la comunidad cristiana: el día de nuestro bautismo.

(Aspersión con el agua bendita, bien desde el presbiterio, o por el templo)

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino.

Colecta:          Oh Dios, que por medio de la humillación de tu Hijo levantaste a la humanidad caída, concede a tus fieles la verdadera alegría, para que quienes han sido librados de la esclavitud del pecado alcancen también la felicidad eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles:            Oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre, que en su Hijo Jesucristo, vencedor de la muerte, nos ha abierto las puertas de la salvación.

  1. Por la Iglesia; para que cuántos se llaman discípulos de Cristo sepan discernir su voz en medio de tantas otras voces. Roguemos al Señor.
  2. Por las vocaciones sacerdotales; para que al pueblo de Dios no le falten pastores que repartan el Pan de la Palabra de la Eucaristía. Roguemos al Señor.
  3. Por los que buscan a Dios sinceramente; para que a través de los creyentes se les muestre el rostro del Dios vivo. Roguemos al Señor.
  4. Por nuestros hermanos difuntos; para que participen de la gloria de Cristo resucitado en la patria del cielo. Roguemos al Señor.
  5. Por todos nosotros, que participamos de la Eucaristía; para que no cerremos a nadie las puertas de nuestro corazón. Roguemos al Señor.

Señor y Dios nuestro, escucha nuestra oración y danos tu gracia para que no nos dejemos seducir por las voces engañosas del mundo, sino que reconozcamos y sigamos siempre la voz de tu Hijo, el buen pastor, que nos da vida, y vida abundante. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión:   Mira, Señor, con bondad a tu pueblo, y ya que has querido renovarlo con estos sacramentos de vida eterna, concédele también la resurrección gloriosa. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo:      Concede, Señor, al pueblo cristiano madurar su conocimiento en la fe que profesa y amar la Eucaristía que celebra. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

 

Martes 19 de abril:

Martes de la IV semana de Pascua

Color blanco. Misa y lecturas propias de feria. Aleluya.

Prefacio V de Pascua. Plegaria Eucarística II.

Oración sobre el pueblo nº 11.

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesucristo, rompiendo las ataduras de la muerte, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y aspersión con el agua:       Nuevamente nos hemos reunido, hermanos, para celebrar la Eucaristía en este tiempo de Pascua, en la que con alegría y regocijo damos gloria a Dios, porque el Señor ha establecido su reinado. Y si en la noche de la Pascua, renovamos nuestro Bautismo, nuestra unión con Jesús resucitado, comencemos la Eucaristía renovándola de nuevo por medio de la aspersión con el agua, pidiendo a Dios que nos llene con su gracia y con su amor.

(Aspersión con el agua bendita, bien desde el presbiterio, o por el templo)

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino.

Colecta:   Te pedimos, Señor todopoderoso, que la celebración de las fiestas de Cristo resucitado aumente en nosotros la alegría de sabernos salvados. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles:   Oremos a Dios, nuestro Padre, que quiere que tengamos parte en su Reino y vivamos como hijos de la luz.

  1. Para que la Iglesia no deje de anunciar a Jesús resucitado, y todos los cristianos busquemos la verdad y vivamos en la caridad superando lo que nos separa. Roguemos al Señor.
  1. Para que la voz del Espíritu resuene en el corazón de los jóvenes, y los ayude a dejar todo por anunciar el Reino de Dios. Roguemos al Señor.
  1. Para que la voz del Espíritu resuene en el corazón de nuestros gobernantes y los ayude a optar por la defensa de la vida, de los pobres y de la justicia. Roguemos al Señor.
  2. Para que los enfermos y todos los que sufren experimenten el consuelo del amor de Dios Padre, que nunca los abandona. Roguemos al Señor.
  3. Para que la  participación en la Eucaristía abra nuestros ojos y aumente en todos nosotros la alegría de sabernos salvados. Roguemos al Señor.

Señor, Dios y Padre nuestro, que has hecho resplandecer la gloria de Cristo resucitado, escucha nuestras oraciones y haz que, uniéndonos a tu Hijo,  nuestro buen pastor, experimentemos la alegría de pertenecer a tu rebaño. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión:   Escucha, Señor, nuestras oraciones, para que la participación en los sacramentos de nuestra redención  nos sostenga durante la vida presente y nos dé las alegrías eternas. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo:      Muéstrate propicio, Señor, con el pueblo que te sirve; ayúdale a crecer y propagarse y a cumplir con fidelidad tus mandamientos. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

 

Miércoles 20 de abril:

Miércoles de la IV semana de Pascua

Color blanco. Misa y lecturas propias de feria. Aleluya.

Prefacio I de Pascua. Plegaria Eucarística II.

Oración sobre el pueblo nº 14.

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesucristo, rompiendo las ataduras de la muerte, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y aspersión con el agua:       Por el Bautismo, entramos en la Vida Nueva de Jesús Resucitado. Ahora, al comenzar la celebración de la Eucaristía, le pedimos por medio de la aspersión del agua bendita que renueve en nosotros su gracia salvadora, para así, poder darle gracias cada uno de nosotros y contar su fama a nuestros hermanos.

(Aspersión con el agua bendita, bien desde el presbiterio, o por el templo)

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino.

Colecta:          Señor, Tú que eres la vida de los fieles, la gloria de los humildes y la felicidad de los santos, escucha nuestras súplicas y sacia con la abundancia de tus dones a los que tienen sed de tus promesas. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles:   Oremos ahora, hermanos, a Dios Padre, que por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos nos ha abierto el camino de la vida eterna.

  1. Por los pastores de la Iglesia; para que sean iluminados y confortados en su servicio de anunciar la Buena Noticia de Jesucristo. Roguemos al Señor.
  1. Por los jóvenes cristianos; para que no hagan oídos sordos a la voz de Jesús, que les llama a consagrar su vida a ser otros Cristos en el sacerdocio. Roguemos al Señor.
  1. Por los gobernantes; para que a pesar de todas las dificultades con las que se encuentren, busquen siempre el bien de los pueblos. Roguemos al Señor.
  2. Por los que ven cercano el momento de su muerte; para que se preparen a partir de este mundo confiando en el amor misericordioso de Dios. Roguemos al Señor.
  3. Por nosotros, aquí reunidos; para que viviendo como hijos de la luz anunciemos con nuestra vida el amor de Dios a todos los hombres. Roguemos al Señor.

Oh Dios, que riges los pueblos con rectitud y gobiernas las naciones de la tierra, escucha las plegarias de tus hijos y concédenos lo que te hemos pedido, para que creyendo en Cristo, que ha venido al mundo como luz, no quedemos nunca sumergidos en las tinieblas. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión:           Ven, Señor, en ayuda de tu pueblo, y, ya que nos has iniciado en los misterio de tu reino, haz que abandonemos nuestra antigua vida de pecado y vivamos, ya desde ahora, la novedad de la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo:      Que tu pueblo, Señor, pueda alegrarse siempre de celebrar los misterios de su redención y de recibir continuamente sus frutos. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

Jueves 21 de abril:

 Jueves de la IV semana de Pascua

Color blanco. Misa y lecturas propias de feria. Aleluya.

Prefacio II de Pascua. Plegaria Eucarística II.

Oración sobre el pueblo nº 16.

 El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesucristo, rompiendo las ataduras de la muerte, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y aspersión con el agua:       Un día más, nos hemos reunido para celebrar la Eucaristía, en la que Cristo resucitado nos llena de esa alegría que se contagia y que lo invade todo, y que hace a las personas vivir con ilusión y entrega. Pidamos pues, hermanos, al empezar esta Eucaristía, que Dios renueve en nosotros la gracia de amor y de fe que recibimos en nuestro bautismo; evocando aquel momento recibiendo con devoción la aspersión con el agua bendita.

 (Aspersión con el agua bendita, bien desde el presbiterio, o por el templo)

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino.

Colecta:   Oh Dios, que has restaurado la naturaleza humana elevándola sobre su condición original, no olvides tus inefables designios de amor y conserva en quienes han renacido por el Bautismo los dones que tan generosamente han recibido. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles:   Hermanos: oremos confiados a Dios Padre, que quiso que Cristo fuera la primicia de la resurrección de los hombres.

  1. Por la Iglesia, enviada por Cristo al mundo; para que por medio de todos sus miembros le haga presente, con sus palabras y con sus obras, entre los hombres. Roguemos al Señor.
  1. Por las vocaciones al ministerio ordenado; para que Dios conceda a la Iglesia sacerdotes que vivan para alabarlo y extender su Reino. Roguemos al Señor.
  1. Por los que tienen cargos de autoridad y de responsabilidad al servicio de los demás; para que busquen siempre el bien, el progreso y la paz. Roguemos al Señor.
  2. Por todos los que sufren y por los marginados; para que encuentren alivio a su soledad y el apoyo de hermanos generosos que les den su tiempo y su cariño. Roguemos al Señor.
  3. Por nosotros y por nuestra comunidad; para que bajo el cayado de Cristo y de nuestros pastores, vivamos en la unidad de una sola fe y de un solo amor. Roguemos al Señor.

Señor y Dios nuestro, a quien podemos llamar Padre, que resucitando a Cristo nos diste nueva vida, escucha nuestras oraciones y haz que, cantando tus misericordias, anunciemos tu fidelidad a todas las naciones, para adelantar así la llegada de tu Reino. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión:      Dios todopoderoso y eterno, que en la resurrección de Jesucristo nos has hecho renacer a la vida eterna, haz que los sacramentos pascuales den en nosotros fruto abundante, y que el alimento de salvación que acabamos de recibir fortalezca nuestras vidas. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo:      Señor, protege con tu mano poderosa a este pueblo suplicante; dígnate purificarlo y orientarlo para que, consolado en el presente, tienda sin cesar hacia los bienes futuros. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

Viernes 22 de abril:

 Viernes de la IV semana de Pascua:

Color blanco. Misa y lecturas propias de feria. Aleluya.

Prefacio III de Pascua. Plegaria Eucarística II.

Oración sobre el pueblo nº 18.

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesucristo, rompiendo las ataduras de la muerte, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y aspersión con el agua:                   Siempre que celebramos la Eucaristía, recordamos que con su Sangre, el Señor Jesús ha comprado para Dios hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación; y que ha hecho de ellos una dinastía sacerdotal que sirva a Dios. Comencemos, por tanto, la celebración de la Eucaristía recordando, por medio de la aspersión con el agua bendita, ese bautismo que nos hizo hijos de Dios y miembros de esa dinastía sacerdotal.

(Aspersión con el agua bendita, bien desde el presbiterio, o por el templo)

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino.

Colecta:  Señor Dios, origen de nuestra libertad y de nuestra salvación, escucha las súplicas de quienes te invocamos, y, pues nos has salvado por la sangre de tu Hijo, haz que vivamos siempre en Ti, y en Ti encontremos la felicidad eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles:   Oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre, que en su Hijo Jesucristo se nos ha manifestado como maestro y redentor.

  1. Por todos los miembros de la Iglesia; para que siguiendo a Cristo y escuchando su voz, proclamemos ante el mundo su verdad. Roguemos al Señor.
  1. Por las comunidades cristianas; para que el Señor suscite en ellas vocaciones sacerdotales y religiosas que le glorifiquen. Roguemos al Señor.
  1. Por los que gobiernan las naciones del mundo entero; para que en toda decisión sean iluminados y guiados por el Espíritu de Dios. Roguemos al Señor.
  2. Por todos los que ignoran a Cristo; para que por la gracia del Espíritu Santo, lleguen a experimentar que Jesús es su Salvador. Roguemos al Señor.
  3. Por todos nosotros; para que la celebración de la Eucaristía afiance nuestra fe en Jesucristo y nuestro compromiso con el Evangelio. Roguemos al Señor.

Señor Dios, Padre bueno y todopoderoso, escucha las oraciones de tu Iglesia y haz que, acercándonos a Jesucristo, Camino, Verdad y Vida, no dejemos nunca de creer en Ti viviendo con firmeza nuestra fe, para así hacernos dignos de habitar en las estancias que tu Hijo nos tiene preparadas en tu casa. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión:   Dios todopoderoso, no ceses de proteger con amor a los que has salvado, para que así, quienes hemos sido redimidos por la muerte de tu Hijo podamos alegrarnos en su resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo:      Concede, Señor, a tu pueblo frecuentar los sacramentos pascuales y esperar con vivo deseo los dones futuros, para que, manteniéndose fiel a los santos misterios de los que ha renacido, se sienta impulsado por ellos hacia una nueva vida. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

Sábado 23 de abril:

Sábado de la IV semana de Pascua

Color blanco. Misa y lecturas propias de feria. Aleluya.

Prefacio V de Pascua. Plegaria Eucarística II.

Oración sobre el pueblo nº 23.

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesucristo, rompiendo las ataduras de la muerte, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y aspersión con el agua:       De nuevo nos hemos reunido para celebrar la Eucaristía con esa alegría que viene como don del Resucitado, y con la paz que nos tiene que dar el tenerle presente en medio de nosotros. Ahora, al empezar la celebración de la Eucaristía, renovemos el recuerdo de aquel momento trascendental en el que por medio del agua del Bautismo nacimos a la vida nueva del Espíritu, recibiendo con fe la aspersión del agua bautismal.

(Aspersión con el agua bendita, bien desde el presbiterio, o por el templo)

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino.

Colecta:   Dios todopoderoso y eterno, concédenos vivir siempre en plenitud el misterio pascual, para que, renacidos en el Bautismo, demos fruto abundante de vida cristiana y alcancemos, finalmente, las alegrías eternas. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles:                       Oremos ahora, hermanos, con toda confianza a Dios Padre, sabiendo que nos concede todo lo que le pedimos en nombre de su Hijo Jesucristo.

  1. Por la Iglesia, pueblo de Dios, por los religiosos y religiosas que manifiestan el amor de Cristo y de la Iglesia en los hospitales, en las escuelas y en las residencias de ancianos. Roguemos al Señor.
  1. Por las vocaciones sacerdotales, por la perseverancia de los seminaristas, por aquellos que dudan en su vocación. Roguemos al Señor.
  1. Por los dirigentes de las naciones, por los profesionales del trabajo y de la sanidad, por los organismos internacionales que se ocupan de la ayuda a los que sufren y de la defensa de los derechos humanos. Roguemos al Señor.
  2. Por los marginados de la sociedad, por cuantos sufren la pérdida de seres queridos, por cuantos han perdido la esperanza de una vida mejor. Roguemos al Señor.
  3. Por nosotros, por nuestros familiares, amigos y conocidos, por todos nuestros difuntos, por aquellos de los que nadie se acuerda nunca de rezar. Roguemos al Señor.

Señor Dios nuestro, que nos conoces, nos amas y nos salvas por medio de Jesucristo, escucha nuestras oraciones y concédenos que Jesucristo esté presente en nosotros y en nuestras acciones para que podamos realizar las mismas obras  que él realizó, y así ser signo para el mundo de que eres un Dios Salvador. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión:  Después de recibir los santos misterios, humildemente te pedimos, Señor, que esta Eucaristía, celebrada como memorial de tu Hijo, nos haga progresar en el amor. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo:      Afianza, Señor, el corazón de tus fieles y fortalécelo con tu gracia para que se entreguen a Ti con fervor a la plegaria y se amen con sincero corazón. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

El mismo día, en el territorio de la antigua Corona de Aragón:

San Jorge, patrón principal de la Corona de Aragón. FIESTA

Color rojo. Colecta propia. Resto de un mártir en tiempo pascual. Gloria.

Lecturas del Común de mártires (leccionario V).

Prefacio de los santos mártires. Plegaria Eucarística III.

(La Misa propia y sus lecturas están disponibles en las separatas

de las distintas diócesis aragonesas)

Monición de entrada:                       Celebramos hoy la fiesta de san Jorge, a quien los pueblos que forman la Corona de Aragón veneramos como patrono, cuya figura nos llega, desde la más remota antigüedad, envuelta en la leyenda. De él sabemos con seguridad que fue soldado y mártir en Palestina en el siglo III.

San Jorge es un modelo para los que, desde circunstancias muy diversas de la vida, quieren ser fieles a Dios, aún en medio de las dificultades. Si la leyenda nos lo presenta venciendo al dragón, hoy hay muchos “dragones” que quieren triunfar contra el bien, y contra los que los cristianos debemos luchar incansablemente.

A nosotros, se nos pide, pues,  que seamos también testigos de Cristo en nuestra vida por medio de la fe y de las buenas obras. Sin embargo, constantemente fallamos en este cometido. Por ello, al comenzar la celebración de los sagrados misterios, reconozcamos nuestros pecados y pidamos humildemente perdón a Dios por ellos.

Yo confieso…

Gloria.

Colecta:          Señor, alabamos tu poder y te rogamos que san Jorge, fiel imitador de la pasión de tu Hijo, sea para nosotros protector generoso en nuestra debilidad. Por nuestro Señor Jesucristo.

Credo (donde sea solemnidad):                   Animados por la fuerza del Espíritu Santo, y el testimonio valiente de san Jorge, nuestro patrón, confesemos ahora públicamente nuestra fe.

Oración de los fieles:                        Oremos, hermanos, confiadamente a Dios, nuestro Padre, quien, por la resurrección de su Hijo Jesucristo, el Enviado de los siglos, comunica vida a todos los seres, y ha hecho fuertes a los mártires en la hora del tormento.

  1. Para que la Iglesia anuncie con valentía el mensaje de salvación y dé testimonio en todo el mundo de la resurrección de Jesucristo. . Roguemos al Señor.
  2. Para que la valentía y generosidad con la que san Jorge se entregó a la causa de Cristo anime a responder a los jóvenes que son llamados por el Señor para anunciar el evangelio. Roguemos al Señor.
  3. Para que reine la concordia en nuestro pueblo, la prudencia, la justicia y la caridad en nuestros gobernantes y la paz duradera entre las naciones. . Roguemos al Señor.
  4. Para que san Jorge interceda por esta tierra nuestra, y por los que se acogen a su protección; para que, siendo como él imitadores de la pasión de Cristo, experimenten la fortaleza de Dios en la hora de la prueba y el gozo de la fidelidad al Evangelio. Roguemos al Señor.
  5. Para que Dios, que ha querido que fuésemos mensajeros de la resurrección de Cristo, nos haga el don de vivir con el corazón puesto en las cosas del cielo.

Oh Dios, que fortaleces nuestra debilidad y que nos das cuanto necesitamos para permanecer unidos a Ti; escucha nuestras oraciones y haz que, a imitación de san Jorge, permanezcamos fieles a tu amor. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión:           Penetrados del gozo de esta fiesta, hemos recibido, Señor, los dones del cielo; concédenos, te rogamos, a quienes anunciamos con este banquete divino la muerte de Cristo, participar con tus mártires en la gloria de su resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo:      Señor, que se alegren tus fieles porque Tú glorificas a los miembros del Cuerpo de tu Hijo; y, pues devotamente celebran la fiesta de san Jorge, concédeles participar de su suerte y gozar un día con él de tu gloria eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Domingo 24 de abril:

DOMINGO V DE PASCUA

Color blanco. Misa y lecturas propias del V domingo de Pascua. Gloria. Aleluya. Credo.

Prefacio IV de Pascua. Plegaria Eucarística III.

Bendición solemne de Pascua.

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesucristo, rompiendo las ataduras de la muerte, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y aspersión con el agua:  Un domingo más nos hemos reunido para celebrar la Eucaristía, el misterio pascual de Cristo, la cual debe dejar en nuestras vidas un compromiso de vida cristiana y de respuesta a la palabra de Dios; que debe manifestarse, entre otras cosas, en que nos amamos los unos a los otros, tal y como nos manda el Señor Jesús que nos amemos, siendo esa la señal de que somos verdaderos discípulos suyos; pues vivir la realidad de la Pascua es amar como Cristo nos amó, aunque ello nos exija esfuerzo y negación.

Y si el día de nuestro bautismo recibimos la fuerza de Jesucristo y su vida nueva, para ser capaces de amar, ahora, al comienzo de la Eucaristía, recordamos este momento trascendental en nuestra vida con la aspersión del agua bautismal. Acojámosla con espíritu de conversión.

(Aspersión por toda la iglesia)

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su reino.

Gloria.

Colecta:                       Señor, tú que te has dignado redimirnos y has querido hacernos hijos tuyos, míranos siempre con amor de padre y haz que cuantos creemos en Cristo, tu Hijo, alcancemos la libertad verdadera y la herencia eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.

Credo:   Transformados por la vida nueva de Jesucristo, renovemos hoy nuestra adhesión a Él, a cuya muerte y resurrección fuimos incorporados por el Bautismo.

Oración de los fieles:       Con la confianza de hijos, presentemos a Dios Padre, que está siempre con nosotros, nuestras necesidades y las peticiones de toda la humanidad.

  1. Por la Iglesia, morada de Dios con los hombres; para que sea en medio del mundo signo de esperanza del universo nuevo que Cristo ha inaugurado. Roguemos al Señor.
  2. Por las vocaciones sacerdotales; para que el Padre escuche las oraciones que su Iglesia le dirige, suplicándole sacerdotes que prolonguen en nuestra historia la obra redentora de su Hijo. Roguemos al Señor.
  3. Por todos los que trabajan por conseguir un mundo mejor; para que la victoria de Cristo le aliente en sus esfuerzos por renovar la sociedad. Roguemos al Señor.
  4. Por todos los que sufren; para que la fe  la esperanza en el mundo nuevo que Cristo ha comenzado enjugue las lágrimas de sus ojos. Roguemos al Señor.
  5. Por nosotros; para que amándonos unos a otros demos testimonio verdadero de que somos discípulos de Cristo. Roguemos al Señor.

Oh Dios, que en Cristo tu Hijo renuevas a los hombres y las cosas, escucha nuestras oraciones y haz que acojamos como ley de nuestra vida el mandamiento de la caridad, para amarte a ti y a nuestros hermanos como Tú nos amas, y así mostrar al mundo la fuerza renovadora de tu Espíritu. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión:              Ven, Señor, en ayuda de tu pueblo y, ya que nos has iniciado en los misterios de tu reino, haz que abandonemos nuestra antigua vida de pecado y vivamos la novedad de la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Bendición solemne:

  • El Dios, que por la resurrección de su Unigénito os ha redimido y adoptado como hijos, os llene de alegría con sus bendiciones.
  • Y ya que por la redención de Cristo recibisteis el don de la libertad verdadera, por su bondad recibáis también la herencia eterna.
  • Y, pues confesando la fe habéis resucitado con Cristo en el Bautismo, por vuestras buenas obras merezcáis ser admitidos en la patria del cielo.
  • Y la bendición…

 

Lunes 25 de abril:

Lunes de la V semana de Pascua:

. San Marcos, evangelista. FIESTA

Color Rojo. Misa y lecturas propias (leccionario V). Gloria.

Prefacio II de los Santos Apóstoles. Plegaria Eucarística III.

Monición de entrada:           Hermanos, al celebrar la fiesta del evangelista san Marcos, quien nos ha dejado el relato de la vida y la muerte de Jesucristo plasmado en uno de los cuatro evangelios, reafirmemos nuestra fe en Jesús, la fe que nos ha llegado por el testimonio de los apóstoles y evangelistas. Y para mejor hacerlo, comencemos la celebración de la Eucaristía pidiendo perdón a Dios porque nuestra fe y nuestras obras no siempre van unidas vida y nuestro apostolado cristiano deja mucho que desear.

  • Tú, que por medio de los apóstoles y evangelistas nos haces llegar tu Buena Noticia.
  • Tú, que resucitado de entre los muertos eres vida para todos los que te siguen.
  • Tú, que eres el Hijo de Dios hecho hombre.

Gloria.

Colecta:          Oh Dios, que enalteciste a tu evangelista san Marcos con el ministerio de la predicación evangélica; te pedimos nos concedas aprovechar de tal modo sus enseñanzas que sigamos siempre fielmente las huellas de Cristo. El, que vive y reina contigo.

Oración de los fieles:                        En la fiesta de san Marcos, evangelista, oremos a Dios Padre y pidámosle que el Evangelio de Jesucristo llegue a todos los hombres y sea motivo de esperanza y alegría para cuantos lo acojan.

  1. Por la Iglesia; para que con espíritu misionero y en fidelidad a Jesucristo y a su Buena Noticia de salvación, anuncie su mensaje y haga nuevos discípulos en todo el mundo. Roguemos al Señor.
  2. Por las vocaciones sacerdotales; para que el Dios de misericordia, que escogió a san Marcos como evangelizador y evangelista, haga que numerosos jóvenes respondan a su llamada. Roguemos al Señor.
  3. Por los que ejercen autoridad en el mundo; para que no rechacen el evangelio como norma de vida a seguir, y trabajar así con la mejor guía por la paz y la justicia en la sociedad. Roguemos al Señor.
  4. Por los que en sus sufrimientos ven vacilar su fe, por los que están cansados, por los que viven en la indiferencia; para que en todos brille la luz de la verdad y experimenten el gozo de saberse amados por Dios. Roguemos al Señor.
  5. Por nosotros y por todos los cristianos; para que, con nuestras obras hechas con sinceridad de corazón, y con nuestro testimonio, anunciemos a los hombres que Jesucristo es nuestro Salvador. Roguemos al Señor.

Dios nuestro, que has querido que las palabras y las obras maravillosas de tu Hijo quedaran consignadas en las palabras del Evangelio y llegasen a ser para la Iglesia luz resplandeciente y vida fecunda, escucha nuestra oración y haz que las enseñanzas de san Marcos den fruto abundante en nosotros y se transformen en semilla de gracia y de gloria. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión:                       Dios todopoderoso, que este sacramento nos santifique y nos otorgue la gracia de creer con firmeza en el Evangelio que san Marcos nos ha transmitido. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo:      Vuelve, Señor, hacia ti el corazón de tu pueblo; y Tú que le concedes tan grandes intercesores no dejes de orientarle con tu continua protección. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

Martes 26 de abril:

Martes de la V semana de Pascua

San Isidoro, obispo y doctor. FIESTA

            Color blanco. Misa y lecturas propias (leccionario V). Aleluya.

Plegaria Eucarística III.

Monición de entrada:           Hermanos, dispongámonos a festejar a San Isidoro de Sevilla, padre y pastor del pueblo de Dios y una de las glorias más insignes de la Iglesia de España, celebrando el Sacrificio Eucarístico; el mismo Sacrificio que San Isidoro ofreció por el bien del Pueblo de Dios y; para ello, comencemos poniéndonos en la presencia del Señor, y reconociéndonos pobres y débiles, pidámosle perdón por nuestros pecados.

  • Tú, fuente de toda sabiduría.
  • Tú, que haces de tus fieles la sal de la tierra y la luz del mundo.
  • Tú, que resucitado de entre los muertos eres vida para todos los que te siguen.

Gloria.

Colecta:          Señor, Dios todopoderoso, tú elegiste a san Isidoro, obispo y doctor de la Iglesia, para que fuese testimonio y fuente del humano saber; concédenos, por su intercesión, una búsqueda atenta y una aceptación generosa de tu eterna verdad. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles:                        Oremos a Dios Padre, fuente y origen de toda sabiduría, que enriqueció a san Isidoro con la ciencia divina y le hizo gustar, vivir y testimoniar la verdad de Dios, y supliquémosle por todos los hombres y sus anhelos, sufrimientos y esperanzas.

  1. Para que Dios derrame abundantemente su gracia sobre el Papa y sobre todos los pastores de la Iglesia, para que sean sus testigos ante el mundo. Roguemos al Señor.
  2. Para que los jóvenes se dejen fascinar por Jesucristo, y se entreguen totalmente a Él en el ministerio sacerdotal, sirviendo a sus hermanos y trabajando por la Iglesia. Roguemos al Señor.
  3. Para que quienes buscan la verdad la encuentren en la oración, la ciencia, la investigación, el arte, la vida política, social o cultural, se entreguen a ella con valentía y la pongan al servicio de todos los hombres del mundo. Roguemos al Señor.
  4. Para que los enfermos, los que sufren y los que están tristes encuentren en la fe en Jesucristo el descanso y el consuelo que necesitan. Roguemos al Señor.
  5. Para que san Isidoro, que resplandeció con santidad de vida, nos alcance la gracia de vivir en atenta escucha de la Palabra de Dios y de hacer siempre la voluntad divina. Roguemos al Señor.

Señor, Padre santo, que enriqueciste a tu iglesia con la vida y la doctrina de san Isidoro, obispo; escucha nuestras oraciones y haz que, buscando siempre tu verdad, vivamos cada día más unidos a Ti. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión:           A los que has alimentado con Cristo, pan de vida, ilumínalos, Señor, con las enseñanzas de Cristo, Maestro, para que en la fiesta de san Isidoro aprendan tu verdad y la hagan vida propia en la práctica del amor. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo:      Señor, que se alegren tus fieles porque Tú glorificas a los miembros del Cuerpo de tu Hijo; y, pues devotamente celebran la fiesta de san Isidoro, concédeles participar de su suerte y gozar un día con él de tu gloria eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

Miércoles 27 de abril:

Miércoles de la V semana de Pascua

Color blanco. Misa y lecturas propias de feria. Aleluya.

Prefacio II de Pascua. Plegaria Eucarística II.

Oración sobre el pueblo nº 14.

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesucristo, rompiendo las ataduras de la muerte, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y aspersión con el agua bendita: Nuestra boca siempre tiene que estar llena de la alabanza y de la gloria del Señor, y nuestros labios siempre tienen que aclamarlo. Por eso, con la alegría de ser seguidores de Jesucristo, comencemos la celebración de la Eucaristía recordando nuestro Bautismo, el bautismo que nos hizo hijos de Dios y que nos llenó de su Espíritu.

(Aspersión con el agua bendita, bien desde el presbiterio, o por el templo)

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino.

Colecta:   Oh Dios, que amas la inocencia y la devuelves a quienes la han perdido, atrae hacia Ti el corazón de tus fieles, para que siempre vivan a la luz de tu verdad los que han sido librados de las tinieblas del error. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles:   Hermanos: oremos confiadamente a Dios nuestro Padre, que nos llama a vivir unidos a su Hijo Jesucristo para dar frutos de buenas obras.

  1. Por la Iglesia; para que unida a Cristo, vid verdadera, no haga distinción entre sus miembros a causa de su procedencia o clase social. Roguemos al Señor.
  1. Por las vocaciones sacerdotales y religiosas; para que Cristo, el Ungido del Padre, llame a muchos a su seguimiento. Roguemos al Señor.
  1. Por nuestros gobernantes; para que se esfuercen por garantizar la justicia, promover la paz social y trabajar por el bienestar de todos. Roguemos al Señor.
  2. Por todos los fieles difuntos que han muerto con la esperanza de la resurrección; para que gocen la vida eterna que Cristo nos ha prometido. Roguemos al Señor.
  3. Por todos y cada uno de nosotros; para que vivamos siempre unidos en comunión con Cristo y con nuestros hermanos. Roguemos al Señor.

Señor Dios nuestro, Padre amoroso,  que nos has dado a tu Hijo Jesucristo como la verdadera vid de vida y como fuente de fortaleza, escucha nuestras oraciones y ayúdanos a vivir  como sarmientos vivos adheridos a la vid, para que nuestra unión a Cristo se haga visible y demos frutos abundantes de justicia, amor y paz. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión:   Escucha, Señor, nuestras oraciones, para que la participación en los sacramentos de nuestra redención nos sostenga durante la vida presente y nos dé las alegrías eternas. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo:      Que tu pueblo, Señor, pueda alegrarse siempre de celebrar los misterios de su redención y de recibir continuamente sus frutos. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

Jueves 28 de abril:

Jueves de la V semana de Pascua

Color blanco. Misa y lecturas propias de feria. Aleluya.

Prefacio III de Pascua. Plegaria Eucarística  II.

Oración sobre el pueblo nº 16.

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesucristo, rompiendo las ataduras de la muerte, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y aspersión con el agua:       La antífona de entrada de la Misa de hoy nos invita a cantar al Señor, pues su victoria es sublime; y nos recuerda que nuestra fuerza y poder es el Señor, pues Él es nuestra salvación. Al iniciar, pues,  la celebración de la Eucaristía, reafirmamos nuestra fe en el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha destinado a ser hijos suyos por el Bautismo. Que esta agua, con la cual vamos a ser rociados, nos lo recuerde, y nos dé fuerzas para vencer al hombre viejo que aún hay en nosotros.

(Aspersión con el agua bendita, bien desde el presbiterio, o por el templo)

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino.

Colecta:  Señor Dios todopoderoso, que, sin mérito alguno de nuestra parte, nos has hecho pasar de la muerte a la vida y de la tristeza al gozo, no pongas fin a tus dones, ni ceses de realizar tus maravillas en nosotros, y concede a quienes ya hemos sido justificados por la fe la fuerza necesaria para perseverar siempre en ella. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles:   Oremos confiadamente, hermanos, a Dios nuestro Señor, que por la resurrección de Cristo nos ha hecho pasar de la muerte a la vida.

  1. Por la Iglesia, llamada a ser comunidad de amor; para que sea lugar de acogida para todos los hombres de cualquier raza e ideología. Roguemos al Señor.
  1. Por las vocaciones sacerdotales y religiosas; para que Jesús llame a muchos jóvenes y éstos no teman seguirlo con generosidad. Roguemos al Señor.
  1. Por nuestro mundo de hoy; para que Dios le conceda la paz, el bienestar para todos, el espíritu de fraternidad, y la fuerza para amar y perdonar. Roguemos al Señor.
  2. Por los que aman a su prójimo desinteresadamente, con obras y de verdad; para que sean sostenidos y fortalecidos en su entrega. Roguemos al Señor.
  3. Por todos nosotros; para que guardando los mandamientos de Dios, permanezcamos fieles en el amor de Cristo Jesús que nos salva. Roguemos al Señor.

Señor Dios nuestro, que quieres que la Iglesia se abra  a todas las personas y a todas las naciones, porque tu Hijo se hizo Salvador para todos; atiende nuestras súplicas y danos un corazón abierto para amar a todos los hombres como Tú nos amas y contar a todos los pueblos tu gloria. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión:           Ven, Señor, en ayuda de tu pueblo, y, ya que nos has iniciado en los misterios de tu reino, haz que abandonemos nuestra antigua vida de pecado y vivamos, ya desde ahora, la novedad de la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo:      Señor, protege con tu mano poderosa a este pueblo suplicante; dígnate purificarlo y orientarlo para que, consolado en el presente, tienda sin cesar hacia los bienes futuros. Por Jesucristo nuestro Señor.

Viernes 29 de abril:

Viernes de la V semana de Pascua

Santa Catalina de Siena, virgen y doctora, patrona de Europa. FIESTA

Color blanco. Misa propia y lecturas del común (leccionario V).

Aleluya. Prefacio de las Santas Vírgenes y religiosos.

Plegaria Eucarística III.

Monición de entrada:   Celebramos hoy la fiesta de santa Catalina de Siena, religiosa dominica italiana de finales del siglo XIV; mujer sencilla y humilde, pero al mismo tiempo, valiente e intrépida, llena de amor y de profunda vida mística, declarada Doctora de la Iglesia por el Papa Pablo VI y patrona de Europa por Juan Pablo II.

Su espiritualidad y sus escritos hacen de ella una auténtica maestra de oración, enamorada de Cristo. Y este mismo amor la llevó a vivir muy comprometida y activa en la vida social y eclesial, luchando incansablemente por el retorno del Papa a Roma desde Aviñón, por conseguir la paz entre las ciudades de Italia, y por la reforma de las costumbres en la Iglesia, especialmente entre la jerarquía.

Nosotros también estamos llamados, como Santa Catalina de Siena , a la santidad de vida; sin embargo, fallamos a menudo en nuestro camino hacia ella. Por eso, iniciamos la celebración de los sagrados misterios de la Eucaristía pidiendo perdón a Dios por nuestros pecados.

 Yo confieso…

 Gloria.

 Colecta:          Señor Dios, que hiciste a santa Catalina de Siena arder de amor divino en la contemplación de la pasión de tu Hijo y en su entrega al servicio de la Iglesia, concédenos, por su intercesión, vivir asociados al misterio de Cristo para que podamos llenarnos de alegría con la manifestación de su gloria. Por nuestro Señor Jesucristo.

 Oración de los fieles:  Con los ojos fijos en Jesús resucitado, y con la intercesión de santa Catalina de Siena, oremos, hermanos, confiadamente a Dios nuestro Padre, que ha manifestado su amor al mundo dándonos a su propio Hijo.

  1. Para que la Iglesia, enriquecida con la vida y doctrina de Santa Catalina de Siena, que la amó con apasionada entrega, permanezca unida en la verdad y la fidelidad a Jesucristo. Roguemos al Señor.
  2. Para que Dios suscite en su Iglesia vocaciones sacerdotales y religiosas que prolonguen en nuestra historia la obra redentora de su Hijo. Roguemos al Señor.
  3. Para que los gobernantes y todos los políticos de Europa ejerzan su función con honradez y con espíritu de servicio. Roguemos al Señor.
  4. Para que la fraternidad cristiana se haga palpable entre los pobres, marginados y excluidos de nuestra sociedad. Roguemos al Señor.
  5. Para que todos nosotros mantengamos el amor que Dios ha derramado en nuestros corazones, y así descubramos su presencia a los hombres. Roguemos al Señor.

Señor, que enriqueciste a tu Iglesia con la santidad y sabiduría de santa Catalina de Siena; escucha las oraciones que en su fiesta te presentamos, y danos a beber con largueza del agua de la sabiduría que salta hasta la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión:           Señor, el alimento del cielo, que hemos recibido y que sustentó la vida temporal de santa Catalina de Siena, sea para nosotros prenda de gloria eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo:      Vuelve, Señor, hacia ti el corazón de tu pueblo; y Tú que le concedes tan grandes intercesores no dejes de orientarle con tu continua protección. Por Jesucristo nuestro Señor.

Sábado 30 de abril:

 Sábado de la V semana de Pascua

Color blanco. Misa y lecturas propias de feria. Aleluya.

Prefacio I  de Pascua. Plegaria Eucarística II.

Oración sobre el pueblo nº 23.

 El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesucristo, rompiendo las ataduras de la muerte, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y aspersión con el agua:       La celebración diaria de la Eucaristía en este tiempo de Pascua, nos recuerda que digno es el Cordero degollado de recibir el poder, la sabiduría, la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza.  Ahora, con la aspersión del agua, recuerdo del Bautismo, con la que comenzamos la celebración de la Eucaristía, pidamos a Dios que nos renueve con su gracia y nos perdone los pecados.

(Aspersión con el agua bendita, bien desde el presbiterio, o por el templo)

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino.

 Colecta:   Señor, Dios todopoderoso, que por las aguas del Bautismo nos has engendrado a la vida eterna, ya que has querido hacernos capaces de la vida inmortal, no nos niegues ahora tu ayuda para conseguir los bienes eternos. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles:   Oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre, que por medio de las aguas del Bautismo nos ha engendrado en Cristo a una vida nueva.

Por la Iglesia; para que guarde y anuncie a los cuatro vientos la palabra de Jesucristo sin miedo a ningún tipo de persecución. Roguemos al Señor.

  1. Por las vocaciones sacerdotales; para que siempre haya en nuestras diócesis sacerdotes que prediquen el Evangelio con convicción, entrega y alegría. Roguemos al Señor.
  1. Por la humanidad, que sufre violencia y destrucción; para que se renueve a la luz de la resurrección y sirva al Señor con alegría. Roguemos al Señor.
  2. Por los que han perdido el sentido de la vida; para que sepan descubrir la luz radiante de Cristo resucitado que vence a las tinieblas. Roguemos al Señor.
  3. Por todos nosotros y por nuestra comunidad; para que vivamos siempre fielmente como siervos de Dios. Roguemos al Señor.

Oh Dios, Padre bueno, que acoges siempre las oraciones de los pequeños y de los pobres; escucha las plegarias que te hemos dirigido, y haz que, sintiéndonos escogidos para anunciar a todos los hombres el evangelio, no nos acobardemos ante las dificultades. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión:   Dios todopoderoso, no ceses de proteger con amor a los que has salvado, para que así, quienes hemos sido redimidos por la muerte de tu Hijo, podamos alegrarnos en su resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo:      Afianza, Señor, el corazón de tus fieles y fortalécelo con tu gracia para que se entreguen a Ti con fervor a la plegaria y se amen con sincero corazón. Por Jesucristo nuestro Señor.

Mn. Ramón Clavería – Jaca

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