2016 – Servicio litúrgico para el mes de noviembre (Mn. Ramón Clavería -Jaca-).

Martes 1 de noviembre:
Todos los santos. SOLEMNIDAD

Color blanco. Misa y lecturas propias de la solemnidad (leccionario V). Gloria. Credo. Prefacio propio. Canon romano con las listas completas de santos.
Bendición solemne propia.

Monición de entrada y acto penitencial: La solemnidad de todos los santos que hoy celebramos nos reúne alrededor del altar para incorporarnos al cántico de acción de gracias de todos los hombres y mujeres del mundo, de épocas y lugares distintos, todos ellos hermanos nuestros, que a lo largo de su existencia terrena vivieron el camino del evangelio que todos estamos llamados a seguir, y que ahora comparten para siempre la gloria de Dios en el cielo. Contemplando a todos estos hermanos nuestros, que forman el coro de los santos, sentimos la alegría de pertenecer a su misma familia, que es la Iglesia, y el deseo de avanzar por su mismo camino.
Pero este camino no siempre lo recorremos de acuerdo a los planes que Dios tiene trazados para nosotros. Por eso, al comenzar la celebración de los sagrados misterios, nos confesamos pecadores y culpables ante Dios y ante los hermanos, invocando a nuestra Señora, la Virgen María y a todos los santos, para que intercedan por nosotros.

Yo confieso…

Gloria cantado

Colecta: Dios todopoderoso y eterno, que nos has otorgado celebrar en una misma fiesta los méritos de todos los Santos, concédenos, por esta multitud de intercesores, la deseada abundancia de tu misericordia y tu perdón. Por nuestro Señor Jesucristo.

Credo: Proclamemos ahora comunitariamente nuestra fe.

Oración de los fieles:

Presentemos ahora nuestras súplicas a Dios Padre por medio de Jesucristo, el Señor, confiando en la intercesión de tantos hermanos nuestros que nos han precedido en la fe y que ahora gozan para siempre de la claridad de Dios.

1. Por la Iglesia; para que sea siempre santa en sus hijos, que han recibido la vida divina en el bautismo, han sido santificados por el Espíritu Santo y se alimentan con el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo. Roguemos al Señor.
2. Por los que gobiernan las naciones del mundo; para que busquen en todo el bien común y el progreso de la justicia y el derecho entre los pueblos y naciones. Roguemos al Señor.
3. Por los que son perseguidos a causa de su fe o de su lucha por la justicia; para que sientan siempre la fuerza de Dios que los acompaña en su tribulación. Roguemos al Señor.
4. Por los que sufren en el cuerpo o en el espíritu; para que sean confortados por el ejemplo y la intercesión de todos los santos y a nosotros nos conceda un corazón compasivo. Roguemos al Señor.
5. Por todos nosotros, que participamos en la celebración de la Eucaristía; para que el ejemplo de vida de los santos nos ayude a vivir una vida según el evangelio. Roguemos al Señor.

Suba ante tu presencia, Señor, la oración de tu Iglesia, que celebra la bienaventuranza eterna de quienes han vivido creyendo y esperando en Cristo; y concede a tu pueblo la constante protección de todos los santos, a fin de que, por su intercesión, obtenga los beneficios que te implora y aumente en él la fidelidad a tu Hijo Jesucristo. Él, que vive y reina, por los siglos de los siglos.

Poscomunión: Señor, te proclamamos admirable y el solo Santo entre todos los santos; por eso imploramos de tu misericordia que, realizando nuestra santidad por la participación de la plenitud de tu amor, pasemos de esta mesa de la Iglesia peregrina al banquete del reino de los cielos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Bendición solemne:

* El Dios, gloria y felicidad de todos los santos, que os ha concedido celebrar hoy esta solemnidad de todos los santos, os otorgue sus bendiciones eternas.
* Que por intercesión de todos los santos os veáis libres de todo mal, y, alentados por el ejemplo de su vida, perseveréis constantes en el servicio de Dios y de los hermanos.
* Y que Dios os conceda reuniros con los santos en la felicidad del reino, donde la Iglesia contempla con gozo a sus hijos entre los moradores de la Jerusalén celeste.
* Y la bendición de Dios todopoderoso…
Miércoles 2 de noviembre:

Conmemoración de todos los fieles difuntos
Color morado o negro. Misas propias del día de difuntos. Lecturas de difuntos.
Prefacio de difuntos. Plegaria Eucarística II.
Bendición solemne de difuntos.

El Dios de la vida, que en Jesús nos llama a participar eternamente de su amor, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y acto penitencial: Ayer, solemnidad de Todos los santos, manifestábamos nuestra fe y esperanza en la voluntad de salvación de Dios, unidos con todos aquellos que viven ya en plena comunión con Él en el cielo. Hoy, la Iglesia nos invita a reunirnos para orar por todos los fieles difuntos, especialmente por todos aquellos que hemos conocido y querido y que en cualquier situación en que se hallen, viven ya con Cristo para siempre.
Ahora, al comenzar la Eucaristía, en la que celebraremos la muerte y resurrección de Cristo; pidamos a Dios que tenga piedad de nosotros, y se compadezca de nuestra debilidad e infidelidad al Evangelio.

* Tú, que has dado la vida en la cruz por nuestros pecados. Señor ten piedad.
* Tú, que has resucitado de entre los muertos y vives por siempre. Cristo ten piedad.
* Tú, que eres el Buen Pastor que nos conduces a la vida. Señor ten piedad.

Colecta:

Misa I: Escucha, Señor, nuestras súplicas, para que, al confesar la resurrección de Jesucristo, tu Hijo, se afiance también nuestra esperanza de que todos tus hijos resucitarán. Por nuestro Señor Jesucristo.

Misa II: Oh Dios, gloria de los fieles y vida de los justos, nosotros, los redimidos por la muerte y resurrección de tu Hijo, te pedimos que acojas con bondad a tus siervos difuntos, y pues creyeron en la resurrección futura, merezcan alcanzar los gozos de la eterna bienaventuranza. Por nuestro Señor Jesucristo.

Misa III: Oh Dios, que resucitaste a tu Hijo para que, venciendo a la muerte, entrara en tu reino, concede a tus siervos difuntos que, superada su condición mortal, puedan contemplarte para siempre como su Creador y Salvador. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Oremos ahora hermanos confiadamente a Dios nuestro Padre, Señor de la vida y de la muerte, que resucitó a su Hijo al tercer día, y pidámosle por los vivos y por los difuntos, para que todos gocemos un día de su fidelidad.

1. Para que todos los que formamos la Iglesia seamos en medio del mundo testigos de la vida y de la felicidad que Jesús nos ofrece, y ayudemos a nuestros hermanos a creer en Él. Roguemos al Señor.
2. Para que Cristo, que con su muerte destruyó la muerte y con su gloriosa resurrección dio la vida al mundo entero, conceda el lugar de la luz y de la felicidad eterna a nuestros hermanos difuntos. Roguemos al Señor.
3. Para que, en su gran misericordia, se compadezca de su debilidad, y les perdone todas las faltas que cometieron de pensamiento, palabra, obra y omisión. Roguemos al Señor.
4. Para que nuestros familiares y amigos difuntos, disfrutando ya del Reino de la vida, intercedan por los que aún peregrinamos entre las luces y las sombras de la fe. Roguemos al Señor.
5. Para que la esperanza guíe nuestros pasos a lo largo de nuestros días y disfrutemos un día de la armonía y el amor que reinan en la casa del Padre. Roguemos al Señor.

Recibe, Señor, nuestra humilde oración; y concede a los que han muerto en tu gracia el perdón y la plenitud de la vida; y a nosotros, por su intercesión, vivir en la fe y en la esperanza de nuestra resurrección en Cristo tu Hijo, vencedor de la muerte, Señor de vivos y muertos, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Poscomunión:

Misa I: Te pedimos, Dios todopoderoso, que nuestros hermanos difuntos, por cuya salvación hemos celebrado el misterio pascual, puedan llegar a la mansión de la luz y de la paz. Por Jesucristo nuestro Señor.

Misa II: Alimentados con el Cuerpo y la Sangre de Cristo, que murió y resucitó por nosotros, te pedimos, Señor, por tus siervos difuntos para que, purificados pro el misterio pascual, gocen ya de la resurrección eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Misa III: Por este sacrificio que hemos celebrado derrama, Señor, con largueza tu misericordia sobre nuestros hermanos difuntos; Tú que les concediste la gracia del bautismo, concédeles también la plenitud de los gozos eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición solemne:

* El Dios de todo consuelo, que con amor inefable creó al hombre y en la resurrección de su Hijo ha dado a los creyentes la esperanza de resucitar, derrame sobre vosotros su bendición.
* Él conceda el perdón de toda culpa a los que aún vivimos en el mundo, y otorgue a los que han muerto el lugar de la luz y de la paz.
* Y a todos nos conceda vivir eternamente felices con Cristo, al que proclamamos resucitado de entre los muertos.

Jueves 3 de noviembre:

San Martín de Porres
Color blanco. Colecta propia y resto de la semana XV. Lecturas de feria.
Prefacio de las santas vírgenes y religiosos. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, comencemos la celebración de la Eucaristía, en la que vamos a venerar la memoria de san Martín de Porres, popularmente conocido como “Fray Escoba”, reconociéndonos pecadores ante Dios y ante los hermanos, y pidiendo el perdón del Señor.

Yo confieso…

Colecta: Señor, Dios nuestro, que has querido conducir a san Martín de Porres por el camino de la humildad a la gloria del cielo, concédenos la gracia de seguir sus ejemplos, para que merezcamos ser coronados con él en la gloria. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Confiando en la misericordia y la bondad del Padre, que en Cristo nos muestra todo su amor y paciencia, presentémosle confiadamente nuestras súplicas y plegarias.

1. Para que el Señor derrame su Espíritu sobre los ministros de la Iglesia y santifique a los religiosos. Roguemos al Señor.
2. Para que los jóvenes se dispongan a arriesgar su vida en la construcción del Reino de Dios. Roguemos al Señor.
3. Para que aumente el número de vocaciones al ministerio sacerdotal y a la vida consagrada. Roguemos al Señor.
4. Para que conceda a todos los que invocan su santo nombre los bienes temporales y eternos. Roguemos al Señor.
5. Para que todos los que participamos en esta Eucaristía nos amemos como hermanos. Roguemos al Señor.

Oh Dios, que siempre sales a buscar a la oveja perdida; atiende nuestras súplicas y concede a tu Iglesia celebrar la fiesta que hay entre los ángeles por un solo pecador que se convierte. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Alimentados con esta Eucaristía, te pedimos, Señor, que cuantas veces celebramos este sacramento se acreciente en nosotros el fruto de la salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.

Viernes 4 de noviembre:

San Carlos Borromeo, obispo. MEMORIA OBLIGATORIA
Color blanco. Misa propia. Lecturas de feria.
Prefacio de los santos pastores. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, al recordar hoy la memoria de san Carlos Borromeo, arzobispo de Milán, en quien se cumplió la promesa del Señor de dar a su pueblo pastores conforme a su corazón, pedimos saber abrirnos a la palabra salvadora de Jesucristo, y al comenzar la celebración de la Eucaristía, reconocemos lo que hay de pecado en nosotros, y pedimos que el Espíritu de Dios renueve nuestras vidas.

Yo confieso…

Colecta: Conserva, Señor, en tu pueblo el espíritu que infundiste en san Carlos Borromeo, para que tu Iglesia se renueve sin cesar y, transformada en imagen de Cristo, pueda mostrar al mundo su verdadero rostro. Él, que vive y reina contigo.

Oración de los fieles: Con la confianza de hijos, presentemos ahora nuestras necesidades y peticiones a Dios Padre.

1. Por todos los cristianos, por sus comunidades, y por los que empiezan a abrirse al Evangelio. Roguemos al Señor
2. Por las vocaciones al ministerio sacerdotal y a la vida consagrada en nuestra diócesis. Roguemos al Señor.
3. Por nuestros gobernantes, y por todos los que tienen responsabilidades en la vida pública. Roguemos al Señor.
4. Por todos los que se ganan la vida con el trabajo manual: carpinteros, albañiles, campesinos, trabajadores de la industria. Roguemos al Señor.
5. Por cuantos estamos aquí reunidos, por nuestros hermanos ausentes y por los que han pedido nuestras oraciones. Roguemos al Señor.

Oh Padre, que nos llamas a amarte y servirte como único Señor; escucha nuestras oraciones y haz que, sin caer en la tentación de la codicia, te demos gloria con toda nuestra vida. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Que esta Eucaristía, Señor, nos otorgue aquella fortaleza de espíritu que hizo de san Carlos Borromeo un ministro fiel a tu servicio y un apóstol de la caridad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Sábado 5 de noviembre:

Misa votiva de Santa María Virgen
Misa de la Virgen María, Madre y medianera de la gracia
Color verde. Misas de la Virgen María nº 30. Lecturas de feria.
Prefacio propio. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, al comenzar la celebración de los sagrados misterios, en que vamos a venerar la memoria de la Santísima Virgen María, Madre y medianera de la gracia, pedimos en unos momentos de silencio que la vida de Dios esté en nosotros, y pedimos perdón por todo aquello que de pecado y de muerte hay dentro de nosotros.

Yo confieso…

Colecta: Señor, Dios nuestro, que, por misterioso designio de tu providencia, nos has dado al Autor de la gracia por medio de la Virgen María y la has asociado a la obra de la redención humana, concédenos que ella nos alcance la abundancia de la gracia y nos lleve al puerto de la salvación eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Acudamos, hermanos, llenos de confianza a Dios nuestro Padre, y presentémosle nuestras peticiones.

1. Por la Iglesia; para que sea siempre un signo transparente de la Buena Noticia de Dios. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones sacerdotales; para que nunca falten sacerdotes santos que guíen al pueblo de Dios. Roguemos al Señor.
3. Por los pueblos de toda la tierra; para que vivan en concordia y paz verdadera. Roguemos al Señor.
4. Por las familias que pasan dificultades; para que Dios las conforten y las ayude con su gracia. Roguemos al Señor.
5. Por nosotros mismos y por nuestra comunidad; para que Dios nos acepte como ofrenda agradable. Roguemos al Señor.

Señor y Dios nuestro, que nos llamas a poner todo nuestro corazón al servicio de los hermanos; escucha nuestras súplicas y no dejes que nos contaminemos por el afán de las riquezas terrenas. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Renovados, Señor, en las fuentes de la gracia, humildemente te pedimos que, por la fuerza de la Eucaristía y la intercesión de la Santísima Virgen de la Cabeza, vivamos cada día más unidos a Cristo Mediador y cooperemos con mayor fidelidad a la obra de la redención. Por Jesucristo Nuestro Señor.

Domingo 6 de noviembre:

DOMINGO XXXII DEL TIEMPO ORDINARIO
Color verde. Misa y lecturas propias del domingo. Gloria. Credo.
Prefacio III. de difuntos. Plegaria Eucarística III.

Monición de entrada y acto penitencial: Como cada domingo nos hemos reunido hoy, convocados por Jesús resucitado, para glorificar y dar gracias al Señor que se hace presente en la celebración de la Eucaristía.
Y porque tenemos necesidad del perdón de Dios, comencemos la celebración de los sagrados misterios reconociendo todo lo que hay de muerte y de mal en nosotros, para poder abrirnos a la vida nueva de Dios.

* Tú, enviado por el Padre para darnos vida.
* Tú, entregado a la muerte para que muramos al pecado.
* Tú, resucitado para que resucitemos contigo.

Gloria.

Colecta: Dios omnipotente y misericordioso, aparta de nosotros todos los males para que, bien dispuesto nuestro cuerpo y nuestro espíritu, podamos libremente cumplir tu voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo.

Credo: Como pueblo de Dios, en marcha hacia el encuentro definitivo con el Señor, profesemos nuestra fe.

Oración de los fieles: Oremos confiadamente a Dios Padre, que quiere que todos alcancemos la plenitud de la vida, para que escuche las oraciones de su Iglesia que quiere hacer suyos los anhelos de toda la humanidad.

1. Por la Iglesia; para que anuncie incansablemente de palabra y de obra que Dios es Dios de vivos y no de muertos. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones; para que el Señor conceda a nuestra diócesis nuevas vocaciones sacerdotales y religiosas, y el Evangelio llegue a todos. Roguemos al Señor.
3. Por nuestros gobernantes; para que al legislar tengan presente el derecho a la libertad religiosa y de culto de todo ser humano. Roguemos al Señor.
4. Por los fieles difuntos; para que alcancen de Dios el perdón de sus pecados, y al despertar se sacien de su semblante. Roguemos al Señor.
5. Por nosotros, aquí reunidos; para que nuestros pies estén firmes en el Señor y no vacilen nuestros pasos. Roguemos al Señor.

Oh Dios, Padre de la vida y autor de la resurrección, ante quien los muertos viven; atiende nuestras súplicas y haz que la palabra de su Hijo sembrada en nuestros corazones germine y dé fruto en toda buena obra, para que en la vida y en la muerte, seamos confirmados en la esperanza de la gloria. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Alimentados con esta Eucaristía, te hacemos presente, Señor, nuestra acción de gracias, implorando de tu misericordia que el Espíritu Santo mantenga siempre vivo el amor a la verdad en quienes han recibido la fuerza de lo alto. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición solemne:

– El Dios de la paz os consagre totalmente, y que todo vuestro espíritu, alma y cuerpo, sea custodiado sin reproche hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo.
– Y la bendición de Dios todopoderoso…

Lunes 7 de noviembre:

Misa por los hermanos, parientes y bienhechores difuntos
Color morado o negro. Misas de difuntos IV-14. Lecturas de feria.
Prefacio II de difuntos. Plegaria Eucarística II.

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesucristo, rompiendo las ataduras del pecado y de la muerte, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y acto penitencial: El mes de noviembre es un mes dedicado tradicionalmente a rezar por las almas del purgatorio. Nosotros hoy, siguiendo esta piadosa y venerable costumbre de la Iglesia, ofreceremos a Dios nuestro Señor el Sacrificio de la Eucaristía por el eterno descanso de los fieles difuntos, pidiendo de un modo especial por nuestros familiares y amigos que ya no están en este mundo, para que gocen todos ellos de la luz y de la felicidad que no tienen fin.
Y para celebrar dignamente estos sagrados misterios, pidamos perdón a Dios por nuestros pecados.

* Tú, el primero y el último.
* Tú, que vives para siempre.
* Tú, que tienes las llaves de la vida y de la muerte.

Colecta: Oh Dios, que concedes el perdón de los pecados y quieres la salvación de los hombres, por intercesión de santa María, la Virgen, y de todos los santos, concede a nuestros hermanos, parientes y bienhechores que han salido ya de este mundo, alcanzar la eterna bienaventuranza. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Confiando en la misericordia del Señor, que es nuestro Dios y Padre, presentémosle nuestras plegarias.

1. Para que el Señor guarde a su Iglesia y salve a su pueblo. Roguemos al Señor.
2. Para que conceda a nuestra diócesis vocaciones sacerdotales. Roguemos al Señor.
3. Para que descubra a los poderosos que mandar es servir. Roguemos al Señor.
4. Para que conceda el descanso eterno a todos los fieles difuntos. Roguemos al Señor.
5. Para que tenga misericordia de nosotros y perdone nuestros pecados. Roguemos al Señor.

Oh Padre, que nos escuchas si tenemos fe como un grano de mostaza; atiende nuestras peticiones y no permitas que en ningún momento seamos motivo de escándalo para nadie Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Dios de poder y misericordia, haz que, por la eficacia de este sacrificio de alabanza que te hemos ofrecido, las almas de nuestros hermanos, parientes y bienhechores, purificadas de todo pecado alcancen la felicidad eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Martes 8 de noviembre:

Misa en tiempo de siembra
Color verde. Misas por diversas necesidades nº 26. Lecturas de feria.
Prefacio común IX. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Haciéndonos eco de las enseñanzas de Cristo, que nos ha enseñado a pedir al Padre el pan de cada día, es decir, todo lo que necesitamos para nuestra subsistencia cotidiana, pedimos hoy al Señor que lleve a buen fin la semilla plantada en nuestros campos.
Y Dispongámonos a recibir el amor de Dios abriendo nuestros corazones para que los renueve pidiendo perdón por nuestros pecados.

* Tú que siembras en nosotros la semilla de tu reino
* Tú que nos has dado la tierra para que la trabajáramos
* Tú que envías la lluvia y el sol a su tiempo

Colecta: Dios y Señor nuestro, con tu ayuda sembramos la tierra y de tu poder esperamos su fecundidad; suple ahora con tu inmensa largueza lo que ya no es posible a nuestro esfuerzo, puesto que sólo tú puedes hacer fructificar las semillas. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Sabiendo que servir es reina, elevemos nuestras plegarias a Dios, Señor de todos los pueblos de la tierra.

1. Por la Iglesia, por el Papa y los obispos, por las comunidades de cristianos en todo el mundo. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones al ministerio sacerdotal y a la vida consagrada en nuestra diócesis. Roguemos al Señor.
3. Por todos los que sufren las consecuencias de una violencia que ellos no han provocado. Roguemos al Señor.
1. Por los trabajadores del campo; para que Dios premie sus esfuerzos con una abundante y fructuosa cosecha. Roguemos al Señor.
4. Por nosotros que hemos recibido el don de la fe y celebramos a Jesucristo, luz de nuestras vidas. Roguemos al Señor.

Dios y Señor nuestro, escucha las peticiones que te hemos dirigido y danos humildad de corazón, para que nos reconozcamos indignos siervos que hemos hecho lo que teníamos que hacer. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Señor, tú que nos alimentas con tus sacramentos, secunda el trabajo de nuestras manos; y pues en ti vivimos, nos movemos y existimos, que tu bendición sobre la sementera nos proporcione abundancia de frutos para nuestro alimento. Por Jesucristo nuestro Señor.

Miércoles 9 de noviembre:

La Dedicación de la Basílica de Letrán. FIESTA
Color blanco. Misa y lecturas propias de la fiesta (leccionario V). Gloria.
Prefacio del Común de la Dedicación de una Iglesia.
Plegaria Eucarística III.

Monición de entrada y acto penitencial: Celebramos hoy la fiesta del aniversario de la dedicación de la basílica de san Juan de Letrán, una de las iglesias cristianas más antiguas y catedral de Roma, en la que tiene su sede el Papa, como obispo de la Iglesia romana. Esta basílica, una de las cuatro Basílicas mayores, es como el símbolo de la unidad de todas las comunidades cristianas con Roma, y por eso, celebrar esta fiesta es una manera de recordar que todos estamos unidos por una misma fe, y que la Iglesia de Roma, que es la Iglesia del apóstol Pedro, es un punto de referencia fundamental para los cristianos.
También es un día para valorar, de una manera especial, estos edificios en los que los cristianos nos reunimos alrededor del Señor; puesto que cada templo, cada iglesia es la casa de Dios, nuestra casa, la casa de la comunidad cristiana.
Comencemos pues, la Eucaristía, poniéndonos en silencio en la presencia del Señor que nos ha convocado y reunido en esta casa de oración, y pidámosle perdón por nuestros pecados.

* Tú que reúnes a tus hijos para formar una sola familia.
* Tú que eres el fundamento de nuestra fe y de nuestra esperanza.
* Tú que resucitado de entre los muertos eres vida para todos los que te siguen.

Gloria

Colecta: Señor, Tú que edificas el templo de tu gloria con piedras vivas y elegidas, multiplica en tu Iglesia los dones del Espíritu Santo, a fin de que tu pueblo crezca siempre para edificación de la Jerusalén celeste. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Hermanos, como miembros integrados en la construcción de la Iglesia y convertidos en piedras vivas del templo donde Dios habita con su pueblo, dirijamos nuestra oración al Padre y supliquémosle por todos los hombres.

1. Por la Iglesia de Dios, que se reúne en Roma alrededor de su obispo, el Papa; para que se enriquezca con los dones del Espíritu Santo y realice su misión de presidir en el amor a las demás comunidades cristianas esparcidas por el mundo. Roguemos al Señor.
2. Por los que se consagran al servicio de Dios y de sus hermanos; para que Jesucristo lleve a plenitud su vocación y sean muchos los que, siguiendo su ejemplo, se entreguen al servicio de Dios y de la Iglesia. Roguemos al Señor.
3. Por la paz entre los pueblos, en los hogares y en las relaciones interpersonales; para que los hombres aprendamos a amarnos mutuamente y adelantar ya aquí la Jerusalén celestial. Roguemos al Señor.
4. Por los que se han apartado de la comunión de la Iglesia, por los que buscan la verdad fuera de ella, por los que la critican o se sienten abandonados de su solicitud; para que el Espíritu de la verdad los atraiga a su seno y encuentren comprensión, perdón, ayuda y amistad. Roguemos al Señor.
5. Por todos los que hemos sido incorporados a la Iglesia por el baño del Bautismo; para que, trabajando por nuestra santidad, seamos solidarios con nuestros hermanos y amándonos sin egoísmos construyamos juntos la única Iglesia de Cristo. Roguemos al Señor.

Señor y Dios nuestro, que quisiste habitar en el corazón de los hombres y nos permites congregarnos para alabarte en templos consagrados a Ti; escucha nuestras súplicas y danos tu Espíritu para que nunca nos apartemos de Ti, antes bien hagamos de nuestras vidas moradas donde Tú habites y donde constantemente se te alabe y glorifique. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Oh Dios, que has querido hacer de la Iglesia signo temporal de la Jerusalén del cielo, concede a tus siervos, con la participación en este sacramento, ser transformados por ti en templo de la gracia y entrar en la morada de tu gloria. Por Jesucristo nuestro Señor.

Jueves 10 de noviembre:

San León Magno, Papa y doctor. MEMORIA OBLIGATORIA
Color blanco. Misa propia y lecturas de feria.
Prefacio de los santos Pastores. Plegaria Eucarística II

Monición de entrada y acto penitencial: Conmemoramos hoy a san León Magno, Papa del siglo V, a quien la Iglesia venera como doctor por la claridad y profundidad de su doctrina, y a quien tocó vivir siempre tiempos difíciles manteniendo la firmeza y la lucidez ante las herejías que sacudieron a la comunidad cristiana durante aquellos años.
Vamos, pues, a celebrar el Sacrificio Eucarístico; el mismo Sacrificio que san León ofreció por el bien del Pueblo de Dios. Y para ello, comencemos poniéndonos en la presencia del Señor, y reconociéndonos pobres y débiles, pidámosle perdón por nuestros pecados.

* Buen Pastor, que conoces a tus ovejas.
* Buen Pastor, que buscas con amor la oveja perdida.
* Buen Pastor, que nos guías hacia la vida de tu Reino.

Colecta: Oh Dios, tú que no permites que el poder del infierno derrote a tu Iglesia, fundada sobre la firmeza de la roca apostólica; concédele , por los ruegos del papa san León Magno, permanecer siempre firme en la verdad, para que goce de una paz duradera. Por nuestro señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Oremos, hermanos, a Dios Padre omnipotente, que desde siempre nos ha predestinado a ser depositarios de su reino.

1. Para que la Iglesia sea el hogar de la misericordia para todos los hombres. Roguemos al Señor.
2. Para que la Iglesia cuente siempre con pastores santos que, como san León Magno, sepan guiarla por caminos de reconciliación, de firmeza y de comunión. Roguemos al Señor.
3. Para que los gobernantes acierten en su labor y haya paz y prosperidad. Roguemos al Señor.
4. Para que crezca entre todos los ciudadanos el sentido de la solidaridad. Roguemos al Señor.
5. Para que Dios escuche nuestras oraciones y nos reúna en el reino de los cielos. Roguemos al Señor.

Señor, Dios nuestro, escucha las preces de tus fieles, y ayúdanos a vivir conscientes de que tu Reino está dentro de nosotros desde el día de nuestro bautismo. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Gobierna, Señor, a tu Iglesia a la que alimentas en esta mesa santa, para que, dirigida por tu mano poderosa, tenga cada vez mayor libertad y persevere firme al servicio de la fe. Por Jesucristo nuestro Señor.

Viernes 11 de noviembre:

San Martín de Tours, obispo. MEMORIA OBLIGATORIA
Color blanco. Misa propia. Lecturas de feria.
Prefacio de los santos pastores. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, al celebrar hoy la memoria de San Martín, a quien Cristo eligió y envió, con la unción del Espíritu Santo, para dar la Buena Noticia a los pobres y vendar los corazones desgarrados, nos ponemos en la presencia del Señor y, en unos momentos de silencio, le pedimos perdón por nuestros pecados, suplicándole que nos renueve interiormente, para celebrar con fe y esperanza esta Eucaristía.

* Defensor de los pobres.
* Refugio de los débiles.
* Esperanza de los pecadores.

Colecta: Oh Dios, que fuiste glorificado con la vida y la muerte de tu obispo san Martín de Tours; renueva en nuestros corazones las maravillas de tu gracia, para que ni la vida ni la muerte puedan apartarnos de tu amor. Por nuestro señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Presentemos ahora, hermanos, nuestras peticiones a Dios Padre, que no quiere que nada ni nadie nos separe de su amor.

1. Por nuestra comunidad y por todas las comunidades cristianas en el mundo. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones sacerdotales, a la vida religiosa y al laicado cristiano. Roguemos al Señor.
3. Por los que ejercen alguna responsabilidad en el gobierno de nuestra nación. Roguemos al Señor.
4. Por los que sufren, por los presos, por los emigrantes y por todos los oprimidos. Roguemos al Señor.
5. Por todos nosotros, llamados a dar testimonio cristiano en nuestra vida. Roguemos al Señor.

Recibe, Dios y Padre nuestro, las oraciones que te hemos presentado, y danos tu gracia para que aguardemos vigilantes la llegada de tu reino. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Concédenos, Señor, a los que has alimentado con el sacramento de la unidad, la aceptación perfecta de tu voluntad en todas las cosas, para que, así como san Martín se entregó por entero a tu servicio, también nosotros vivamos el gozo de ser verdaderamente tuyos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Sábado 12 de noviembre:

San Josafat, obispo y mártir. MEMORIA OBLIGATORIA
Color rojo. Misa propia. Lecturas de feria.
Prefacio de los santos mártires. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, al venerar la memoria del obispo y mártir de la Iglesia greco-católica San Josafat, que selló con su sangre la firme resolución de trabajar por la unidad de las Iglesias de Oriente y occidente, dispongámonos a celebrar el Sacrificio Eucarístico; Sacrificio al que san Josafat unió el de su propia vida y muerte. Y para hacerlo dignamente, comencemos por reconocernos pecadores ante Dios y los hermanos, e imploremos al Señor el perdón de nuestros pecados.

Yo confieso…

Colecta: Aviva, Señor, en tu Iglesia, el Espíritu que impulsó a san Josafat, obispo y mártir, a dar la vida por su rebaño y concédenos, por su intercesión, que ese mismo Espíritu nos dé fuerza para entregar la vida por nuestros hermanos. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Siguiendo el consejo de Jesús, que nos invita a orar siempre sin desanimarnos, dirijamos a Dios Padre las necesidades de la Iglesia y del mundo entero.

1. Por la Iglesia, extendida por todo el mundo; para que Dios conceda a todos los cristianos alcanzar la unidad eclesial por la que san Josafat derramó su sangre. Roguemos al Señor. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones sacerdotales; para que nunca falten en la Iglesia jóvenes dispuestos a realizar el servicio sacerdotal. Roguemos al Señor.
3. Por el mundo entero; para que en el corazón de todos crezcan sentimientos de amor, de bondad, de generosidad. Roguemos al Señor.
4. Por los enfermos y por quienes los cuidan; para que en Cristo paciente encuentren consuelo y fortaleza. Roguemos al Señor.
5. Por nosotros, por nuestros familiares y amigos; para que vivamos siempre en coherencia con nuestra fe. Roguemos al Señor.

Mira, Señor, a tu Iglesia reunida en oración y escucha sus ruegos mientras espera el momento en que harás justicia a tus escogidos, que claman día y noche hacia ti. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Señor, que el banquete eucarístico nos llene de paz y fortaleza, para que, a ejemplo de san Josafat, gastemos generosamente nuestra vida por la extensión y la unidad de la Iglesia. Por Jesucristo nuestro Señor.

Domingo 13 de noviembre:

DOMINGO XXXIII DEL TIEMPO ORDINARIO
Color verde. Misa y lecturas propias del domingo. Gloria. Credo.
Prefacio dominical X. Plegaria. Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Como cada domingo, Jesús nos ha convocado hoy y nos ha vuelto a reunir en torno a Él, y nosotros, respondiendo a su llamada, hemos venido aquí, con nuestra vida, alegrías y dolores. Jesús está entre nosotros, y nos va a dar su palabra y su Pan de vida eterna. Además, este domingo quiere también despertar en nosotros la conciencia de que somos miembros de la Iglesia diocesana en la que vivimos, la cual, necesita de nuestra oración y también de nuestra ayuda económica para poder llevar adelante todos sus proyectos pastorales.
Dispongámonos pues, a vivir con alegría este encuentro, y en silencio, pidámosle a Dios que perdone nuestros pecados y renueve nuestros corazones con su gracia, para poder celebrar dignamente esta Eucaristía.

* Tú que tienes palabras de vida eterna.
* Tú que eres nuestro único Señor.
* Tú que permaneces para siempre.

Colecta: Señor, Dios nuestro, concédenos vivir siempre alegres en tu servicio, porque en servirte a Ti, creador de todo bien, consiste el gozo pleno y verdadero. Por nuestro Señor Jesucristo.

Credo: Como miembros que somos de la Iglesia peregrina, confesemos ahora nuestra fe.

Oración de los fieles: Oremos a Dios todopoderoso, para que escuche con bondad las súplicas que le presentamos y nos conceda aquello que más nos conviene.

1. Por la Iglesia, especialmente por nuestra diócesis de N.; para que sea siempre fiel a las enseñanzas de Jesucristo y no se deje contaminar por doctrinas extrañas. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones al ministerio sacerdotal; para que nunca falten en nuestra Iglesia diocesana quienes dejen todo en la vida para entregarse por entero al servicio de Cristo en los hermanos. Roguemos al Señor.
3. Por las autoridades de todo el mundo; para que hagan posible que a nadie le falte un trabajo digno con el que ganarse honradamente el pan. Roguemos al Señor.
4. Por los que sufren persecución por el nombre de Cristo; para que sean valientes y perseverantes en su testimonio de fe. Roguemos al Señor.
5. Por todos nosotros; para que honremos el nombre del Señor que llega para regir la tierra con justicia y rectitud. Roguemos al Señor.

Oh Dios, principio y fin de todas las cosas, que reúnes a toda la humanidad en el templo vivo de tu Hijo; atiende nuestras súplicas y haz que a través de los acontecimientos, felices y tristes, de este mundo, tengamos fija la esperanza de tu reino, con la certeza que con nuestra paciencia poseeremos la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Ahora que hemos recibido el don sagrado de tu sacramento, humildemente te pedimos, Señor, que el memorial que tu Hijo nos mandó celebrar aumente la caridad en todos nosotros. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición solemne:
– El Dios de la paz, que resucitó de entre los muertos al gran pastor de las ovejas, nuestro Señor Jesús, os haga perfectos en todo bien, en virtud de la sangre de la alianza eterna, para que cumpláis su voluntad, realizando en vosotros lo que es de su agrado.
– Y la bendición de Dios todopoderoso…

Lunes 14 de noviembre:

Misa de difuntos
Color morado o negro. Misas de difuntos III-B/D. Lecturas de feria.
Prefacio I de difuntos. Plegaria Eucarística II.

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesucristo, rompiendo las ataduras del pecado y de la muerte, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y acto penitencial: El mes de noviembre es un mes dedicado tradicionalmente a rezar por las almas del purgatorio. Nosotros hoy, siguiendo esta piadosa y venerable costumbre de la Iglesia, ofreceremos a Dios nuestro Señor el Sacrificio de la Eucaristía por el eterno descanso de los fieles difuntos, para que gocen todos ellos de la luz y de la felicidad que no tienen fin.
Y para celebrar dignamente estos sagrados misterios, pidamos perdón a Dios por nuestros pecados.

* Tú, el primero y el último.
* Tú, que vives para siempre.
* Tú, que tienes las llaves de la vida y de la muerte.

Colecta: Oh Dios, Creador y Redentor de todos los hombres, concede a tus siervos el perdón de sus pecados, para que consigan, por medio de nuestras súplicas, la misericordia que siempre desearon. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Sabiendo que Dios escucha siempre al que se acerca a Él con un corazón humilde, elevémosle nuestras plegarias por todas nuestras necesidades.

1. Para que el Espíritu de Dios inspire y fortaleza al Papa Francisco y a nuestro obispo N.. Roguemos al Señor.
2. Para que no falten nunca en nuestra diócesis santas vocaciones sacerdotales. Roguemos al Señor.
3. Para que haya paz, concordia, justicia y libertad en todos los pueblos de la tierra. Roguemos al Señor.
4. Para que todos los que han muerto compartan para siempre la vida nueva de Jesucristo. Roguemos al Señor.
5. Para que despierte en todos nosotros el deseo por el reino de los cielos. Roguemos al Señor.

Oh Dios, que no haces acepción de personas, escucha nuestra oración y abre nuestros ojos a la luz de la fe, para que podamos glorificar tu nombre. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Señor, que nuestras súplicas ayuden a tus siervos, para que les purifiques de toda culpa por este sacrificio, y los hagas partícipes de la salvación eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Martes 15 de noviembre:

Misa por los moribundos
Color verde. Misas por diversas necesidades nº 33. Lecturas de feria. Plegaria Eucarística V/c.

Monición de entrada y acto penitencial: Hoy vamos a pedir en la Eucaristía de un modo especial por los moribundos. En este mismo momento hay muchos hermanos nuestros que, en una u otra parte del mundo, se están debatiendo en la agonía. Ellos necesitan de modo especial de la solidaridad y oración de toda la Iglesia, para que el Señor les haga vencer su angustia, su miedo, les ayude a superar sus sufrimientos y les dé la victoria y el descanso.
Al comenzar esta celebración eucarística, pidamos a Dios que nos conceda la conversión de nuestros corazones; así obtendremos la reconciliación y se acrecentará nuestra comunión con Dios y con nuestros hermanos.

* Tú que has venido a buscar al que estaba perdido.
* Tú que has querido dar la vida en rescate por todos.
* Tú que reúnes a tus hijos dispersos.

Colecta: Oh Dios, lleno de poder y de amor, que, al decretar la muerte, le abriste al hombre con tu misericordia las puertas de la vida eterna; mira con piedad a tus hijos que luchan en agonía, para que, asociados a la pasión de Cristo y sellados con su sangre, puedan llegar a tu presencia limpios de todo pecado. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Oremos a Dios Padre todopoderoso, que no se cansa de dar siempre una oportunidad a los pecadores.

1. Por la firmeza y fidelidad de la Iglesia, y el progreso en la fe y la esperanza de cada cristiano. Roguemos al Señor
2. Por el aumento de vocaciones a los diferentes estados de la vida cristiana, sobre todo a la vocación sacerdotal y religiosa. Roguemos al Señor.
3. Por los que trabajan por la justicia y la paz, por los que ofrecen su servicio en los países más pobres. Roguemos al Señor.
4. Por el perdón de nuestros pecados y la liberación de toda violencia, división y peligro. Roguemos al Señor.
5. Por todos los que nos encontramos aquí, reunidos en la fe, devoción y temor de Dios. Roguemos al Señor.

Escucha, Señor, nuestra oración y míranos como miró tu Hijo a Zaqueo, para que sintamos que cada vez que nos perdonas ha entrado la salvación en nuestra casa. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Dígnate, Señor, confortar piadosamente a tus hijos por la eficacia de este sacramento, para que, en la hora de la muerte, puedan vencer al enemigo y entrar con tus ángeles en la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Miércoles 16 de noviembre:

Misa de feria
Color verde. Misa de la semana XVI. Lecturas de feria.
Prefacio común VI. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, demos comienzo a la celebración de la Eucaristía dejando que sea el mismo Jesús quien la presida y actúe en nuestras vidas, y reconozcámonos pecadores y, humildemente, pidamos la misericordia del Señor.

* Tú que quieres salvar a todos los hombres
* Tú que nos amas a todos sin distinción de personas
* Tú que estás siempre dispuesto a perdonar nuestras faltas

Colecta: Muéstrate propicio con tus hijos, Señor, y multiplica sobre ellos los dones de tu gracia, para que, encendidos de fe, esperanza y caridad, perseveren fielmente en el cumplimiento de tu ley. Concédenos también la lluvia necesaria, para que, ayudados con los bienes de la tierra, podamos aspirar confiadamente a los bienes del cielo. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Oremos ahora a favor de todos los hombres a Dios nuestro Padre, que distribuye sus dones entre nosotros.

1. Por la Iglesia, extendida por todo el mundo; para que sea fiel a la misión que Cristo le ha encomendado. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones sacerdotales; para que el Señor llame a muchos a seguirlo en el ministerio sacerdotal. Roguemos al Señor.
3. Por los gobernantes de las naciones; para que trabajen por el bien común y defiendan la justicia, el derecho, la paz y la igualdad. Roguemos al Señor.
4. Por todos los que sufren y padecen; para que Dios venga en su auxilio, los saque de la prueba y los confirme en la esperanza. Roguemos al Señor.
5. Por nosotros, convocados por Cristo para celebrar la Eucaristía; para que seamos fieles testigos del Evangelio en el mundo. Roguemos al Señor.

Atiende, Padre, nuestras súplicas y haz que nuestro esfuerzo multiplique los frutos de tu providencia, con la esperanza de escuchar que nos llames siervos buenos y fieles, y entrar así en el gozo de tu reino. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Muéstrate propicio a tu pueblo, Señor, y a quienes has iniciado en los misterios del reino concédeles abandonar el pecado y pasar a una vida nueva. Por Jesucristo nuestro Señor.

Jueves 17 de noviembre:

Santa Isabel de Hungría. MEMORIA OBLIGATORIA
Color blanco. Colecta propia; resto de la semana XVII. Lecturas de feria.
Prefacio I de los santos. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, al comenzar la celebración de los sagrados misterios en el día en que veneramos la memoria de santa Isabel de Hungría, quien fue, por la santidad de su vida, un ejemplo de madre, esposa y reina, abramos nuestro corazón para que Jesucristo entre en nosotros y aumente nuestra fe, esperanza y caridad; y ante Él, reconozcamos nuestra pobreza y debilidad, y pidámosle perdón por nuestros pecados.

Yo confieso…

Colecta: Oh Dios, que concediste a santa Isabel de Hungría la gracia de reconocer y venerar en los pobres a Cristo; concédenos, por su intercesión, servir con amor infatigable a los humildes y a los atribulados. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Hermanos, con la confianza de los hijos, presentemos nuestras plegarias a Dios Padre, para que nos conceda alcanzar el premio que nos tiene prometido en Cristo.

1. Por la Iglesia; para que sea siempre un signo transparente de la Buena Noticia de Dios. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones al ministerio sacerdotal y a la vida consagrada en nuestra diócesis. Roguemos al Señor.
3. Por los gobernantes de nuestro país, por todos los que tienen que velar por el bien común. Roguemos al Señor.
4. Por los pobres, por los que no pueden participar de los bienes que Dios ha querido que fueran para todos. Roguemos al Señor.
5. Por todos nosotros, por nuestros familiares y amigos, por todos nuestros difuntos. Roguemos al Señor.

Atiende, Padre, nuestras peticiones, y derrama sobre el mundo tu paz, para que reconociendo la venida de tu Hijo, alcancemos con Él la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Hemos recibido, Señor, este sacramento, memorial perpetuo de la pasión de tu Hijo; concédenos que este don de tu amor inefable nos aproveche para la salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.

Viernes 18 de noviembre:

La Dedicación de las Basílicas de los Apóstoles San Pedro y San Pablo
Color blanco. Misa propia y lecturas de feria.
Prefacio I de los santos Apóstoles. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, para prepararnos dignamente a la celebración de estos sagrados misterios, en los que vamos a recordar el aniversario de la dedicación de las basílica mayores de San Pedro y de San Pablo de Roma, examinemos nuestra conciencia en unos momentos de silencio, y pidamos humildemente perdón por nuestros pecados al Señor, que ha nombrado príncipes de su pueblo por toda la tierra a los Santos Apóstoles Pedro y Pablo.

Yo confieso…

Colecta: Defiende a tu Iglesia, Señor, con la protección de los apóstoles y, pues ha recibido por ellos el primer anuncio del Evangelio, reciba también, por su intercesión, aumento de gracia hasta el fin de los tiempos. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Dirijamos, hermanos, nuestras preces suplicantes a Dios Padre, que nos ha reunido en esta casa de oración.

1. Por el Papa, los obispos y los presbíteros. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones sacerdotales. Roguemos al Señor.
3. Por los gobernantes de las naciones. Roguemos al Señor.
4. Por todos los fieles difuntos. Roguemos al Señor.
5. Por todos nosotros, renacidos en el bautismo. Roguemos al Señor.

Padre lleno de amor y ternura, escucha las oraciones que te hemos dirigido, y concédenos estar siempre pendientes de toda palabra que sale de tus labios. Por Jesucristo nuestro Señor.
Poscomunión: Señor, haz que tu pueblo, alimentado con el pan celestial, se llene de alegría al conmemorar a tus santos apóstoles Pedro y Pablo, bajo cuya tutela has querido dirigirle. Por Jesucristo nuestro Señor.

Sábado 19 de noviembre:

Misa de Santa María, Reina y Madre de Misericordia
Color verde o blanco. Misas de Santa María Virgen nº 39, colecta 2.
Lecturas de feria. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos al celebrar hoy la memoria de la Santísima Virgen María, a quien Dios ha bendecido más que a todas las mujeres de la tierra, y que es Reina y Madre de Misericordia, dispongamos nuestros corazones para escuchar la palabra de Dios y celebrar el banquete del Reino; y pidamos, al comenzar la celebración de la Eucaristía, que la misericordia del Señor nos ayude.

Yo confieso…

Colecta: Dios misericordioso, escucha las plegarias de tus hijos que, inclinados bajo el peso de sus culpas, se convierten a ti e invocan tu clemencia; movido por ella enviaste a tu Hijo al mundo como Salvador y nos diste a la Virgen santa María como Reina de misericordia. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Oremos confiadamente a nuestro Dios, que es Dios de vivos y no de muertos.

1. Por la Iglesia; para que Dios perdone sus debilidades y haga que su testimonio se extienda por toda la tierra. Roguemos al Señor.
2. Por los jóvenes; para que estén dispuestos a entregar su vida en el ministerio sacerdotal. Roguemos al Señor.
3. Por los pueblos de toda la tierra; para que vivan siempre en concordia y paz verdadera. Roguemos al Señor.
4. Por los que sufren por cualquier causa; para que se sientan confortados por Cristo que intercede por ellos ante el Padre. Roguemos al Señor.
5. Por nosotros y por todos los cristianos; para que con nuestra vida manifestemos la fuerza de la gracia de Dios. Roguemos al Señor.

Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob, atiende las oraciones de tu pueblo, y dirige nuestras vidas por el sendero de tus mandatos, para que se transformen en vida celestial. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Alimentados con esta Eucaristía, te pedimos, Señor, proclamar continuamente tu misericordia con la bienaventurada Virgen María, y experimentar la protección de aquella a quien llamamos Reina clementísima para los pecadores y Madre de misericordia con los pobres. Por Jesucristo nuestro Señor.

Domingo 20 de Noviembre:

DOMINGO XXXIV DEL TIEMPO ORDINARIO
SOLEMNIDAD DE JESUCRISTO REY DEL UNIVERSO
Color blanco. Misa y lecturas propias. Gloria. Aleluya. Credo.
Plegaria Eucarística III.

La paz, la gracia y el amor de Jesucristo, el Señor, el Rey del universo, estén con todos vosotros.

Monición de entrada y acto penitencial: Celebramos en este último domingo del año litúrgico la solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, la conclusión de lo que hemos ido celebrando semana tras semana a lo largo del año: que Jesús es nuestro Señor, el que nos trae la salvación, el que nos guía en el camino hacia el Reino de Dios.
Acojamos a Cristo Rey, Buen Pastor, hermano y amigo, y poniéndonos silenciosamente en su presencia, reconocemos humildemente nuestros pecados, y le pedimos perdón por todas las veces que no hemos sido fieles a los valores del Reino que Él nos enseñó.

* Tú que eres el Hijo de Dios, ungido como rey y salvador.
* Tu que eres el Salvador, que nos has reconciliado con el Padre en la cruz.
* Tú que eres el Redentor, que nos abres la puerta de tu reino.

Gloria cantado.

Colecta: Dios todopoderoso y eterno, que quisiste fundar todas las cosas en tu Hijo muy amado, Rey del Universo, haz que toda la creación, liberada de la esclavitud del pecado, sirva a tu majestad y te glorifique sin fin. Por nuestro Señor Jesucristo.

Credo: Reconociendo que Cristo es el principio y fin de todas las cosas, proclamemos ahora nuestra fe en el Señor que vendrá con gloria, y cuyo reino no tendrá fin

Oración de los fieles: Presentemos, hermanos, a Dios Padre Omnipotente, las necesidades de la Iglesia y del mundo entero por mediación de Jesucristo, Rey del universo, suplicándole insistentemente que venga a nosotros tu reino.

1. Para que Cristo, cabeza del cuerpo de la Iglesia, asista y proteja a los pastores de su pueblo, la nueva Jerusalén. Roguemos al Señor.
2. Para que los jóvenes no tengan miedo y sigan a Jesucristo, el amigo siempre fiel, sin regatearle amor, entrega y firmeza. Roguemos al Señor.
3. Para que Cristo, Rey de las naciones, reconcilie consigo todos los seres del cielo y la tierra, haciendo la paz por la sangre de su cruz. Roguemos al Señor.
4. Para que Cristo, primogénito de entre los muertos, lleve consigo al Paraíso las almas de todos los fieles difuntos. Roguemos al Señor.
5. Para que Cristo, por cuya sangre hemos recibido la redención, nos haga participar de la herencia del pueblo santo en la luz. Roguemos al Señor.

Oh Dios Padre, que nos has llamado a reinar contigo en la justicia y el amor; atiende nuestra oración y líbranos del poder de las tinieblas, para que caminemos sobre las huellas de tu Hijo, y como Él, demos nuestra vida por amor a los hermanos, con la certeza de compartir su gloria en el cielo. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Después de recibir el alimento de la inmortalidad, te pedimos, Señor, que quienes nos gloriamos de obedecer los mandatos de Cristo, Rey del Universo, podamos vivir eternamente con él en el reino del cielo. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo y bendición:

– El Dios de la paz, que resucitó de entre los muertos al gran pastor de las ovejas, nuestro Señor Jesús, os haga perfectos en todo bien, en virtud de la sangre de la alianza eterna, para que cumpláis su voluntad, realizando en vosotros lo que es de su agrado.
– Y la bendición de Dios todopoderoso….

Lunes 21 de noviembre:

La Presentación de la Virgen María. MEMORIA OBLIGATORIA
Color blanco. Colecta propia; resto del común de Santa María. Lecturas de feria.
Prefacio I de Santa María Virgen. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: En Jerusalén tuvo lugar tal día como hoy la dedicación de la basílica de Santa María la Nueva, construida en la colina de Sion ante la explanada del Templo. Las Iglesias cristianas de Oriente vincularon la dedicación de aquella basílica con una historia que se narra en los escritos apócrifos antiguos sobre la presentación de María en el Templo, según la costumbre judía. De todo ello surgió esta memoria, símbolo de la entrega total de María al Señor, quien es modelo de quienes han consagrado toda su vida al amor de Dios.
Pongámonos, pues, en presencia de Dios al comenzar la Eucaristía y, por la intercesión de Santa María, la Virgen, refugio de pecadores, pidámosle perdón por nuestras faltas y pecados.

Yo confieso…

Colecta: Te rogamos, Señor, que a cuantos hoy honramos la gloriosa memoria de la Santísima Virgen María, nos concedas, por su intercesión, participar, como ella, de la plenitud de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Dirijamos ahora, hermanos, con humildad, nuestras peticiones a Dios Padre, que conoce nuestro corazón y sabe lo que necesitamos.

1. Para que la Iglesia sepa reconocer en la vida de cada día los signos que revelan la presencia de Dios. Roguemos al Señor.
2. Para que todos los jóvenes, como María, permanezcan disponibles a la voluntad de Dios. Roguemos al Señor.
3. Para que se acaben las guerras, las dictaduras crueles, el hambre y la pobreza, y toda clase de injusticia. Roguemos al Señor.
4. Para que las familias que se encuentran en graves dificultades encuentren ayuda y amor en los que les rodean. Roguemos al Señor.
5. Para que la Buena Noticia de Jesucristo se cumpla en nuestras vidas y nos haga colaboradores celosos de la evangelización. Roguemos al Señor.

Dios y Señor nuestro, que nos mandas dar todo lo que somos y tenemos, atiende nuestras plegarias y danos confianza en ti para poner toda nuestra vida en tus manos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Mira, Señor, las peticiones y ofrendas presentadas por tus fieles en la conmemoración de santa María, madre de Dios; que sean agradables a tus ojos y a nosotros nos alcancen el auxilio de tu favor. Por Jesucristo nuestro Señor.

Martes 22 de noviembre:

Santa Cecilia, virgen y mártir. MEMORIA OBLIGATORIA
Color rojo. Colecta propia; resto de la semana XVIII. Lecturas de feria.
Prefacio de mártires. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, al celebrar hoy la memoria de la virgen y mártir santa Cecilia, que derramó su sangre por amor a Cristo y se alegra con Él para siempre en la gloria, comencemos la celebración de los sagrados misterios abandonando nuestra antigua vida de pecado y, con el deseo de convertirnos al Señor, pidámosle perdón por nuestros pecados y dejemos que haga nacer la vida nueva en nosotros.

Yo confieso…

Colecta: Acoge nuestras súplicas, Señor, y, por intercesión de santa Cecilia, dígnate escucharnos con bondad. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Oremos a Dios todopoderoso, para que escuche con bondad las súplicas que le presentamos y nos conceda aquello que más nos conviene.

1. Para que los obispos, sacerdotes y religiosos de la Iglesia correspondan a su ministerio con una vida santa. Roguemos al Señor.
2. Para que el Señor bendiga a nuestra diócesis con abundantes y santas vocaciones sacerdotales y religiosas. Roguemos al Señor.
3. Para que las transformaciones que se producen en el mundo sean para el bienestar de todos los hombres. Roguemos al Señor.
4. Para que todos los que consagran su vida a la música y recuerdan hoy a Santa Cecilia descubran en el arte una manera de alabar a Dios y de cantar sus maravillas. Roguemos al Señor.
5. Para que todos y cada uno de nosotros escuchemos la voz del Señor con humildad de corazón y vivamos en su presencia. Roguemos al Señor.

Oh Dios, principio y fin de todas las cosas, que reúnes a toda la humanidad en el templo vivo de tu Hijo; atiende nuestras súplicas y haz que mantengamos encendida la esperanza de tu reino. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: A quienes has renovado con el pan del cielo, protégelos siempre con tu auxilio, Señor, y, ya que no cesas de reconfortarlos, haz que sean dignos de la redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Miércoles 23:

Misa de feria
Color verde. Misa de la semana XIX. Lecturas de feria.
Prefacio común VII. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, comencemos la celebración de la Eucaristía pidiendo a Cristo que nos ayude, y pongamos con fe, humildad y sencillez nuestra vida ante Él, y pidámosle perdón por nuestros pecados.

* Tú que nos libras de la codicia
* Tú que nos haces sensibles a las necesidades de los demás
* Tú que estimulas con tu ejemplo nuestra generosidad

Colecta: Dios todopoderoso y eterno, a quien podemos llamar Padre, aumenta en nuestros corazones el espíritu filial, para que merezcamos alcanzar la herencia prometida. Por nuestro Señor Jesucristo

Oración de los fieles: Presentemos, hermanos, todas las intenciones que llevamos dentro del corazón a Dios Padre, que nos llama a una vida sin fin.

1. Por la Iglesia de nuestro país, y por todos los que la formamos. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones sacerdotales, religiosas y a la familia cristiana. Roguemos al Señor.
3. Por la paz en el mundo, por los países sometidos a dictaduras. Roguemos al Señor.
4. Por los que sufren, por nuestros hermanos enfermos o encarcelados. Roguemos al Señor.
5. Por nosotros, llamado a trabajar por la paz y la reconciliación. Roguemos al Señor.

Dios y Padre nuestro, que tienes contados hasta los cabellos de nuestra cabeza, concede a tu pueblo aquellos dones que te pide y danos fuerza para dar en todo momento testimonio de ti. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: La comunión en tus sacramentos nos salve, Señor, y nos afiance en la luz de tu verdad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Jueves 24 de noviembre:

San Andrés Dung-Lac y compañeros, mártires.
MEMORIA OBLIGATORIA
Color rojo. Colecta propia. Resto del común de mártires. Lecturas de feria.
Prefacio de mártires. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Como cada día, Jesús nos ha vuelto a convocar hoy en torno a su mesa, donde nos acoge, porque quiere darnos vida y hacernos sentir su amor. Y hoy nos invita a fijarnos en el ejemplo de los santos mártires del Vietnam, entre los que destaca san Andrés Dung-Lac, sacerdote y catequista, que fue encarcelado repetidas veces, y sus compañeros, formado por noventa y cinco vietnamitas, once dominicos españoles y diez franceses, quienes prefirieron la muerte antes que abandonar la fe cristiana.
Demos comienzo, pues, a la celebración de la Eucaristía, pidiendo perdón a Dios por nuestros pecados y por todo aquello que nos aleja de la voluntad de Dios.

Yo confieso…

Colecta: Oh Dios, fuente y origen de toda paternidad, tú hiciste que los santos mártires Andrés y sus compañeros fueran fieles a la cruz de Cristo hasta el derramamiento de su sangre; concédenos, por su intercesión, difundir tu amor entre nuestros hermanos y que nos llamemos y seamos de verdad hijos tuyos. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Sabiendo que nuestra liberación se acerca, alcemos la cabeza y oremos confiadamente a Dios, Padre de todos los hombres.

1. Por la Iglesia; para que la unidad y la caridad mutua reinen en la comunidad cristiana universal. Roguemos al Señor.
2. Por nuestra diócesis; para que surjan en nuestras comunidades jóvenes dispuestos a asumir el servicio sacerdotal. Roguemos al Señor.
3. Por nuestros gobernantes; para que busquen siempre la paz y la justicia. Roguemos al Señor.
4. Por todos los pueblos orientales; para que profundicen en su tradición cultural y lleguen a conocer la buena nueva cristiana de la resurrección. Roguemos al Señor.
5. Por nosotros; para que busquemos cumplir cada día en nuestras vidas la voluntad de Dios. Roguemos al Señor.

Señor Dios nuestro, Juez justo y Padre misericordioso, escucha la oración de tus hijos y concédenos vivir preparados en todo momento para contemplar tu gloria. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Señor y Dios nuestro, que iluminaste el misterio de la cruz en la muerte gloriosa de tus mártires, escucha nuestra súplica y haz que, fortalecidos por este sacrificio, nos unamos a Cristo fielmente y trabajemos en la Iglesia por la salvación de todos los hombres. Por Jesucristo nuestro Señor.

Viernes 25 de noviembre:

Misa para pedir la gracia de una buena muerte
Misas por diversas necesidades nº 46. Lecturas de feria.
Plegaria Eucarística V/b.

Monición de entrada y acto penitencial: Para el cristiano, la muerte es la culminación de toda una vida de entrega y de amor a Cristo. Es el momento de la entrega total y definitiva, y el momento también de nuestro encuentro con el Señor, a quien, sin verlo, procuramos amar y servir en esta vida. Supliquemos hoy al Señor que todo esto sea una realidad para cada uno de nosotros, cuando nos llegue la hora de pasar de este mundo al Padre.
Y para celebrar dignamente estos sagrados misterios, pidamos humildemente perdón a Dios por nuestros pecados.

* Tú que entregaste tu vida para salvarnos.
* Tú que no quieres que ninguno se pierda.
* Tú que nos tienes preparada una casa en el cielo.

Colecta: Oh Dios, que nos has creado a imagen tuya y has entregado a tu Hijo a la muerte por nosotros, concédenos la gracia de vivir vigilando en oración, para que podamos salir sin pecado de este mundo y descansar con alegría en el regazo de tu misericordia. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Oremos a Dios nuestro Padre, pues sabemos que está cerca la llegada de su reino.

1. Para que los cristianos seamos siempre, como Jesús, portadores de amor, de misericordia, de esperanza. Roguemos al Señor.
2. Para que las familias cristianas sean hogar y fuente donde puedan nacer futuras vocaciones para la Iglesia. Roguemos al Señor.
3. Para que los ricos no queden prisioneros de sus bienes terrenos y descubran el valor de las verdaderas riquezas. Roguemos al Señor.
4. Para que los que viven hundidos en el mal encuentren una mano amiga que los ayude a levantarse. Roguemos al Señor.
5. Para que no perdamos nunca el deseo de crecer en el conocimiento y el amor a Jesucristo. Roguemos al Señor.

Dios Padre nuestro, cuya palabra es eterna y permanece para siempre, concede a tu pueblo lo que te ha pedido con fe y dale la luz del Espíritu para que anuncie a todo el mundo la llegada de tu reino. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Después de recibir en estos misterios la prenda de la inmortalidad, te pedimos, Señor, el auxilio de tu amor en el momento de la muerte, para que, superados los ataques del enemigo, nos gocemos de ser acogidos en tu regazo paterno al llegar a la gloria. Por Jesucristo nuestro Señor.

Sábado 26 de noviembre:

Misa votiva de Santa María Virgen
La Virgen María, puerta del cielo
Color verde. Misas de la Virgen María, nº 46. Lecturas de feria.
Prefacio propio. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Como sábado que es, honramos a la Virgen María, y hoy, cuando finalizamos el año litúrgico, lo haremos venerándola como Puerta del cielo; y nos ponemos en presencia de Dios al comenzar la Eucaristía. Él nos ha reunido aquí como hijos suyos y nos dará, una vez más, la Palabra de vida y el Pan de Salvación. Reconozcamos ante Él que somos culpables y, por la intercesión de Santa María, la Virgen, refugio de pecadores, pidámosle perdón por nuestras faltas y que nos llene del don de su Espíritu Santo, el mismo Espíritu que fecundó las entrañas virginales de Santa María.

Yo confieso…

Colecta: Oh Dios, que en tu bondad has hecho a tu Hijo puerta de salvación y de vida, concédenos, por la acción previsora de la Virgen María, permanecer fieles en el amor de Cristo y que se nos abran las puertas de la Jerusalén celeste. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Elevemos, hermanos, nuestras plegarias a Dios Padre, mientras esperamos la llegada de los cielos nuevos y de la tierra nueva.

1. Por los cristianos y las instituciones de Iglesia que trabajan al servicio de los pobres. Roguemos al Señor.
2. Por el aumento de vocaciones a los diferentes estados de la vida cristiana, sobre todo a la vocación sacerdotal y religiosa. Roguemos al Señor.
3. Por nuestras autoridades y por las distintas entidades y asociaciones que trabajan al servicio de la comunidad. Roguemos al Señor.
4. Por los deficientes físicos y psíquicos, por los minusválidos, y por todos los que se interesan y preocupan por ellos. Roguemos al Señor.
5. Por los que estamos celebrando esta Eucaristía, y por nuestros familiares y amigos y conocidos. Roguemos al Señor.

Oh Dios, que escuchas siempre las súplicas de tus hijos, concédenos lo que con fe te hemos pedido y haz que estemos siempre despiertos, manteniéndonos en pie ante el Hijo del Hombre. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Animados, Señor, por los sacramentos y por el gozo del Espíritu, te pedimos, por intercesión de la santísima Virgen María, de quien recibimos al Salvador del mundo, que desciendan sobre nosotros los dones de tu gracia y se nos abran las puertas del cielo. Por Jesucristo nuestro Señor.

+++++ FINALIZA EL AÑO LITÚRGICO 2016 +++++

Domingo 27 de noviembre:
DOMINGO I DE ADVIENTO
Color morado. Misa y lecturas del Domingo (leccionario II). Sin Gloria. Aleluya. Credo. Prefacio III de Adviento. Plegaria Eucarística para las Misas con niños III con embolismos propios de Adviento. Bendición solemne de Adviento.

Monición de entrada: Comenzamos hoy el tiempo de Adviento. Paso a paso, durante estas semanas, intensificaremos el deseo de vivir unidos a Jesucristo, el Hijo de Dios, prepararemos sus caminos y oraremos para que su venida transforme a la Iglesia, a la humanidad entera y a todos y cada uno de nosotros.
Los cirios de la corona de Adviento nos marcarán, a lo largo de estas semanas, el camino de espera de la venida del Señor. Serán como la señal de nuestro deseo de recibirlo, de nuestro anhelo de que Él venga a transformar nuestras vidas. Ahora pues, en nuestro camino hacia la Navidad, bendeciremos la corona de Adviento y encenderemos el primer cirio, pidiendo al Señor Jesús que nos ilumine con su luz.

Bendición de la corona de Adviento y encendido del primer cirio:
Oremos: La tierra, Señor, se alegra en estos días, y tu Iglesia desborda de gozo ante tu Hijo, el Señor, que se avecina como luz esplendorosa, para iluminar a los que yacemos en las tinieblas de la ignorancia, del dolor y del pecado. Lleno de esperanza en su venida, tu pueblo ha preparado esta corona con ramos del bosque y la ha adornado con luces. Ahora, te pedimos, Señor, que mientras se acrecienta cada día el esplendor de esta corona, con nuevas luces, a nosotros nos ilumines con el esplendor de aquel que, por ser la luz del mundo, iluminará todas las oscuridades. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
Mientras se enciende el cirio: Al encender esta primera vela te pedimos, Señor Jesús, que nos mantengamos despiertos, con las lámparas encendidas, para que cuando llegues en la majestad de tu gloria podamos salir a tu encuentro. Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador! (Se repite la estrofa del canto de entrada).

* Tú que enseñas el camino a los pecadores.
* Tú que harás justicia en la tierra.
* Tú que vendrás con poder y gloria a liberarnos.

No hay gloria.

Colecta: Dios todopoderoso, aviva en tus fieles, al comenzar el Adviento, el deseo de salir al encuentro de Cristo, que viene, acompañados por las buenas obras, para que, colocados un día a su derecha, merezcan poseer el reino eterno. Por nuestro Señor Jesucristo.

Credo: Con la esperanza de ver los cielos nuevos y la tierra nueva que Cristo nos promete, confesemos ahora todos juntos, con las palabras que nos transmitieron los apóstoles, nuestra fe en el Cristo que nació un día en la historia, y cuyo retorno esperamos gozosos.

Oración de los fieles: Hermanos, vigilantes ante la llegada del Mesías, elevemos nuestras súplicas confiadas al Señor, nuestro Dios y Padre, y pidámosle confiados que despierte su poder y venga a salvarnos.

1. Para que la Iglesia viva en vela anunciando el mensaje de la salvación a todos los hombres, esperando el día en que vuelva Cristo, el árbitro de las naciones y juez de pueblos numerosos. Roguemos al Señor.
2. Para que los jóvenes de nuestro tiempo acojan a Jesús que viene y los llama, y sean generosos entregando su vida por la instauración del Reino en el ministerio sacerdotal, instruyendo en los caminos de Dios, y anunciando la paz y el amor desinteresado. Roguemos al Señor.
3. Para que llegue el día en el que no alce la espada pueblo contra pueblo, y todos los hombres y mujeres del mundo podamos vivir en paz y con esperanza, confiados ante el futuro. Roguemos al Señor.
4. Para que todos los que sufren por cualquier causa o motivo encuentren en Cristo, que viene a salvarnos, el consuelo y la fuerza que necesitan para no desfallecer. Roguemos al Señor.
5. Para que todos nosotros, reunidos al empezar este tiempo de Adviento para celebrar el nombre del Señor, dejemos las actividades de las tinieblas y, caminando a la luz de Cristo, convirtamos nuestro corazón para preparar la venida del Mesías. Roguemos al Señor.

Dios de poder y de misericordia, que has enviado a tu Hijo al mundo para instruirnos en tus caminos, andar por tus sendas y reunir a todas las naciones en la montaña santa de tu reino, escucha nuestras súplicas y despierta en nosotros un deseo tan vivo de su venida que, avanzando por el camino de tus mandatos, lleguemos a contemplar en su gloria al Mesías Salvador que ha de venir, Jesucristo, Señor nuestro. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Poscomunión: Señor, que fructifique en nosotros la celebración de estos sacramentos, con los que tú nos enseñas, ya en nuestra vida mortal, a descubrir el valor de los bienes eternos y a poner en ellos nuestro corazón. Por Jesucristo nuestro Señor.

Bendición solemne:

* El Dios todopoderoso y rico en misericordia, por su Hijo Jesucristo, cuya venida en carne creéis y cuyo retorno glorioso esperáis, en la celebración de los misterios del Adviento, os ilumine y os llene de sus bendiciones.
* Dios os mantenga durante esta vida firmes en la fe, alegres por la esperanza y diligentes en el amor.
* Y así, los que ahora os alegráis por el próximo nacimiento de nuestro Redentor, cuando venga de nuevo en la majestad de su gloria recibáis el premio de la vida eterna.
* Y la bendición de Dios todopoderoso…

Lunes 28 de noviembre:

LUNES DE LA I SEMANA DE ADVIENTO
Color morado. Misa y lecturas de feria (leccionario II).
Prefacio I de Adviento. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Acabamos de comenzar el tiempo de Adviento, un tiempo que nos transmite un mensaje de esperanza, pues Dios sale al encuentro de su pueblo. Pero este encuentro con Dios no puede realizarse sin la conversión del pueblo, sin nuestra conversión. Por eso, ahora, al comenzar la celebración de la Eucaristía, pedimos perdón humildemente a Dios por todos nuestros pecados.

* Hijo de David, luz de las naciones.
* Enviado del Padre, fuente de vida y de esperanza.
* Dios con nosotros, amor sin fin.

Colecta: Concédenos, Señor Dios nuestro, permanecer alertas a la venida de Cristo tu Hijo, para que cuando llegue y llame a la puerta nos encuentre velando en oración y cantando su alabanza. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Dirijamos ahora nuestra súplica confiada a Dios Padre, que llama a todos los hombres a adorarle y rendirle culto.

1. Para que a través de la predicación de la Iglesia todos puedan ver la salvación que Cristo trae al mundo. Roguemos al Señor.
2. Para que los jóvenes de nuestras parroquias descubran el apasionante camino del Evangelio y consagren su vida al Señor. Roguemos al Señor.
3. Para que se cumpla el sueño del profeta y las naciones gocen de una paz estable y duradera. Roguemos al Señor.
4. Para que los enfermos y todos los que sufren sean fortalecidos en la esperanza por la venida del Salvador. Roguemos al Señor.
5. Para que todos nosotros vivamos vigilantes a la espera de Jesucristo, alabando a Dios noche y día. Roguemos al Señor.

Señor y Dios nuestro, que invitas a todos, de oriente a occidente, a la mesa de tu Reino; escucha la oración de tu pueblo, y guarda vivo en nosotros el deseo de vivir conforme a tu voluntad y de llevar a todos la luz de tu verdad y las riquezas de tu vida y amor. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Señor, que fructifique en nosotros la celebración de estos sacramentos, con los que tú nos enseñas, ya en nuestra vida mortal, a descubrir el valor de los bienes eternos y a poner en ellos nuestro corazón. Por Jesucristo nuestro Señor.

Martes 29 de noviembre:

MARTES DE LA I SEMANA DE ADVIENTO
Color morado. Misa y lecturas de feria (leccionario II).
Prefacio I de Adviento. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Jesús, en el Evangelio, encarna el Reino mesiánico anunciado por el profeta Isaías: un reino de verdad y de vida, un reino de santidad y de gracia, un reino de justicia, de amor y de paz. Sin embargo, parece que el mundo vive un reino distinto, en el que se destacan la mentira, la opresión, la injusticia, la desarmonía, el pecado. Por eso, comenzamos la celebración pidiendo a Dios que venga a renovarnos y nos disponga a celebrar la Eucaristía dignamente.

* Tú que viniste a visitar a tu pueblo con la paz.
* Tú que viniste a salvar lo que estaba perdido.
* Tú que viniste a crear un mundo nuevo.

Colecta: Señor y Dios nuestro, acoge favorablemente nuestras súplicas y ayúdanos con tu amor en nuestro desvalimiento; que la presencia de tu Hijo, ya cercano, nos renueve y nos libre de volver a caer en la antigua servidumbre del pecado. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Mientras esperamos la venida de Cristo, nuestro Salvador, que ya está cerca, invoquemos a Dios nuestro Padre y pidámosle que escuche nuestras oraciones.

1. Para que por el testimonio de los cristianos, todos puedan reconocer en Jesús al Salvador del mundo. Roguemos al Señor.
2. Para que los jóvenes vivan como hijos de la luz, y no tengan miedo de seguir a Cristo radicalmente. Roguemos al Señor.
3. Para que los gobernantes de todas las naciones trabajen por la reconciliación y la paz, signos de la presencia de Dios. Roguemos al Señor.
4. Para que los pobres y desvalidos que no tienen defensor encuentren en Jesucristo al que trae la riqueza y la protección de Dios. Roguemos al Señor.
5. Para que todos nosotros sepamos vivir en actitud de conversión y de entrega hacia los hermanos más necesitados. Roguemos al Señor.

Padre bueno, que te escondes a los sabios y entendidos y te muestras a los humildes; atiende las oraciones que te dirigimos con sencillez de corazón, y haz que cuando venga tu Hijo nos encuentre preparados para acogerlo y dispuestos a seguirlo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Poscomunión: Alimentados con esta eucaristía, te pedimos, Señor, que, por la comunión de tu sacramento, nos des sabiduría para sopesar los bienes de la tierra amando intensamente los del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Miércoles 30 de noviembre:

San Andrés, apóstol. FIESTA
Color rojo. Misa y lecturas propias de la fiesta (Leccionario V). Gloria.
Prefacio II de los Apóstoles. Plegaria Eucarística I.

Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, al comenzar la celebración de los sagrados misterios en el día en el que veneramos al Apóstol San Andrés, hermano de San Pedro, y uno de los primeros discípulos del Señor Jesús, reafirmemos nuestra fe en Cristo, la fe que nos ha llegado por el testimonio de los apóstoles, la fe que también nosotros estamos llamados a vivir y anunciar. Y para mejor hacerlo, reconozcamos que nuestra fe y nuestras obras no siempre van unidas, que a menudo cometemos fallos en la vida y que nuestro apostolado cristiano deja mucho que desear. Por eso, con humildad y sencillez, pedimos perdón a Dios por nuestros pecados.

* Tú que fortaleces a tu Iglesia con el testimonio de los apóstoles.
* Tú que por medio de los apóstoles nos has hecho llegar el Evangelio.
* Tú que resucitado de entre los muertos eres vida para todos los que te siguen.

Gloria.

Colecta: Protégenos, Señor, con la constante intercesión del apóstol san Andrés, a quien escogiste para ser predicador y pastor de tu Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Pidamos ahora, hermanos, al Señor nuestro Dios, que escuche la oración de la Iglesia, reunida para celebrar el martirio del apóstol san Andrés, primer discípulo de Jesús y, confiando en su poder, supliquémosle confiadamente.

1. Por la Iglesia, por cada uno de los cristianos; para que vivamos cada día más firmemente la fe y el amor que los apóstoles nos han transmitido. Roguemos al Señor.
2. Por las Iglesias de Oriente, que veneran de un modo especial al apóstol Andrés; para que crezcan constantemente en la fidelidad a Jesucristo. Roguemos al Señor.
3. Por las vocaciones sacerdotales; para que nunca falten a nuestras parroquias los ministros necesarios para enseñarnos la Palabra que los apóstoles nos transmitieron. Roguemos al Señor.
4. Por los que no conocen a Jesucristo o se han alejado de Él; para que puedan llegar a vivir la fuerza transformadora del Evangelio. Roguemos al Señor.
5. Por los que nos hemos reunido hoy para celebrar la Eucaristía; para que sepamos anunciar a Jesucristo a nuestros hermanos y nos dispongamos a dejarlo todo para seguirlo. Roguemos al Señor.

Escucha nuestras oraciones, Padre de bondad; danos la luz de tu Espíritu y la fuerza de tu amor para que sigamos a tu Hijo con prontitud y generosidad y demos testimonio del Evangelio ante todos los hombres. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Te rogamos, Señor, que la participación en tus sacramentos nos dé fortaleza para que, compartiendo la muerte de Cristo, a ejemplo del apóstol san Andrés, merezcamos vivir con él en la gloria. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo: Vuelve, Señor, hacia ti el corazón de tu pueblo; y Tú que le concedes tan grandes intercesores no dejes de orientarle con tu continua protección. Por Jesucristo nuestro Señor.

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