2017 – Servicio litúrgico para el mes de enero (Mn. Ramón Clavería – Jaca)

Domingo 1 de enero:

SOLEMNIDAD DE SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS
Color blanco. Misa propia. Gloria. Aleluya. Lecturas propias (leccionario V). Prefacio I de Santa María Virgen “en la maternidad”. Plegaria Eucarística I ó III. Bendición solemne de Santa María Virgen o del primer día del año.

La gracia, la paz y el amor de Dios nuestro Padre, que se han manifestado en Cristo Jesús, nacido de Santa María Virgen para nuestra salvación, estén con vosotros.

Monición de entrada y acto penitencial: Si hace ocho días, al celebrar la Navidad, celebrábamos que el Hijo de Dios se ha encarnado y se ha hecho nuestro hermano, hoy comenzamos el año recordamos que también contamos con una Madre, María, que nos guía y renueva en la vida. Con Ella celebramos este día de gozo y fraternidad; por Ella y con Ella vamos a abrir nuestro ser al Reino de Dios, especialmente para que llegue a nuestra tierra la paz.
Agradezcamos por tanto en silencio, al comenzar la celebración, el don de ser hijos de Dios y, ante Jesús, que salva a su pueblo, pidamos humildemente perdón por nuestros pecados.

* Tú que elegiste a María por Madre y la llenaste de gracia y Espíritu
* Tú que recibiste el Sí total de María para ser Madre tuya y Madre nuestra
* Tú que nos regalas a María para que busquemos y tengamos en Ella la paz.

Gloria cantado.

Colecta: Dios y Señor nuestro, que por la maternidad virginal de María entregaste a los hombres los bienes de la salvación, concédenos experimentar la intercesión de aquélla de quien hemos recibido a tu Hijo Jesucristo, el autor de la vida. Él, que vive y reina contigo.

Monición al Credo: En el comienzo de este año de gracia, confesamos nuestra fe en el Dios eterno, Padre, Hijo, y Espíritu Santo, que se ha manifestado en el tiempo con sus intervenciones salvadoras, y que es dueño y Señor de la historia.

Oración de los fieles: Al comenzar un nuevo año, levantemos nuestra voz suplicante al Señor, que con su mirada abarca los tiempos y el universo y, poniendo nuestros deseos de felicidad para todo el mundo bajo la poderosa intercesión de la Madre de su Hijo, imploremos la misericordia divina en favor de todos los hombres.

1. Por la Iglesia, que peregrina por este mundo en el transcurso de los siglos hasta el gran día de Jesucristo: para que realice fielmente su misión. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones al ministerio sacerdotal; para que el año que hoy comenzamos, traiga al mundo entero, y especialmente a nuestra diócesis, vocaciones al sacerdocio. Roguemos al Señor.
3. Por todas las naciones del mundo: para que superando la guerra y toda clase de violencia, pongan sus riquezas en común, al servicio de la gran familia humana, trabajando siempre por la paz. Roguemos al Señor.
4. Por los que comienzan el año nuevo marcados por la tristeza, la soledad, la enfermedad, la angustia; para que encuentren ayuda en Dios y en los que les rodean. Roguemos al Señor.
5. Por nosotros, por nuestras familias y por todo nuestro pueblo; para que el año que comienza sea para todos año de bienes y de gracia. Roguemos al Señor.

Tu trono, Dios nuestro, permanece para siempre, y tus años no se acaban; escucha, pues, las súplicas que te presentamos por la intercesión de Santa María, y bendice el año que hoy comenzamos; para que nuestro trabajo cotidiano nos dé el pan de cada día, y nuestras almas encuentren también el alimento necesario para avanzar en el camino del bien y en la contemplación fiel de tu palabra. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Hemos recibido con alegría los sacramentos del cielo; te pedimos ahora, Señor, que ellos nos ayuden para la vida eterna, a cuantos proclamamos a María Madre de tu Hijo y Madre de la Iglesia. Por Jesucristo nuestro Señor.

Bendición solemne:

* El Dios, fuente y origen de toda bendición, os conceda su gracia, derrame sobre vosotros la abundancia de sus bendiciones y os proteja durante todo este año que hoy comenzamos.
* Él os mantenga íntegros en la fe, inconmovibles en la esperanza y, en medio de las dificultades, perseverantes hasta el fin en la caridad.
* Él os conceda un feliz y próspero año nuevo, escuche siempre vuestras súplicas y os lleve a la vida eterna.
* Y la bendición de Dios todopoderoso…

Lunes 2 de enero:

Santos Basilio y Gregorio Nacianceno, obispos y doctores.
MEMORIA OBLIGATORIA
Color blanco. Colecta propia; resto de feria y lecturas del día 2 de enero.
Prefacio II de Navidad. Plegaria Eucarística II.

La paz y el amor de Dios nuestro Padre, que se han manifestado en Cristo, nacido para nuestra salvación, estén con vosotros.

Monición de entrada y acto penitencial: Empezamos el año recordando en la celebración de la Eucaristía a dos grandes santos del Oriente cristiano, como son San Basilio Magno, obispo de Cesarea, y San Gregorio Nacianceno, obispo de Constantinopla, naturales los dos de Capadocia, en la actual Turquía en el siglo IV, época de grandes turbulencias y divisiones entre los cristianos, y grandes amigos entre sí desde la juventud.
De los dos conservamos diversos escritos teológicos de gran claridad y profundidad, que les hicieron merecedores del título de doctores de la Iglesia, además de diversas homilías y poesías, de gran sensibilidad ante los problemas eclesiales y sociales de aquellos tiempos.
Nosotros también estamos llamados, como los santos Gregorio y Basilio , a la santidad de vida; sin embargo, fallamos a menudo en nuestro camino hacia ella. Por eso, iniciamos la celebración de los sagrados misterios de la Eucaristía pidiendo perdón a Dios por nuestros pecados.
* Tú eres la Palabra de Dios hecho hombre.
* Tú eres la imagen de Dios invisible.
* Tú eres el Santo de Dios.

Colecta: Señor Dios, que te dignaste instruir a tu Iglesia con la vida y doctrina de san Basilio Magno y san Gregorio Nacianceno, haz que busquemos humildemente tu verdad y la vivamos fielmente en el amor. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oremos ahora, hermanos, de todo corazón a Dios nuestro Padre, para que nadie quede al margen de del amor que Jesús ha venido a traernos, y toda persona, en todo lugar, pueda vivir con esperanza y confianza.

1. Por la Iglesia; para que dando a conocer a todos los pueblos la promesa de la vida eterna, sepa dar respuesta a todos los que preguntan por Cristo. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones sacerdotales al servicio de nuestra diócesis; para que siguiendo el ejemplo de los santos Basilio y Gregorio, haya quienes dediquen su corazón a la virtud y a vivir según la esperanza futura. Roguemos al Señor.
3. Por los que gobiernan las naciones; para que descubriendo los signos de la presencia de Dios en el mundo trabajen siempre con espíritu de servicio. Roguemos al Señor.
4. Por los que sufren cualquier tipo de pobreza o necesidad; para que encuentren la ayuda que necesitan, tanto de las instituciones como de las personas de su alrededor. Roguemos al Señor.
5. Por nosotros y por nuestras familias; para que vivamos todos unidos por el amor y demos testimonio de la venida de Cristo al mundo por medio de nuestras obras. Roguemos al Señor.

Señor y Dios nuestro, que enviaste a Juan Bautista a dar testimonio de tu Hijo, y nos envías a nosotros para anunciar a todo el mundo su Buena Noticia; escucha las oraciones que te hemos dirigido y concédenos permanecer unidos a Cristo, para que, cuando se manifieste, tengamos plena confianza y no quedemos avergonzados ante Ti. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Por la eficacia de estos santos misterios fortalece, Señor, cada vez más nuestra vida cristiana. Por Jesucristo nuestro Señor.

El mismo día, en las diócesis de Jaca y Zaragoza:

Conmemoración de la Venida de la Santísima Virgen a Zaragoza. MEMORIA OBLIGATORIA (en Zaragoza Fiesta)
Color blanco. Misa de Santa María, Templo del Señor. Aleluya.
Lecturas del día 2 de enero, y propias en Zaragoza.
Prefacio I de Navidad, propio en Zaragoza. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hoy celebramos la memoria de la venida de la Virgen María en carne mortal a Zaragoza, fecha entrañable y en la fe y devoción del pueblo aragonés, que recuerda que, según una piadosa, antigua, y venerada tradición, tal día como hoy del año cuarenta, la Santísima Virgen María se manifestó en Zaragoza sobre una columna o pilar, signo visible de su presencia, al apóstol Santiago y sus discípulos, que, desanimados por la terquedad de los habitantes de Cesaraugusta para recibir la buena noticia del Evangelio, se encontraban orando a las orillas del Ebro, y les animó en el anuncio de la fe.
Pongámonos, pues, en presencia de Dios al comenzar la Eucaristía y, por la intercesión de Santa María, la Virgen, refugio de pecadores, pidámosle perdón por nuestras faltas y supliquémosle que nos llene del don de su Espíritu Santo, el mismo Espíritu que fecundó las entrañas virginales de Santa María.

Yo confieso…

Gloria (en Zaragoza)

Colecta: Oh Dios, que de modo inefable has edificado un templo santo para tu Hijo, con la presencia singular de santa María, la Virgen, concédenos adorarte en el Espíritu Santo y en la verdad, siguiendo fielmente la gracia del bautismo, para merecer convertirnos nosotros también en templos vivos de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Oremos ahora, hermanos, de todo corazón a Dios nuestro Padre, para que nadie quede al margen de del amor que Jesús ha venido a traernos, y toda persona, en todo lugar, pueda vivir con esperanza y confianza.

1. Por la Iglesia; para que dando a conocer a todos los pueblos la promesa de la vida eterna, sepa dar respuesta a todos los que preguntan por Cristo. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones sacerdotales al servicio de nuestra diócesis; para que haya quienes dediquen su corazón a la virtud y a vivir según la esperanza futura. Roguemos al Señor.
3. Por los que gobiernan las naciones; para que descubriendo los signos de la presencia de Dios en el mundo trabajen siempre con espíritu de servicio. Roguemos al Señor.
4. Por los que sufren cualquier tipo de pobreza o necesidad; para que encuentren la ayuda que necesitan, tanto de las instituciones como de las personas de su alrededor. Roguemos al Señor.
5. Por nosotros y por nuestras familias; para que vivamos todos unidos por el amor y demos testimonio de la venida de Cristo al mundo por medio de nuestras obras. Roguemos al Señor.

Señor y Dios nuestro, que enviaste a Juan Bautista a dar testimonio de tu Hijo, y nos envías a nosotros para anunciar a todo el mundo su Buena Noticia; escucha las oraciones que te hemos dirigido y concédenos permanecer unidos a Cristo, para que, cuando se manifieste, tengamos plena confianza y no quedemos avergonzados ante Ti. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Alimentados con esta Eucaristía, haz, Señor, que te sirvamos con una conducta libre de pecado y, siguiendo el ejemplo de la Virgen María, te veneremos presente en nuestros hermanos y proclamemos con ella tu grandeza, alabándote sinceramente. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Martes 3 de enero:

FERIA DEL TIEMPO DE NAVIDAD
Color blanco. Misa de feria de navidad (martes)
y lecturas del día 3 de enero.
Prefacio III de Navidad. Plegaria Eucarística II.

(En Zaragoza y en Jaca, se celebra la memoria obligatoria trasladada de los santos Basilio y Gregorio)

Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, comencemos la celebración de la Eucaristía acogiendo la salvación que Cristo, a quien contemplamos en estos días en el misterio de su nacimiento humilde, nos ha traído, y pidámosle sinceramente perdón por nuestros pecados.

* Tú que has venido a cumplir la voluntad del Padre.
* Tú que, despojado de tu rango, pasaste por uno de tantos.
* Tú que te has hecho Niño para salvar al mundo.

Colecta: Dios todopoderoso, tú has dispuesto que, por el nacimiento virginal de tu Hijo, su humanidad no quedara sometida a la herencia del pecado: por este admirable misterio, humildemente te rogamos que cuantos hemos renacido, en Cristo, a una vida nueva, no volvamos otra vez a la vida caduca de la que nos sacaste. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Hermanos, oremos al Dios y Señor de cielos y tierra, que nos ha amado de tal manera que podemos llamarnos hijos suyos.

1. Para que la Iglesia muestre a Cristo, en nuestros días, como el Cordero de Dios que toma sobre sí el pecado del mundo. Roguemos al Señor.
2. Para que no falten en nuestra diócesis sacerdotes santos que anuncien a todos que Jesús es el verdadero Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Roguemos al Señor.
3. Para que la Navidad empuje a los gobernantes de todo el mundo a borrar la diferencia entre los países ricos y los países pobres. Roguemos al Señor.
4. Para que los que sufren a causa de las injusticias humanas sientan la presencia del Enmanuel y se vean liberados de su situación. Roguemos al Señor.
5. Para que, como Juan Bautista, todos nosotros seamos también precursores de Cristo para los demás. Roguemos al Señor.

Atiende, Padre, las oraciones de tu pueblo y acógelas en tu bondad, para que al recordar el misterio del nacimiento de tu Hijo, que se manifestó para quitar los pecados, se avive nuestra fe, y seamos capaces de pedirte lo que es agradable a tus ojos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Señor, tú que llegas hasta nosotros en la participación de la Eucaristía, concédenos obtener sus frutos y que al recibirlo nos hagamos cada día dignos de este don que nos haces. Por Jesucristo nuestro Señor.

Miércoles 4 de enero:

FERIA DEL TIEMPO DE NAVIDAD
Color blanco. Misa de feria de navidad (miércoles)
y lecturas del día 4 de enero.
Prefacio I de Navidad. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, comencemos la celebración de la Eucaristía, acción de gracias a Dios, que se ha hecho hombre para salvarnos y, poniéndonos en su presencia, pidámosle perdón por nuestros pecados.

* Palabra eterna del Padre, por la que todo ha venido a la existencia.
* Luz verdadera, que has venido al mundo y a quien el mundo no recibió.
* Hijo de Dios, que, hecho carne, has acampado entre nosotros.

Colecta: Dios todopoderoso, tú has dispuesto que, por el nacimiento virginal de tu Hijo, su humanidad no quedara sometida a la herencia del pecado: por este admirable misterio, humildemente te rogamos que cuantos hemos renacido, en Cristo, a una vida nueva, no volvamos otra vez a la vida caduca de la que nos sacaste. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Como Simón y Andrés, reconocemos en Jesús al Mesías que la humanidad esperaba, y unidos a Él, presentamos confiadamente nuestras peticiones a Dios Padre.

1. Para que la Iglesia, como Juan Bautista, sepa indicar a Cristo a los hombres de nuestro tiempo. Roguemos al Señor.
2. Para que Dios conceda vocaciones sacerdotales y religiosas a nuestra diócesis, que ayuden a encontrar a Cristo a todos aquellos que le buscan. Roguemos al Señor.
3. Para que todos los que trabajan con sinceridad la paz puedan hallarla encontrando a Cristo. Roguemos al Señor
4. Para que los cristianos seamos reconocidos como hijos de Dios por las obras de justicia y de amor a los hermanos necesitados. Roguemos al Señor.
5. Para que todos y cada uno de nosotros seamos anunciadores y apóstoles de Cristo en la sociedad. Roguemos al Señor.

Oh Dios, que quisiste que los discípulos de Juan siguieran a Jesús, escucha las súplicas que te hemos dirigido y muéstranos tu bondad, tu misericordia y tu fidelidad, para que siguiendo a tu Hijo nos dejemos transformar por su amor y alcancemos por Él la gracia de la inmortalidad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Que tu pueblo, Señor, dirigido por tu ayuda continua, reciba los auxilios, presentes y futuros, que le envías, y sostenido, pues lo necesita, por el consuelo de las cosas temporales, ayúdale a aspirar con más confianza a los bienes eternos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Jueves 5 de enero:

FERIA DEL TIEMPO DE NAVIDAD
Color blanco. Misa de feria de navidad (jueves)
y lecturas del día 5 de enero.
Prefacio II de Navidad. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, conscientes de que
la Encarnación del Hijo de Dios y su nacimiento no son una anécdota en la historia, sino un acontecimiento histórico que desborda la historia y el tiempo, y nos salvan hoy y aquí; acojamos ahora nosotros esa salvación que Cristo nos ha traído, y comencemos la celebración de la Eucaristía pidiendo perdón al Señor por nuestros pecados.

* Tú que has venido a cumplir la voluntad del Padre.
* Tú que, despojado de tu rango, pasaste por uno de tantos.
* Tú que te has hecho Niño para salvar al mundo.

Colecta: Señor, que has comenzado de modo admirable la obra de la redención de los hombres con el nacimiento de tu Hijo, concédenos, te rogamos, una fe tan sólida que, guiados por el mismo Jesucristo, podamos alcanzar los premios eternos que nos has prometido. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Oremos ahora, hermanos, a Dios nuestro Padre, que en su Hijo Jesucristo nos ha mostrado el verdadero amor, y confiémosle a su bondad de Padre las necesidades de todos los hombres

1. Para que la Iglesia dé testimonio del amor de Dios, y sea el lugar de encuentro de todos con Cristo. Roguemos al Señor.
2. Para que los jóvenes escuchen la voz Cristo y no tengan miedo en seguirle en la vocación sacerdotal y religiosa. Roguemos al Señor.
3. Para que los gobiernos de las naciones busquen el bien fundamentando el progreso en el amor, la paz, la justicia y la verdad. Roguemos al Señor.
4. Para que todos los que tienen lo suficiente para vivir sean sensibles para ayudar generosamente a los que pasan necesidad. Roguemos al Señor.
5. Para que la sinceridad de nuestra vida cristiana sea una llamada que acerque a los hombres a Jesús, y puedan reconocerlo como el Mesías. Roguemos al Señor.

Dios misericordioso, escucha las súplicas que tu pueblo te dirige, y haz que como Natanael confesemos con nuestras vidas que tu Hijo es el Rey y Salvador de nuestro pueblo, y así demos testimonio de que la luz que ha resplandecido en el mundo con el nacimiento de Cristo es más fuerte que las tinieblas de nuestro pecado. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Por la eficacia de estos santos misterios Fortalece, Señor, cada vez más nuestra vida cristiana. Por Jesucristo nuestro Señor.

Viernes 6 de enero:

SOLEMNIDAD DE LA EPIFANÍA DEL SEÑOR
Color blanco. Misa y lecturas propias de la solemnidad (leccionario I-A).
Gloria. Credo. Prefacio de la Epifanía. Canon romano con embolismos propios de Epifanía. Bendición solemne de Epifanía.

Monición de entrada y acto penitencial: La Liturgia nos invita a recordar hoy aquella significativa historia de los magos de Oriente, y a vernos reflejados en aquellos personajes; porque en todo el mundo, en todos los rincones de la tierra, hombres y mujeres de toda raza y cultura hemos recibido la luz de Jesús, hemos sentido la alegría de la fe y de la esperanza, y lo hemos reconocido a Él como único camino de vida.
Como aquellos sabios de Oriente, también nosotros, guiados por la estrella luminosa de la fe, estamos aquí para postrarnos ante el Niño Jesús, y reconocer que Él es nuestro Señor, la Luz verdadera que ilumina a todo hombre.
Preparémonos, pues, para celebrar dignamente esta Eucaristía, agachando nuestras cabezas ante Jesús, nuestro Señor y Salvador, y pidámosle perdón por nuestros pecados.

* Tú que eres la Luz, que brilla en las tinieblas.
* Tú que te manifiestas a todos.
* Tú que nos guías con la luz de tu estrella.

Colecta: Señor, tú que en este día revelaste a tu Hijo unigénito a los pueblos gentiles por medio de una estrella, concede a los que ya te conocemos por la fe poder contemplar un día, la hermosura infinita de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Hermanos, sigamos la estrella que nos conduce a Belén y vayamos al encuentro de Cristo Jesús y, sabiendo que él es el Dios con nosotros, presentemos nuestras oraciones al Padre, que en este día santo ha manifestado su poder a las naciones, la salvación a los pueblos y a nosotros la luz radiante de su gloria.

1. Por la Iglesia, extendida de Oriente a Occidente; para que, arraigando en todas las culturas, sea portadora de la paz y de la esperanza de Dios, y signo de salvación para todos los hombres y pueblos del mundo. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones al ministerio sacerdotal; para que no le falten a nuestra diócesis los sacerdotes que necesita para que le manifieste el amor que Dios tiene a todas sus criaturas. Roguemos al Señor.
3. Por todos los que gobiernan; para que Dios alumbre sus corazones y les muestre el verdadero camino de progreso y de justicia; y brille sobre las naciones que todavía no han recibido la Buena Noticia de Cristo la estrella que conduce a la salvación. Roguemos al Señor.
4. Por los que sufren sin esperanza, los que buscan sin fe, los que aman a Dios sin saberlo; para que se les manifieste e ilumine sus vidas, puedan confesar a Cristo como Señor y se postren ante Él como verdadero Dios. Roguemos al Señor.
5. Por todos y cada uno de nosotros, adultos y niños, que estamos aquí adorando al Señor, como los Magos de Oriente; para que todos podamos vivir la alegría profunda por el gran regalo de la salvación que nos ha traído Jesucristo. Roguemos al Señor.

Escucha nuestras oraciones, Dios todopoderoso y eterno, levanta la vista en torno y mira a todos los que se han reunido para celebrar tu gloria y proclamar tus alabanzas, y haz que los que hemos conocido y adorado a tu Hijo, Rey y Señor de todos los pueblos, vivamos siempre como hijos de la luz y nos esforcemos para iluminar con la luz de Cristo a todos los pueblos y naciones, ya que también los gentiles son coherederos, miembros del mismo cuerpo y partícipes de la Promesa en Jesucristo, por el Evangelio. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Que tu luz nos disponga y nos guíe siempre, Señor, para que contemplemos con fe pura y vivamos con amor sincero el misterio del que hemos participado. Por Jesucristo nuestro Señor.

Bendición solemne:

* El Dios que os llamó de las tinieblas a su luz admirable derrame abundantemente sus bendiciones sobre vosotros y afiance vuestros corazones en la fe, la esperanza y la caridad.
* Y él, a todos vosotros, fieles seguidores de Cristo, manifestado hoy al mundo como luz en la tiniebla, os haga testigos de la verdad ante los hermanos.
* Y así, cuando termine vuestra peregrinación por este mundo, lleguéis a encontraros con Cristo, luz de luz, a quien los Magos, guiados por la estrella, contemplaron con inmensa alegría.
* Y la bendición de Dios todopoderoso…

Sábado 7 de enero:

FERIA DEL TIEMPO DE NAVIDAD
Color blanco. Misa del común de Santa María Virgen III.
Lecturas del día 7 de enero.
Prefacio I de Navidad. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, nos disponemos ya a terminar el tiempo de Navidad, y lo vamos a hacer teniendo un recuerdo especial en la Eucaristía hacia Santa María, la Madre de Dios. Comencemos, pues, la celebración de los santos misterios y, poniéndonos en la presencia de Dios, pidámosle perdón por nuestros pecados.

* Tú que eres la Palabra de Dios hecho hombre.
* Tú que eres la imagen de Dios invisible.
* Tú que eres el Santo de Dios.

Colecta: Oh Dios, tú quisiste que el Verbo engendrado por ti desde la eternidad naciera del seno de la Virgen, santa María, por su intercesión, concédenos que disipe nuestras tinieblas con el resplandor de su presencia y de su plenitud recibamos la alegría y la paz.

Oración de los fieles: Llenos de la luz de Jesucristo, que ha venido al mundo para iluminar toda oscuridad, elevemos nuestras súplicas a Dios Padre, y oremos para que su salvación llegue hasta los confines de la tierra.

1. Para que la Iglesia pueda anunciar con total libertad el evangelio, y así guíe a todas las naciones hacia la luz de Cristo. Roguemos al Señor.
2. Para que no falten jóvenes que escuchen la voz de Jesucristo y le sigan con firmeza en el ministerio sacerdotal y en la vida religiosa. Roguemos al Señor.
3. Para que la luz de Jesucristo llegue a todos los que buscan sinceramente la verdad, y puedan adorarlo como el Dios verdadero. Roguemos al Señor.
4. Para que los enfermos, los pobres y los marginados sean ayudados con caridad fraterna y generosa por todos sus hermanos. Roguemos al Señor.
5. Para que todos nosotros, iluminados por la fe, acojamos la invitación de Cristo a la conversión. Roguemos al Señor.

Señor y Padre nuestro, que nos mandas que nos amemos unos a otros, escucha nuestras peticiones y haz que teniendo a tu Hijo como luz de nuestras vidas, demos testimonio, por el servicio a los más necesitados, del Evangelio del Reino que ha venido a proclamar. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Alimentados por el Cuerpo y la Sangre de tu Verbo encarnado, te rogamos, Señor, que estos divinos misterios, recibidos con gozo en la conmemoración de santa María Virgen, nos hagan siempre partícipes de la divinidad de tu Hijo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Domingo 8 de enero:

EL BAUTISMO DEL SEÑOR. FIESTA

Color blanco. Misa y lecturas propias de este domingo. Gloria. Credo.
Prefacio propio. Plegaria Eucarística III.

La gracia, el amor y la paz de Jesucristo el Señor, el Hijo amado del Padre, estén con todos vosotros.

Monición de entrada y aspersión con el agua bendecida: Tras haber contemplado a lo largo de las fiestas de Navidad a Jesús, el Hijo de Dios que nació débil como nosotros, y que se manifestó a los magos y a los pastores, celebramos hoy la fiesta de su Bautismo, en la que nos encontramos con un Jesús adulto, dispuesto a llevar a cabo la misión de anunciar la Buena Noticia de Dios. Hoy contemplaremos como el Espíritu Santo desciende sobre Él y como Dios Padre lo manifiesta como su Hijo amado y enviado.
Este Jesús está en medio de nosotros y nos llama a seguirle, dándonos para ello su fuerza y su mismo Espíritu. Por eso que hoy, al empezar la Eucaristía, recordamos con la aspersión del agua bendita el día de nuestro Bautismo; el día en que el Espíritu Santo vino a nosotros y nos hizo hijos de Dios.
Y para ello, invoquemos, queridos hermanos, a Dios Padre todopoderoso, para que bendiga esta agua, que va a ser derramada sobre nosotros en memoria de nuestro bautismo, y pidámosle que nos renueve interiormente, para que permanezcamos fieles al Espíritu que hemos recibido.

(Breve oración en silencio)

Dios todopoderoso y eterno, que por medio del agua, fuente de vida y medio de purificación, quisiste limpiarnos del pecado y darnos el don de la vida eterna, dígnate bendecir + esta agua, para que sea signo de tu protección en este día consagrado a ti, Señor. Por medio de esta agua renueva también en nosotros la fuente viva de tu gracia, y líbranos de todo mal de alma y cuerpo, para que nos acerquemos a ti con el corazón limpio y recibamos dignamente tu salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su reino. Amén.

Señor ten piedad y Gloria.

Colecta: Dios todopoderoso y eterno, que en el bautismo de Cristo, en el Jordán, quisiste revelar solemnemente que él era tu Hijo amado enviándole tu Espíritu Santo, concede a tus hijos de adopción, renacidos del agua y del Espíritu Santo, perseverar siempre en tu benevolencia. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Oremos, hermanos, al Dios y Padre de Jesucristo, nuestro Salvador, que quiso ser bautizado por Juan en las aguas del Jordán para santificar nuestro Bautismo y renovar por él al hombre caído, y pidámosle que se compadezca de todos nosotros.

1. Por la Iglesia, pueblo de bautizados; para que proclamemos ante el mundo las maravillas de Dios que nos ha trasladado de las tinieblas a su luz admirable. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones al ministerio sacerdotal en nuestra diócesis; para que tengamos siempre sacerdotes que realicen con gozo la misión de predicar el evangelio, hacer discípulos de Cristo y bautizar a los creyentes. Roguemos al Señor.
3. Por la paz, la justicia y la solidaridad entre los hombres y los pueblos; para que Cristo, el Elegido de Dios para llevar el derecho a las naciones, ilumine a los que buscan a Dios con sinceridad de corazón y les haga oír la voz potente y magnífica del Padre. Roguemos al Señor.
4. Por los que viven oprimidos por el mal; para que el Mesías, el Enviado del Padre, que no quiebra la caña cascada ni apaga el pábilo vacilante, se apiade de ellos y les conceda la libertad interior. Roguemos al Señor.
5. Por todos nosotros, regenerados por el Baño del Agua y del Espíritu; para que Jesús, el Hijo amado, que quiso ser bautizado en el Jordán, nos haga descubrir y amar la grandeza del bautismo cristiano, don del amor de Dios a la humanidad. Roguemos al Señor.

Padre todopoderoso, que en la persona de tu Hijo amado nos has revelado a tu servidor, enviado tuyo al mundo para liberarnos e iluminarnos, y que haces resonar tu voz magnífica en las aguas del Bautismo; escucha nuestras oraciones y concede a los bautizados cumplir fielmente las promesas de su Bautismo siendo testigos valientes de la fe, para ser así dignos de la salvación que Cristo nos adquirió por su Sangre. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Alimentados con estos dones santos te pedimos, Señor, humildemente que escuchemos con fe la palabra de tu Hijo para que podamos llamarnos y ser, en verdad, hijos tuyos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Bendición solemne:

– El Dios de todo consuelo disponga vuestros días en su paz y os otorgue el don de su bendición.
– Que él os libre de toda perturbación y afiance vuestros corazones en su amor.
– Para que, enriquecidos por los dones de la fe, la esperanza y la caridad, abundéis en esta vida en buenas obras y alcancéis sus frutos en la eterna.
– Y la bendición de Dios todopoderoso…

Lunes 9 de enero:

Misa votiva del Espíritu Santo
Color verde o rojo. Misas votivas 7.A. Lecturas de feria.
Prefacio I del Espíritu Santo. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hoy vamos a celebrar la Misa del Espíritu Santo, ese Espíritu que complementa la obra reveladora de Cristo, porque, con su actuación interna e invisible, nos ayuda a ahondar más y más en el conocimiento y el gusto de la revelación, porque, según la promesa de Cristo, nos va guiando hacia la posesión de la verdad plena.
El mismo Espíritu, es quien día tras día va obrando en nosotros la transformación de nuestra vida según Dios quiere. Por eso, comenzamos la Eucaristía abriéndonos a su acción renovadora, y pidiendo a Dios perdón por nuestros pecados.

* Que tu Espíritu nos convierta.
* Que tu Espíritu nos purifique.
* Que tu Espíritu nos renueve.

Colecta: El Espíritu Santo que viene de Ti, Señor, ilumine nuestras almas y, según la promesa de tu Hijo, nos dé a conocer toda la verdad. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Con confianza de hijos presentemos nuestras peticiones a Dios Padre, que en Jesucristo nos llama a la conversión.

1. Por la santa Iglesia, llamada a ser signo de conversión para todos los pueblos del mundo. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones a dejar las redes y seguir a Jesús como pescadores de hombres. Roguemos al Señor.
3. Por el entendimiento entre las naciones y la paz en el mundo entero. Roguemos al Señor.
4. Por los pobres, por los que sufren, por los humildes, por los que pasan cualquier tipo de necesidad. Roguemos al Señor.
5. Por todos nosotros aquí reunidos llamados por Jesucristo a la conversión y a creer en el Evangelio. Roguemos al Señor.

Dios y Padre nuestro, que nos llamas a seguirte y a anunciar la llegada de tu Reino; escucha nuestras oraciones y concédenos cuanto con fe te hemos suplicado. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Señor Dios nuestro, que te has dignado vivificarnos con este alimento celestial, infunde tu Espíritu en lo más profundo de nuestro corazón, para que se nos convierta en gracia eterna lo que hemos recibido en el altar. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Martes 10 de enero:

Misa al comienzo del año civil
Color verde. Misas por diversas necesidades nº24. Lecturas de feria.
Plegaria Eucarística V/C.

Monición de entrada y acto penitencial: Hoy vamos a traer al altar todo el cúmulo de esperanzas, de temores, de proyectos y de interrogantes que ha traído consigo el año nuevo, poniéndolos confiadamente en manos del Señor, dejándonos llevar, con espíritu filial, por la providencia del Padre, que nos ama y quiere siempre nuestro bien.
Y para celebrar dignamente estos sagrados misterios, a los que traemos todas nuestras intenciones, pidamos humildemente perdón por nuestros pecados.

* Tú que has sido enviado a sanar los corazones afligidos.
* Tú que has venido a llamar a los pecadores.
* Tú que estás sentado a la derecha del Padre para interceder por nosotros.

Colecta: Oh Dios, principio de toda criatura, concédenos que en este año, cuyo comienzo te ofrecemos, abundemos en bienes de la tierra y seamos luz del mundo por la santidad de nuestras obras. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Dirijamos ahora nuestras súplicas confiadas a Dios nuestro Padre.

1. Por la Iglesia, por el Papa, los obispos y los sacerdotes, llamados a enseñar con la autoridad de Jesucristo. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones sacerdotales y religiosas, por todos aquellos que quieren seguir a Jesucristo con fidelidad. Roguemos al Señor.
3. Por todas las naciones, por sus gobernantes y políticos, por los que de distintos modos trabajan por la justicia, la libertad y la paz. Roguemos al Señor.
4. Por los que viven atormentados por el mal y por todo tipo de espíritu inmundo que no les deja ser libres. Roguemos al Señor.
5. Por los que celebramos esta Eucaristía, por nuestra comunidad (parroquia), por la amistad entre nosotros, por nuestros difuntos. Roguemos al Señor.

Señor, cuyo Hijo Jesucristo enseña con autoridad y sana con poder y amor, atiende nuestras plegarias y haz que, con la ayuda de tu gracia, no nos dejemos seducir jamás por el poder del maligno. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Protege, Señor, a todos los pueblos que han participado en estos sacramentos, para que, a lo largo de este año, no sean afligidos por ningún peligro cuantos confían en tu protección. Por Jesucristo nuestro Señor.

Miércoles 11 de enero:

Misa de feria
Color verde. Misa de la semana X. Lecturas de feria.
Prefacio común I. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, comencemos la celebración de los sagrados misterios poniéndonos sinceramente en la presencia del Señor y en unos momentos de silencio reconocemos nuestros pecados, pidiendo a Dios su gracia y su perdón.

* Tú que muestras el amor supremo de Dios
* Tú que pones la grandeza de la vida en el amor y el servicio
* Tú que eres promotor de misericordia y de comunión

Colecta: Oh Dios, fuente de todo bien, escucha sin cesar nuestras súplicas, y concédenos, inspirados por Ti, pensar lo que es recto y cumplirlo con tu ayuda. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración de los fieles: Elevemos a Dios Padre las oraciones y súplicas que llevamos dentro del corazón.

1. Por nuestra diócesis de N., por nuestro obispo N., por los responsables de la pastoral diocesana. Roguemos al Señor.
2. Por los jóvenes que se preparan para el sacerdocio o en los noviciados de vida religiosa. Roguemos al Señor.
3. Por los que gobiernan los pueblos y por todos los que tienen responsabilidades en la vida pública. Roguemos al Señor.
4. Por los parados, por los jóvenes que no pueden trabajar, por los pequeños empresarios que viven dificultades. Roguemos al Señor.
5. Por los que celebramos esta Eucaristía, y que agolpados a la puerta, buscamos a Jesús. Roguemos al Señor.

Atiende, Dios de misericordia, las oraciones de tu pueblo suplicante, y haz que en todo momento busquemos a tu Hijo Jesucristo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Poscomunión: Padre de misericordia, que la fuerza curativa de tu Espíritu en este sacramento sane nuestras maldades y nos conduzca por el camino del bien. Por Jesucristo nuestro Señor.

Jueves 12 de enero:

Misa por las vocaciones a la Sagradas Órdenes
Color verde. Misas por diversas necesidades nº 9. Lecturas de feria.
Plegaria Eucarística V/b.

Monición de entrada y acto penitencial: Hoy vamos a pedir la Eucaristía de un modo muy especial por las vocaciones sacerdotales. Es una gran necesidad de la Iglesia, y de un modo especial, de nuestra Iglesia particular, que necesita muchos sacerdotes para llevar a cabo la nueva evangelización de nuestro pueblo. Dispongámonos, por tanto, al comenzar estos sagrados misterios, a recibir el amor de Dios abriendo nuestros corazones para que los renueve, reconociendo con humildad que somos pecadores.

* Tú que nos llamas a seguirte
* Tú que nunca abandonas a tu rebaño
* Tú que estás presente en tu Iglesia

Colecta: Oh Dios, que quisiste dar pastores a tu pueblo, derrama sobre tu Iglesia el Espíritu de piedad y de fortaleza, que suscite dignos ministros de tu altar y los haga testigos valientes y humildes de tu Evangelio. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Dirijamos ahora nuestras oraciones a Dios Padre todopoderoso, que se compadece de nuestra debilidad.

1. Por toda la Iglesia, por el Papa, los obispos y los sacerdotes, por todos aquellos que quieren seguir a Jesucristo. Roguemos al Señor.
2. Por el aumento de vocaciones a los diferentes estados de la vida cristiana, sobre todo a la vocación sacerdotal y religiosa. Roguemos al Señor.
3. Por todos los países del mundo, especialmente por aquellos que sufren las consecuencias de una riqueza mal repartida. Roguemos al Señor.
4. Por los ancianos, los enfermos y los que se encuentran solos, por aquellos que trabajan por el bien de sus hermanos. Roguemos al Señor.
5. Por los que ahora estamos reunidos en esta Eucaristía, y que necesitamos ser limpiados de la lepra del mal. Roguemos al Señor.

Dios de bondad y de misericordia, escucha la oración de tus hijos, y límpianos de todas las lepras del pecado que nos esclaviza. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Alimentados a tu mesa, Señor, te rogamos que, por este sacramento de amor, germinen las semillas que generosamente esparciste en el campo de tu Iglesia, para que sean cada vez más numerosos los que elijan el camino de servirte en los hermanos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Viernes 13 de enero:

Misa por el perdón de los pecados
Color verde o morado. Misas por diversas necesidades nº 40.
Lecturas de feria. Prefacio común II. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hoy, en la Eucaristía, pediremos de un modo especial perdón al Señor por nuestros pecados; porque todos nosotros somos miembros de una Iglesia que es a la vez santa y necesitada de purificación. Conscientes, por tanto, de esta realidad, comenzamos la celebración de la Eucaristía poniéndonos ante la presencia de Dios, y nos sinceramos con Él en unos momentos de silencio, reconociendo nuestra pobreza y debilidad, e implorando su gracia y su perdón.

* Tú, que acoges a todos.
* Tu, que eres el camino seguro.
* Tú, que eres la vida en plenitud.

Colecta: Escucha, Señor, nuestras súplicas y perdona nuestros pecados, para que recibamos juntamente tu perdón y tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Acudamos confiados ahora a Dios, nuestro Padre, que quiere levantarnos de nuestra postración, y presentémosle nuestras plegarias.

1. Por toda la Iglesia, por nuestra comunidad parroquial y todas las comunidades cristianas en el mundo. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones al ministerio sacerdotal y a la vida consagrada en nuestra diócesis. Roguemos al Señor.
3. Por nuestros gobernantes y por todos los que tienen responsabilidades en la sociedad. Roguemos al Señor.
4. Por los enfermos que sufren parálisis y dependen para todo de los demás. Roguemos al Señor.
5. Por nosotros, pobres pecadores, e indignos siervos de Dios. Roguemos al Señor.

Dios y Padre de misericordia, que enviaste a tu Hijo para sanar los corazones y los cuerpos enfermos, escucha nuestras oraciones y perdona con tu amor misericordioso todos nuestros pecados. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Después de recibir con este sacramento el perdón de los pecados, te pedimos, Dios de misericordia, que por tu gracia no volvamos a pecar y que podamos servirte con sincero corazón. Por Jesucristo nuestro Señor.

Sábado 14 de enero:

Misa votiva de Santa María Virgen
Color verde o blanco. Colecta “La Virgen de la escucha”.
Resto del común de Santa María 1.Prefacio II de Santa María Virgen.
Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos al celebrar hoy la memoria de la Santísima Virgen María, a quien Dios ha bendecido más que a todas las mujeres de la tierra, nos ponemos en la presencia del Señor y, pidiéndole perdón por nuestros pecados, supliquémosle que nos renueve para celebrar con fe y esperanza esta Eucaristía.

Yo confieso…

Colecta: Señor, Dios nuestro, que nos has dado en la Virgen María el modelo de quien escucha tu Palabra y la pone en práctica; abre nuestro corazón al gozo de la escucha, y por medio de tu Espíritu haz que seamos lugar santo en el que tu Palabra de salvación se cumpla hoy. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Presentemos con fe nuestras peticiones a Dios Padre, que nos llama seguir a su Hijo Jesucristo.

1. Por el Papa N., por nuestro obispo N., por todo el clero y el pueblo a ellos encomendados. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones sacerdotales, a la vida religiosa y al laicado cristiano. Roguemos al Señor.
3. Por todos los gobernantes y sus ministros, encargados de velar por el bien común. Roguemos al Señor.
4. Por los navegantes, por los que están de viaje, por los cautivos y los encarcelados. Roguemos al Señor.
5. Por todos nosotros, reunidos en este lugar en la fe, devoción, amor y temor de Dios. Roguemos al Señor.

Oh Dios, cuyo Hijo no ha venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, escucha nuestras plegarias y compadécete de nosotros, que ponemos en Ti nuestra confianza. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Al recibir estos sacramentos, Señor, imploramos de tu misericordia que cuantos nos gozamos en la memoria de María, siempre Virgen, nos entreguemos como ella al servicio de tu plan de salvación sobre los hombres. Por Jesucristo nuestro Señor.

Domingo 15 de enero:

DOMINGO II DEL TIEMPO ORDINARIO
Color verde. Misa y lecturas del domingo. Gloria. Credo. Prefacio de la unidad de los cristianos. Plegaria Eucarística V/d.

Monición de entrada y acto penitencial: Después de celebrar durante el tiempo de Navidad la manifestación amorosa de Dios en Jesús de Nazaret, el evangelio de hoy nos presentará a Juan Bautista, recordándonos que el Espíritu Santo se posó en Jesús para que todos vivamos según este Espíritu en nuestra vida de cada día, siguiendo el camino que Jesús nos enseñó.
Por ello, al iniciar la celebración de la Eucaristía, en la que de un modo especial rogaremos al Señor por la unidad de todos los cristianos, pedimos saber abrirnos a la palabra salvadora de Jesucristo, y reconocemos lo que hay de pecado en nosotros, y pedimos que el Espíritu de Dios renueve nuestras vidas.

* Tú que eres el Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.
* Tú que traes la gracia y la paz de Dios nuestro Padre.
* Tú que por nosotros te hiciste siervo obediente hasta la muerte de cruz.

Gloria.

Colecta: Dios todopoderoso, que gobiernas a un tiempo cielo y tierra, escucha paternalmente la oración de tu pueblo, y haz que los días de nuestra vida se fundamenten en tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo.

Credo: Unidos ahora a todos nuestros hermanos cristianos de cualquier confesión, que profesan el mismo credo que nosotros, confesemos nuestra fe.

Oración de los fieles: Confiando en la fuerza que nos da la luz de Cristo, presentemos nuestras oraciones y súplicas confiadas a Dios, nuestro Padre.

1. Para que la Iglesia sea luz de las naciones, de modo que la salvación de Dios alcance hasta el confín de la tierra. Roguemos al Señor.
2. Para que surjan abundantes vocaciones al ministerio sacerdotal para nuestra diócesis de N. , y tengamos siempre sacerdotes entregados al servicio de nuestras comunidades. Roguemos al Señor.
3. Para que la sociedad recobre la conciencia de pecado, y luchando contra él, trabaje por la justicia, la paz y la libertad. Roguemos al Señor.
4. Para que todos los que se encuentran oprimidos por el peso del pecado descubran en Jesús al Cordero que quita el pecado del mundo. Roguemos al Señor.
5. Para que todos nosotros proclamemos la salvación que el Padre nos ha dado en Cristo, dando testimonio de que Jesús es el Hijo de Dios. Roguemos al Señor.

Oh Padre, que en Cristo, Cordero pascual y luz de las naciones, llamas a todos los hombres a formar el pueblo de la nueva alianza; escucha nuestras súplicas y confirma en nosotros la gracia del bautismo con la fuerza de tu Espíritu, de modo que toda nuestra vida proclame el feliz anuncio del Evangelio. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Derrama, Señor, sobre nosotros tu espíritu de caridad para que alimentados con el mismo Pan del cielo, permanezcamos en el mismo amor. Por Jesucristo nuestro Señor.

Bendición solemne:

– El Señor os bendiga y os guarde.
– Haga brillar su rostro sobre vosotros y os conceda su favor,
– Vuelva su mirada a vosotros y os conceda la paz.
– Y la bendición de Dios todopoderoso…

Lunes 16 de enero:

Misa de feria
Color verde. Misa de la semana XI Lecturas de feria.
Prefacio común III. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, comencemos la celebración de la Eucaristía con unos momentos de silencio y, humillándonos ante Dios, que es santo, reconozcámonos pecadores y pidámosle que perdone nuestras faltas de soberbia y orgullo.

* Tú que has sido enviado a sanar los corazones afligidos.
* Tú que has venido a llamar a los pecadores.
* Tú que estás sentado a la derecha del Padre para interceder por nosotros.

Colecta: Oh Dios, fuerza de los que en Ti esperan, escucha nuestras súplicas, y pues el hombre es frágil y sin tu ayuda nada puede, concédenos la ayuda de tu gracia para guardar tus mandamientos y agradarte con nuestras acciones y deseos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración de los fieles: Elevemos ahora nuestras oraciones a Dios Padre, que nos invita a la mesa de la Eucaristía.

1. Por la Iglesia, llamada a ser constantemente odre nuevo para acoger el vino siempre nuevo del Evangelio. Roguemos al Señor.
2. Por los jóvenes que en seminarios, noviciados o centros de estudio se preparan para consagrarse al Señor. Roguemos al Señor.
3. Por nuestro pueblo (ciudad) de N., por su prosperidad y por todos los que en él (ella) habitan (habitamos). Roguemos al Señor.
4. Por todos nuestros difuntos; para que Dios los reciba en su reino de luz y de paz. Roguemos al Señor.
5. Por todos nosotros, por nuestros familiares, por todas las necesidades que llevamos dentro del corazón. Roguemos al Señor.

Oh Dios, que nos invitas a acoger tu palabra con un corazón siempre nuevo, atiende en tu infinita bondad y misericordia las oraciones que depositamos con humildad y confianza ante tu altar. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Que esta comunión en tus misterios, Señor, expresión de nuestra unión contigo, realice la unidad de tu Iglesia. Por Jesucristo nuestro Señor.

Martes 17 de enero:

San Antonio, abad. MEMORIA OBLIGATORIA
Color blanco. Misa propia. Lecturas de feria. Prefacio de las santas vírgenes y religiosos. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, al comenzar la celebración de la Eucaristía en la memoria de San Antonio, Abad y padre de los monjes, pensemos en las muchas veces que por culpa de nuestros pecados nos hemos desviado del camino marcado por Cristo, y pidamos por ellos perdón al Señor.

* Tú que nos invitas a dejarlo todo y a seguirte.
* Tú que en el silencio del desierto nos haces oír tu voz.
* Tú que nos llamas a vivir siempre en amistad contigo.

Colecta: Señor y Dios nuestro, que llamaste al desierto a san Antonio, abad, para que te sirviera con una vida santa, concédenos, por su intercesión, que sepamos negarnos a nosotros mismos para amarte a ti siempre sobre todas las cosas. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Oremos confiadamente a Dios nuestro Padre, que en su Hijo Jesucristo nos ofrece la verdadera libertad.

1. Por la Iglesia; para que sea signo de paz y reconciliación entre los hombres. Roguemos al Señor.
2. Por los jóvenes; para que san Antonio Abad, padre de monjes, les dé audacia, prontitud y generosidad en el seguimiento a Dios. Roguemos al Señor.
3. Por la paz de todo el mundo; para que se frenen las ambiciones y desaparezcan las enemistades. Roguemos al Señor.
4. Por los que viven angustiados por distintas necesidades; para que encuentren ayuda en Dios. Roguemos al Señor.
5. Por todos los que estamos aquí reunidos; para que el ejemplo de San Antonio Abad nos recuerde la primacía de lo absoluto de Dios y nos invite a compartir con los pobres nuestros bienes. Roguemos al Señor.

Dios y Padre nuestro, que nos enseñas que la salvación sólo es posible por el camino del amor, escucha nuestras oraciones y concédenos hacer siempre lo que te agrada. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Señor, tú que otorgaste a san Antonio la gracia de salir vencedor de todas las tentaciones del demonio, concédenos a nosotros que, alimentados con tus sacramentos, salgamos siempre triunfantes de las asechanzas de nuestro enemigo. Por Jesucristo nuestro Señor.

Miércoles 18 de enero:

Día I del octavario de oración por la unidad de los cristianos
Misa por la unidad de los cristianos
Color verde. Misas por diversas necesidades nº 13-A.

El Señor Jesús, que quiere que todos seamos uno, esté con vosotros.

Monición de entrada y acto penitencial: Hoy comenzamos en toda la Iglesia el octavario de oración por la unidad de los cristianos. Durante estos días, tendremos muy presente en la celebración de la Eucaristía la aspiración unánime de todas las Iglesias a la unidad. La preocupación por el reestablecimiento de la unidad es cosa de toda la Iglesia, tanto de los fieles como de los pastores, y nos afecta a todos y a cada uno de nosotros según nuestra propia capacidad.
Ahora, al comenzar la celebración de la Eucaristía, pidamos perdón humildemente a Dios nuestro Señor por las veces que hemos creado división alrededor nuestro y en el seno de la Iglesia por haber pecado.

Yo confieso…

Colecta: Dios todopoderoso y eterno, que reúnes lo que está disperso y conservas lo que has unido, mira con amor al pueblo de tu Hijo, para que cuantos han recibido un mismo bautismo, vivan unidos por la fe y por el mismo amor. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Elevemos, hermanos, con fe nuestras súplicas a Dios, principio de unidad y de paz, y pidámosle que escuche las oraciones que todos los creyentes en Cristo le dirigimos estos días:

1. Para que el Señor, que ha enviado a su Verbo al mundo para congregar en la unidad a sus hijos dispersos, aleje de su Iglesia todo germen de discordia y división. Roguemos al Señor.
2. Para que no falten en la Iglesia sacerdotes santos, que trabajen y luchen por conseguir la unidad, deseo de Cristo. Roguemos al Señor.
3. Para que Dios, que creó al hombre a su imagen y semejanza, destruya todas las murallas que dividen y separan a los hombres, los pueblos y las razas. Roguemos al Señor.
4. Para que aquellos hermanos nuestros que pertenecen a otras confesiones y sufren cualquier tipo de menosprecio por causa de las diferencias de su propia fe se sientan amados y acogidos por nosotros. Roguemos al Señor.
5. Para que nosotros mismos, ávidos de la palabra de Dios, nos adhiramos con fuerza a la confesión íntegra de nuestra fe, pero sin decaer en la caridad hacia los demás cristianos. Roguemos al Señor.

Señor, Padre santo, que en la sangre de tu Hijo y con la efusión de tu Espíritu Santo has establecido una alianza nueva y universal, escucha nuestras oraciones y haz que todos tus hijos lleguen a la unidad en la confesión de una fe única e íntegra y perseveren unidos en tu alabanza. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Esta comunión, Señor, que significa la unión de los fieles en ti, realice también la unidad en tu Iglesia. Por Jesucristo nuestro Señor.

Jueves 19 de enero:

Día II del octavario de oración por la unidad de los cristianos
Misa por la unidad de los cristianos
Color verde. Misas por diversas necesidades nº 13-B.

El Señor Jesús, que quiere que todos seamos uno, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y acto penitencial: Hoy, además de pedir con insistencia en la celebración el gran don de la unidad de las Iglesias, también pediremos humildemente perdón a Dios nuestro Señor y a los hermanos separados, reconociendo la parte de culpa que nosotros, los católicos, podamos tener en la ruptura de esta unidad. Por eso, comenzamos la Eucaristía pidiendo humildemente perdón por nuestros pecados.

Yo confieso…

Colecta: Oh Dios, que unes a los pueblos más diversos en la confesión de tu nombre, concédenos la gracia de querer y de hacer cuanto nos mandas, para que el pueblo llamado a tu reino, viva en la unidad de la fe y del amor. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre, y pidámosle humildemente que atienda las oraciones de su Iglesia, que suplica por la unión de todos los cristianos.

1. Por la Santa Iglesia católica; para que, con humildad, reconozca y confiese sus culpas ante todos los cristianos y esté siempre dispuesta a perdonar las ofensas que de ellos haya recibido. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones al ministerio sacerdotal; para que nunca falten en nuestras diócesis pastores santos que vivan siempre en comunión de amor con todos los cristianos. Roguemos al Señor.
3. Por los que ejercen autoridad en todo el mundo; para que la paz y la amistad entre los pueblos supriman toda incomprensión y alejen todo prejuicio y toda división. Roguemos al Señor.
4. Por todos los que sufren persecución o violencia a causa del Evangelio; para que sean liberados de sus pruebas. Roguemos al Señor.
5. Por nosotros mismos; para que nuestra fidelidad al Evangelio nos purifique de todo sectarismo y nos haga amar a quienes no piensan como nosotros. Roguemos al Señor.

Dios omnipotente y eterno, que quieres la unión de tus hijos dispersos, mira con bondad las ovejas de tu rebaño; y, ya que nos ha consagrado un solo Bautismo, haz que estemos también unidos por la plena confesión de una sola fe y por los lazos de una intensa caridad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Señor, infunde en nosotros tu Espíritu de caridad, y, por la eficacia de este sacrificio, haz que cuantos creemos en ti vivamos unidos en un mismo amor. Por Jesucristo nuestro Señor.

Viernes 20 de enero:

Día III del octavario de oración por la unidad de los cristianos
Conmemoración de san Sebastián, mártir
Colecta propia; resto por la unidad de los cristianos,
Misas por diversas necesidades nº 13-A.

El Señor Jesús, que quiere que todos seamos uno, esté con vosotros.

Monición de entrada y acto penitencial: Dentro del octavario por la unidad de los cristianos, recordamos en la celebración de la Eucaristía a san Sebastián, quien, con toda probabilidad, fue un soldado milanés que dio la vida por su fe en Jesús a comienzos del siglo IV bajo la persecución de Diocleciano. Es uno de los mártires de los primeros siglos que el pueblo cristiano más ha venerado y su imagen, muy popular, representa el momento en el que se le tortura siendo asaeteado.
A nosotros, se nos pide que seamos también testigos de Cristo en nuestra vida por medio de la fe y de las buenas obras. Sin embargo, constantemente fallamos en este cometido. Por ello, al comenzar la celebración de los sagrados misterios, reconozcamos nuestros pecados y pidamos humildemente perdón a Dios por ellos.

Yo confieso…

Colecta: Te rogamos. Señor, nos concedas el espíritu de fortaleza para que, alentados por el ejemplo glorioso de tu mártir san Sebastián, aprendamos a someternos a ti antes que a los hombres. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Oremos, hermanos, al Señor, Dios de todo consuelo, y pidámosle que escuche las oraciones de sus hijos que sufren a causa de las divisiones de la Iglesia.

1. Para que el Señor conceda un verdadero espíritu de humildad a todos los católicos, de manera que ofrezcamos a los demás cristianos nuestras propias comunidades como un hogar acogedor. Roguemos al Señor.
2. Para que no falten nunca en nuestra diócesis pastores que cumplan su ministerio con espíritu de abnegación, dispuestos a dar su vida por el pueblo que les sea encomendado. Roguemos al Señor.
3. Para que los responsables de las distintas comunidades humanas alejen de sus pueblos los odios y las discriminaciones de orden religioso, ideológico y político. Roguemos al Señor.
4. Para que los que en la defensa de la fe encuentran el peligro o la muerte permanezcan, al igual que San Sebastián, firmes en la verdad y serenos en su confianza en Jesucristo. Roguemos al Señor.
5. Para que el Señor nos libere de juzgar o condenar a los hermanos de las demás confesiones cristianas y nos haga crecer en el amor los unos a los otros. Roguemos al Señor.

Escucha, Padre santo, la oración unánime que te dirigen las comunidades cristianas y reúne a todos tus hijos en la unidad de tu Iglesia. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Esta comunión, Señor, que significa la unión de los fieles en ti, realice también la unidad en tu Iglesia. Por Jesucristo nuestro Señor.

Sábado 21 de enero:

Día IV del octavario de oración por la unidad de los cristianos
Santa Inés, virgen y mártir. MEMORIA OBLIGATORIA
Colecta propia; resto por la unidad de los cristianos,
Misas por diversas necesidades nº 13-B.

El Señor Jesús, que quiere que todos seamos uno, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, antes de celebrar la entrega de Jesús en sacrificio y en manjar eucarístico en el día en que recordamos a Santa Inés, que consagró con el martirio el título de la castidad, pidamos perdón a Dios por nuestras culpas y pecados, reconociendo que muchas veces no hemos sido instrumentos de comunión y de unidad en la Iglesia.

Yo confieso…

Colecta: Dios todopoderoso y eterno, que eliges a los débiles para confundir a los fuertes; concédenos a cuantos celebramos el triunfo de tu mártir santa Inés imitar la firmeza de su fe. Por nuestro Señor Jesucristo

Oración de los fieles: Unamos ahora nuestras voces y nuestros corazones a la oración de todos los cristianos, para pedir a Dios nuestro Padre un solo rebaño bajo la guía de un solo Pastor.

1. Para que se acerque el día en el que todos los que creemos en Cristo podamos participar con alegría del pan de la unidad y de la copa de la alianza. Roguemos al Señor.
2. Para que el Espíritu de Dios suscite santas y abundantes vocaciones al ministerio sacerdotal al servicio de nuestra diócesis, que nos anuncien que sólo hay un Dios, una fe y un Bautismo. Roguemos al Señor.
3. Para que arraiguen la paz y la amistad entre todos los pueblos y se aleje toda incomprensión, todo prejuicio y toda división. Roguemos al Señor.
4. Para que el Señor haga descubrir los dones de su gracia a todos los que lo invocan con rectitud de corazón. Roguemos al Señor.
5. Para que el testimonio de santa Inés nos haga a todos nosotros fuertes en el amor a Cristo y valientes en la confesión de nuestra fe. Roguemos al Señor.

Dios Padre celestial, Tú que eres el único que puede realizar lo que parece imposible a los hombres, escucha la oración de tus fieles para que cese la desunión de los cristianos y tu Iglesia sea consagrada en la unidad, por los medios y en el tiempo que tienes establecido. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Señor, infunde en nosotros tu Espíritu de caridad, y, por la eficacia de este sacrificio, haz que cuantos creemos en ti vivamos unidos en un mismo amor. Por Jesucristo nuestro Señor.

Domingo 22 de enero:

DOMINGO III DEL TIEMPO ORDINARIO
Color verde. Misa y lecturas del domingo. Gloria. Credo.
Prefacio dominical VII. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: El Señor nos llama y nos congrega un domingo más para celebrar la Eucaristía, para darle gracias y abrir nuestro corazón a recibir su Palabra y la gracia de su Santo Sacrificio.
Y antes de celebrar el sacramento de la unidad y de la comunión, pidamos perdón de nuestros pecados y de todo cuanto empaña nuestro gozo y paz, para celebrar mejor estos sagrados misterios.

* Tú que eres la luz y la salvación del mundo.
* Tú que vienes a salvarnos y redimirnos de nuestras miserias.
* Tú que nos llamas a la conversión y a la vida nueva.

Gloria.

Colecta: Dios todopoderoso y eterno, ayúdanos a llevar una vida según tu voluntad, para que podamos dar en abundancia frutos de buenas obras. Por nuestro Señor Jesucristo.

Credo: Confesemos ahora todos juntos nuestra fe en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, en la unidad de la Iglesia.

Oración de los fieles: Presentemos ahora a Dios Padre todopoderoso nuestras oraciones por las necesidades espirituales y materiales de toda la humanidad.

1. Para que todos los bautizados en Cristo estemos siempre unidos con un mismo pensar y sentir, superando las divisiones y discordias. Roguemos al Señor.
2. Para que no falten jóvenes generosos, dispuestos a renunciar a todo para seguir a Jesús, y consagrarse al anuncio del evangelio. Roguemos al Señor.
3. Para que todos los pueblos reconozcan en Cristo la luz que puede rescatarlos de la oscuridad y de las sombras, del error y de la ignorancia. Roguemos al Señor.
4. Para que todos los difuntos alcancen la dicha de gozar de la presencia del Señor en el país de la vida. Roguemos al Señor.
5. Para que todos nosotros sepamos dar el paso que pide la conversión, y anunciemos a toda la humanidad que está cerca el Reino de los cielos. Roguemos al Señor.

Oh Dios, que has fundado tu Iglesia en la fe de los Apóstoles; atiende las plegarias que te dirigimos y haz que nuestra comunidad, iluminada por tu palabra y unida en el vínculo de tu amor, se convierta en un signo de salvación y esperanza para todos los que en las tinieblas anhelan tu luz. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Dios todopoderoso, te pedimos que cuantos hemos recibido tu gracia vivificadora nos alegremos siempre de este don admirable que nos haces. Por Jesucristo nuestro Señor.

Bendición solemne:

– La paz de Dios, que sobrepasa todo juicio, custodie vuestros corazones y vuestros pensamientos en el conocimiento y el amor de Dios y de su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.
– Y la bendición de Dios todopoderoso…

Lunes 23 de enero:
Día VI del octavario de oración por la unidad de los cristianos
San Ildefonso de Toledo. MEMORIA OBLIGATORIA
Colecta propia, resto por la unidad de los cristianos,
Misas por diversas necesidades nº 13-A.
Plegaria Eucarística V/d.

El Señor Jesús, que quiere que seamos uno, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y acto penitencial. Celebramos hoy la memoria de san Ildefonso, quien, nacido en el siglo VIII de el seno de una familia noble, entró de joven en el monasterio toledano de Agalí. Durante el reinado de Recesvinto, en la época visigótica, fue arzobispo de la Iglesia primada de Toledo, teniendo que defender en sus escritos la tradición católica sobre la virginidad de María y sobre el sentido del Bautismo.
La tradición nos lo muestra recibiendo la casulla de su ordenación de manos de la mismísima Virgen María, en cuya devoción siempre destacó.
Nosotros también estamos llamados, como san Ildefonso, a la santidad de vida; sin embargo, fallamos a menudo en nuestro camino hacia ella. Por eso, iniciamos la celebración de los sagrados misterios de la Eucaristía pidiendo perdón a Dios por nuestros pecados.

O bien: Hermanos, al comenzar la celebración de la Eucaristía en la memoria del obispo san Ildefonso de Toledo, acudamos confiadamente al que es Dios y Hombre, Hijo del Padre y hermano nuestro, para pedirle perdón por todos nuestros pecados, y por las veces que no hemos sido artífices de comunión y de unidad en la Iglesia.

Yo confieso…

Colecta: Dios todopoderoso, que hiciste a san Ildefonso insigne defensor de la virginidad de María, concede a los que creemos en este privilegio de la Madre de tu Hijo sentirnos amparados por su poderosa y materna intercesión. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración de los fieles: Presentemos nuestra oración a Dios Padre, que ha prometido escuchar la oración de los que se reúnen en nombre de su Hijo, pidiendo especialmente por la unidad de los cristianos.

1. Por el Papa y sus hermanos, los obispos de todo el mundo y de toda confesión, por los presbíteros y diáconos de toda la Iglesia; para que vivan siempre en comunión de amor unos con otros. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones al ministerio sacerdotal; para que nunca falten en la Iglesia pastores que, como san Ildefonso, brillen por su doctrina y por el celo en explicar los misterios cristianos a los fieles. Roguemos al Señor.
3. Por los responsables de la justicia social y de la unión de las naciones en la paz; para que con la ayuda de Dios puedan establecer entre los pueblos relaciones de amor, de concordia y de paz. Roguemos al Señor.
4. Por todos los que en sus penas y aflicciones se creen abandonados; para que encuentren en sus hermanos signos de amistad y de comprensión que los consuelen. Roguemos al Señor.
5. Por nosotros y por los miembros de nuestra comunidad, para que nuestra fidelidad al Evangelio nos purifique de todo tipo de sectarismo y nos disponga a acoger siempre con comprensión a todos los que no piensan como nosotros. Roguemos al Señor.

Señor, que eres el único que puede realizar aquello que a los hombres nos parece imposible, escucha las oraciones de tus fieles, haz que cese la división de tu Iglesia y que tu pueblo rechace el escándalo de la desunión. Por Jesucristo nuestro Señor.
Poscomunión: Esta comunión, Señor, que significa la unión de los fieles en ti, realice también la unidad en tu Iglesia. Por Jesucristo nuestro Señor.

Martes 24 de enero:

Día VII del octavario de oración por la unidad de los cristianos
San Francisco de Sales, obispo y doctor.
MEMORIA OBLIGATORIA
Color blanco. Misa propia. Lecturas de feria.
Prefacio de la unidad de los cristianos. Plegaria Eucarística II.

El Señor Jesús, que quiere que todos seamos uno, esté con vosotros.

Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, para que la celebración del sacrificio eucarístico que ahora comenzamos recordando la memoria del obispo y doctor san Francisco de Sales, sea más fructuosa, purifiquemos nuestros corazones pidiendo al Señor perdón por todos nuestros pecados, especialmente por aquellos que han dañado la comunión entre todos los miembros de la Iglesia.

Yo confieso…

Colecta: Señor, Dios nuestro, tú has querido que el santo obispo Francisco de Sales se entregara a todos generosamente para la salvación de los hombres; concédenos, a ejemplo suyo, manifestar la dulzura de tu amor en el servicio a los hermanos. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Elevemos, hermanos, nuestras plegaria a Dios para que se realice la unión de todos los cristianos, en la medida, el tiempo y por los medios que Él quiere.

1. Por todas las Iglesias y comunidades cristianas, para que el Espíritu Santo nos haga vivir con mayor intensidad cada día el sufrimiento de la mutua división. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones sacerdotales y religiosas al servicio de nuestra diócesis; para que no falten quienes anuncien íntegramente el Evangelio a todos los cristianos de nuestras comunidades. Roguemos al Señor.
3. Por todos los que gobiernan las distintas naciones del mundo; para que los responsables del orden social promuevan la justicia, la amistad y la concordia entre todos los pueblos. Roguemos al Señor.
4. Por los periodistas y los responsables de las comunicaciones sociales; para que Dios les conceda aquel celo ardiente y aquella suave mansedumbre que resplandecieron en san Francisco de Sales. Roguemos al Señor.
5. Por todos nosotros; para que como María, permanezcamos dispuestos a entregarnos generosamente por la causa de la unidad de los discípulos de Jesús. Roguemos al Señor.

Concédenos, Dios todopoderoso, a todos los que profesamos nuestra fe en Cristo, tu Hijo, y proclamamos su resurrección, que trabajemos también con valentía para que todas las Iglesias que se glorían del nombre cristiano sean congregadas en la unidad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Te rogamos, Dios todopoderoso, nos concedas por estos sacramentos que hemos celebrado, imitar en la tierra la caridad y mansedumbre de san Francisco de Sales, para alcanzar también la gloria del cielo. Por Jesucristo nuestro Señor.
Miércoles 25 de enero:

Día VIII del octavario de oración por la unidad de los cristianos
La conversión de San Pablo. FIESTA

El Señor Jesús, que cautivó el corazón de san Pablo, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y acto penitencial: Hoy finalizamos el octavario de oración por la unidad de los cristianos; y lo hacemos recordando un momento importante y crucial en la historia del cristianismo, como es la Conversión del Apóstol san Pablo, quien tras haberse encontrado cara a cara con Jesucristo pasó de ser un encarnizado perseguidor de los cristianos a convertirse en un firme defensor y propagador del mensaje del Evangelio.
Comencemos, pues, la celebración de la Eucaristía reconociendo que nuestra fe y nuestras obras no siempre van unidas, que a menudo cometemos fallos en la vida y que nuestro apostolado cristiano deja mucho que desear. Por eso, con humildad y sencillez, pedimos perdón a Dios por nuestros pecados.

Yo confieso…

Señor ten piedad y Gloria.

Colecta: Oh Dios, que has instruido al mundo entero con la predicación de san Pablo, apóstol, concede a cuantos celebramos su Conversión caminar hacia ti, siguiendo su ejemplo, y ser en el mundo testigos de tu verdad. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Oremos, hermanos, a Dios, Padre misericordioso, que ha querido que fuéramos edificados en la solidez de la fe a través de las enseñanzas de san Pablo, el apóstol de los gentiles.

1. Para que la Iglesia conserve sin alterar en todo el mundo la enseñanza que, en sus orígenes, recibió a través de la predicación apostólica y la transmita con fidelidad de generación en generación. Roguemos al Señor.
2. Para que Jesucristo, que fascinó a Pablo y transformó radicalmente su vida, atraiga con amor a muchos jóvenes al ministerio sacerdotal y los envíe a anunciar el Evangelio. Roguemos al Señor.
3. Para que los gobernantes que se empeñan en vivir de espaldas a Dios experimenten su propio “camino de Damasco” y reconozcan el poder salvador del Señor resucitado. Roguemos al Señor.
4. Para que quienes hoy sufren persecución, como san Pablo, por causa del nombre de Cristo, sean semilla de una nueva primavera de vida cristiana en nuestros días. Roguemos al Señor.
5. Para que el Señor, que iluminó a todo el universo con los escritos del apóstol de los gentiles, nos ilumine también a nosotros con la claridad de su Evangelio. Roguemos al Señor.

Señor, que con tu poder confirmaste el valiente testimonio de san Pablo, escucha la oración de tu Iglesia y llénala de la fuerza y la sabiduría del Espíritu, para que sea, también hoy, mensajera de tu Evangelio en el mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Poscomunión: Te pedimos, Señor Dios nuestro, que los sacramentos recibidos nos enciendan en el fuego de tu amor, que abrasaba el corazón de san Pablo y le impulsó al servicio de todas las Iglesias. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo: Vuelve, Señor, hacia ti el corazón de tu pueblo; y tú que le concedes tan grandes intercesores no dejes de orientarle con tu continua protección. Por Jesucristo nuestro Señor.

Jueves 26 de enero:

Santos Timoteo y Tito, obispos. MEMORIA OBLIGATORIA
Color blanco. Colecta propia. Resto de la semana XII. Lecturas de feria.
Prefacio de los Santos pastores. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hoy recordamos a dos de los discípulos más queridos de san Pablo, los santos Timoteo y Tito, compañeros suyos en sus viajes misionales, y a quienes dirigió cartas con variadas recomendaciones pastorales y les confió la dirección de las Iglesias de Éfeso y de Creta. Al recordar hoy a estos dos cristianos de los primeros tiempos, debemos sentirnos en comunión con la Iglesia que, desde los apóstoles, nos ha hecho llegar la fe de Jesucristo. Por eso comenzamos la Eucaristía pidiendo perdón por las veces que, con nuestra forma de vivir, hemos roto la comunión con Dios y con los hermanos.

* Tú que nos envías a dar testimonio de ti por todo el mundo.
* Tú que nunca abandonas a tu Iglesia.
* Tú que siempre estás a nuestro lado animándonos a seguirte.

Colecta: Oh Dios, que hiciste brillar con virtudes apostólicas a los santos Timoteo y Tito; concédenos, por su intercesión, vivir en este mundo con justicia y santidad, y merecer, de este modo, llegar al reino de los cielos. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Oremos, hermanos, con toda confianza a Dios nuestro Padre, que tiene para todo hombre palabras de vida.

1. Por la Santa Iglesia; para que Dios infunda en los evangelizadores y pastores la luz y la verdad que llevó a los santos Timoteo y Tito a dar testimonio de Jesucristo con ardiente celo apostólico. Roguemos al Señor.
2. Por nuestra diócesis; para que surjan en nuestras comunidades jóvenes dispuestos a asumir el servicio sacerdotal. Roguemos al Señor.
3. Por los que tienen poder en el mundo; para que hagan lo posible para que el bienestar y la prosperidad sean una realidad para todos. Roguemos al Señor.
4. Por los hambrientos y por los enfermos, por todos los que sufren por cualquier motivo; para que sean aliviados en su necesidad. Roguemos al Señor.
5. Por los que estamos aquí reunidos; para que vivamos en amor fraterno y formemos una comunidad de fe, esperanza y caridad. Roguemos al Señor.

Padre de bondad, que nos llamas a proclamar nuestra fe con la palabra y con nuestra vida, escucha lo que te hemos pedido y ayúdanos a tener siempre con los demás medidas de misericordia. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Renovados con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, imploramos e tu bondad, Señor, que cuanto celebramos en cada Eucaristía sea para nosotros prenda de salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.

Viernes 27 de enero:

Misa votiva de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo
Color verde o rojo. Misas votivas nº 5. Lecturas de feria.
Prefacio I de la Pasión del Señor. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: La sangre de nuestro Señor Jesucristo, derramada en la cruz por nosotros, ha sido el precio que Dios ha pagado para rescatarnos de nuestra antigua condición de esclavos del pecado. Esta afirmación, repetida en las Escrituras, nos hace ver el valor inmenso que nuestra persona tiene a los ojos de Dios, y el aspecto, doloroso y sacrificial, por parte de Cristo, de nuestra salvación.
Conscientes de que con nuestra forma de vida no correspondemos a ese amor que el ha demostrado que nos tiene, comencemos la Eucaristía pidiendo perdón por nuestros pecados.

* Tú que extendiste tus brazos en la cruz para reconciliarnos a todos.
* Tú que te entregaste a la muerte por nosotros, pecadores.
* Tú que nos has justificado al precio de tu sangre

Colecta: Oh Dios, que has redimido a todos los hombres con la Sangre preciosa de tu Hijo unigénito, conserva en nosotros la acción de tu misericordia para que, celebrando siempre el misterio de nuestra salvación, podamos conseguir sus frutos eternos. Por Nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Presentemos ahora nuestras oraciones a Dios Padre, que nunca deja de velar por la Iglesia y por el mundo entero.

1. Por la Iglesia, signo de Cristo en medio del mundo. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones sacerdotales y religiosas. Roguemos al Señor.
3. Por los que tienen alguna responsabilidad sobre los demás. Roguemos al Señor.
4. Por los que matan, secuestra, destruyen y hacen el mal. Roguemos al Señor.
5. Por nosotros, llamados a dar en el mundo fruto de buenas obras. Roguemos al Señor.

Dios y Padre nuestro, de quien viene todo crecimiento verdadero, escucha la oración de tu Iglesia y haz que la semilla de tu reino dé fruto entre nosotros. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Alimentados con estos sacramentos, te rogamos, Señor, que nos purifiques con la Sangre de Cristo, fuente de agua viva que salta hasta la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Sábado 28 de enero:

Santo Tomás de Aquino, doctor. MEMORIA OBLIGATORIA
Color blanco. Colecta propia, resto del común de doctores.
Lecturas de feria.
Prefacio de los santos pastores. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, al celebrar hoy la memoria de santo Tomás de Aquino, patrono de los teólogos y gran doctor de la Iglesia, a quien el Señor llenó de espíritu de sabiduría e inteligencia para ilustrar la fe con su predicación y sus escritos preparémonos a la celebración de la Eucaristía, en la cual Jesucristo vela su humanidad y su divinidad, reconociendo nuestros pecados y pidiendo perdón por ellos.

* Tú que eres la fuente de agua viva
* Tú que eres la luz que ilumina en las tinieblas
* Tú que eres la auténtica sabiduría escondida

Colecta: Oh Dios, que hiciste de santo Tomás de Aquino un varón preclaro por su anhelo de santidad y por su dedicación a las ciencias sagradas, concédenos entender lo que él enseñó e imitar el ejemplo que nos dejó en su vida. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Elevemos ahora nuestras peticiones a Dios Padre, que se preocupa por nosotros en medio de las tormentas y tempestades de la vida.

1. Para que la Iglesia no se acobarde ante las tempestades del mundo. Roguemos al Señor.
2. Para que Dios conceda a los teólogos imitar a Santo Tomás de Aquino, uniendo el estudio a la oración. Roguemos al Señor.
3. Para que dé a los gobernantes el sentido de la justicia, de la libertad y de la paz. Roguemos al Señor.
4. Para que Dios conceda a los estudiantes el deseo de iluminar los conocimientos humanos con la profundización de una fe enriquecida en el amor. Roguemos al Señor.
5. Para que a nosotros nos haga crecer en la fe, nos purifique el corazón y nos abra las puertas del cielo. Roguemos al Señor.

Señor Dios, a quien el viento y las aguas obedecen, escucha nuestras plegarias y haz que nuestra fe permanezca tranquila y firme y se haga más profunda en cada prueba y tribulación. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Señor, que cuantos hemos sido fortalecidos con Cristo, verdadero pan de vida y maestro de los hombres, aprendamos, en la fiesta de santo Tomás de Aquino a conocer tu verdad y a vivirla con amor. Por Jesucristo nuestro Señor.

Domingo 29 de enero:

DOMINGO IV DEL TIEMPO ORDINARIO
Color verde. Misa y lecturas del domingo. Gloria. Credo. Plegaria Eucarística V/c.

Monición de entrada y acto penitencial: Un domingo más el Señor nos ha reunido en torno al altar para celebrar su Sacrificio redentor, que es la Eucaristía; en la que nosotros nos unimos a ese número de personas que a lo largo y ancho del mundo quieren escucharle y se sienten atraídas por Él profundamente.
Ojala que la fuerza del Espíritu Santo nos ayude a comprender el significado de la celebración y llevarlo a la práctica; y para ello, comenzamos la celebración de los sagrados misterios disponiéndonos con fe y humildad a recibir el perdón de Dios.

* Tú que haces justicia a los oprimidos.
* Tú que prometes tu Reino a los pobres.
* Tú que libertas a los cautivos.

Gloria.

Colecta: Señor, concédenos amarte con todo el corazón y que nuestro amor se extienda también a todos los hombres. Por nuestro Señor Jesucristo.

Credo: Confesemos ahora la única fe de la Iglesia de todos los tiempos, extendida por toda la tierra.

Oración de los fieles: Elevemos ahora nuestras súplicas y plegarias, confiados en la bondad y en la misericordia de Dios nuestro Padre.

1. Para que todos los que formamos la Iglesia seamos capaces de vivir con pobreza de espíritu, y así descubramos la auténtica riqueza, que es Dios mismo. Roguemos al Señor.
2. Para que no falten en nuestra diócesis hermanos que se preparen para la vida sacerdotal, y perseveren en la llamada de Dios. Roguemos al Señor.
3. Para que todos los que detentan autoridad en el mundo rechacen toda tentación de violencia, y trabajen por dar pan a los hambrientos y hacer justicia a los oprimidos. Roguemos al Señor.
4. Para que todos los que sufren de cualquier modo y por cualquier causa descubran a Cristo presente junto a ellos. Roguemos al Señor.
5. Para que todos nosotros no nos vanagloriemos de nada, sino que busquemos siempre y en todo momento la gloria de Dios. Roguemos al Señor.

Oh Dios, que has prometido a los pobres y la humildes la alegría de tu reino; escucha la oración de tu pueblo y haz que la Iglesia no se deje engañar por los poderes del mundo, sino que a semejanza del Evangelio, siga con confianza a su esposo y Señor, para experimentar la fuerza de tu Espíritu. Por nuestro Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Reanimados por estos dones de nuestra salvación te suplicamos, Señor, que el pan de vida eterna nos haga crecer continuamente en la fe verdadera. Por Jesucristo nuestro Señor.

Bendición solemne:

– El Dios todopoderoso os bendiga con su misericordia y os llene de la sabiduría eterna.
– Él aumente en vosotros la fe y os dé la perseverancia en el bien obrar.
– Atraiga hacia sí vuestros pasos y os muestre el camino del amor y de la paz.
– Y la bendición de Dios todopoderoso…

Lunes 30 de enero:

Misa por la paz
Color verde. Misas por diversas necesidades nº 22, colecta B2, resto A.
Lecturas de feria. Plegaria Eucarística sobre la Reconciliación II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hoy vamos a pedir de un modo especial en la celebración de la Eucaristía por la paz y la justicia, una realidad nunca del todo hecha y siempre por hacer, pues los cristianos no podemos desentendernos, sino que debemos aportar a él nuestro esfuerzo constante y nuestra oración perseverante al Príncipe de la paz.
Ahora, al comenzar esta celebración eucarística, pidamos a Dios que nos conceda la conversión de nuestros corazones; así obtendremos la reconciliación y se acrecentará nuestra comunión con Dios y con los hermanos.

* Tú que eres nuestra luz.
* Tú, que eres nuestra paz.
* Tú, que eres nuestra alegría.

Colecta: Oh Dios, creador del mundo, bajo cuyo gobierno se desarrolla la marcha de la historia muéstrate propicio a nuestras súplicas y concede la paz estable a nuestros tiempos, para que nos gocemos incesantemente en la alabanza de tus misericordias. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Dirijamos ahora nuestras peticiones a Dios Padre, pidiéndole tener nosotros los mismos sentimientos de compasión y misericordia que su Hijo Jesucristo.

1. Por el Papa N., por nuestro obispo N., por el clero y por todo el pueblo fiel. Roguemos al Señor.
2. Por el Seminario Mayor de nuestra Diócesis, por sus formadores y seminaristas. Roguemos al Señor.
3. Por los que gobiernan los pueblos y trabajan por la paz y el bien común. Roguemos al Señor.
4. Por los que sufren, los presos, los emigrantes, los parados y por cuantos se sienten marginados. Roguemos al Señor.
5. Por todos nosotros, llamados a anunciar lo que Jesús ha hecho con nosotros por su misericordia. Roguemos al Señor.

Dios todopoderoso y eterno, que has enviado al mundo a tu Hijo para liberarnos del poder del demonio, escucha las oraciones que te dirigimos y concédenos acogerte y tenerte siempre a nuestro lado. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Concédenos, Señor, tu espíritu de caridad para que, alimentados con el Cuerpo y Sangre de tu Hijo, trabajemos con eficacia por mantener entre los hombres la paz que él nos dejó. Por Jesucristo nuestro Señor.

Martes 31 de enero:

San Juan Bosco. MEMORIA OBLIGATORIA
Color blanco. Colecta propia y resto del común de santos educadores (10).
Lecturas de feria. Prefacio de los Santos Pastores. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, alrededor de la mesa eucarística que nos une como hermanos y miembros de la Iglesia, comencemos la celebración de los sagrados misterios en el día en el que recordamos al gran educador y apóstol de los jóvenes, San Juan Bosco, reconociendo nuestros pecados.

Yo confieso…

Colecta: Oh Dios, que has suscitado en san Juan Bosco un padre y un maestro para la juventud, danos también a nosotros un celo infatigable y un amor ardiente, que nos impulse a entregarnos al bien de los hermanos y a servirte a ti en ellos con fidelidad. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Oremos, hermanos, al Dios y Padre de Jesucristo, médico de las almas y de los cuerpos, y pidámosle que tenga misericordia de nosotros.

1. Para que Dios proteja y guíe a su Santa Iglesia. Roguemos al Señor.
2. Para que Dios nos conceda los sacerdotes necesarios. Roguemos al Señor.
3. Para que conceda a todo el mundo la justicia y la paz. Roguemos al Señor.
4. Para que quienes carecen de formación encuentren maestros, como san Juan Bosco, que busquen su auténtica felicidad. Roguemos al Señor.
5. Para que nos conforte a todos y nos conserve en su servicio. Roguemos al Señor.

Dios todopoderoso y eterno, que por medio de tu Hijo nos das la salud y la vida, escucha nuestras plegarias y enséñanos a recibir todos tus favores como un don de tu gracia. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Dios todopoderoso, que este sagrado banquete nos dé fuerza para que, siguiendo el ejemplo de san Juan Bosco, manifestemos en el corazón y en las obras el amor fraterno y la luz de la verdad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Mn. Ramón Clavería – Jaca

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