Servicio litúrgico del mes de junio

Viernes 1 de junio:

Viernes de la VII semana de Pascua

San Justino, mártir. MEMORIA OBLIGATORIA

Color rojo. Misa propia. Lecturas de feria.

Prefacio para después de la Ascensión. Plegaria Eucarística II.

Oración sobre el pueblo nº 5.

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesucristo, rompiendo las ataduras de la muerte,  por la acción del Espíritu Santo, nos colma con su alegría y con su paz, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y acto penitencial:

Hermanos, al celebrar hoy la memoria del filósofo y mártir san Justino, quien buscando la verdad, la encontró en Cristo, y por Él derramó su sangre, alcanzando así  el premio eterno, pedimos saber abrirnos a la palabra salvadora de Jesucristo, y reconocemos lo que hay de pecado en nosotros, y pedimos que el Espíritu de Dios renueve nuestras vidas.

  • Tú que nos has amado hasta la muerte.
  • Tú que vives para siempre.
  • Tú que nos llamas a compartir tu vida.

Colecta: Señor, Tú que has enseñado a san Justino a encontrar en la locura de la cruz la incomparable sabiduría de Cristo, concédenos, por intercesión de tu mártir, la gracia de alejar los errores que nos cercan y de mantenernos firmes en la fe. Por nuestro Señor Jesucristo.

Poscomunión: Tú que nos has reconfortado con el Pan del cielo, concédenos, Señor, que, siguiendo fielmente las enseñanzas del mártir san Justino, nos mantengamos en continua acción de gracias por los dones que de ti recibimos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración de los fieles: Encomendemos, hermanos, a Cristo, nuestro mediador sentado a la diestra del Padre, los deseos y las necesidades de todos los hombres.

  1. Por la santa Iglesia de Dios, para que sea congregada en la unidad y crezca por la fuerza del Espíritu, anunciando a los hombres la salvación de Jesucristo, roguemos al Señor.
  2. Por los que el Señor llama a consagrarse por entero a su servicio, para que le respondan con fidelidad y sean siempre generosos y entregados. Roguemos al Señor.
  3. Por todos los que ejercen autoridad en nuestro país, para que lo hagan con sentido de justicia, con honestidad y espíritu de servicio, roguemos al Señor.
  4. Por todos los que buscan la verdad; para que el Espíritu Santo les dé la luz necesaria para descubrir a Cristo como el mártir san Justino. Roguemos al Señor.
  5. Por todos nosotros, para que logremos unas celebraciones de la Eucaristía llenas de fe, plenamente participadas, que expresen y fomenten nuestro amor y hermandad en Cristo, roguemos al Señor.

Señor Jesucristo, que diste a Pedro la oportunidad de confesar su amor a Ti y de reparar su triple negación, y que le confiaste la misión de ser pastor y guía de sus hermanos; atiende nuestras oraciones y danos tu Espíritu para que, viviendo en santidad, reafirmemos cada día nuestro amor a Ti.  Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Poscomunión: Oh, Dios, tus sacramentos nos purifican y alimentan; concédenos que la participación inmerecida en ellos nos obtenga la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo: Ilumina, Señor, a tu familia para que, cumpliendo tu santa voluntad, pueda practicar siempre el bien. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Sábado 2 de junio:

Sábado de la VII semana de Pascua

Misa matutina

Color blanco. Misa y lecturas de feria. Aleluya.

Prefacio para después de la Ascensión. Plegaria Eucarística II.

Oración sobre el pueblo nº 9.

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesucristo, rompiendo las ataduras de la muerte,  por la acción del Espíritu Santo, nos colma con su alegría y con su paz, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y aspersión con el agua: Como los discípulos reunidos en el cenáculo en oración en común, con María, la madre de Jesús, así también nosotros, aguardamos el don del Espíritu Santo.  Por eso, ahora, al comenzar la Eucaristía, acudamos al Padre misericordioso que, por la muerte y resurrección de su Hijo, reconcilió el mundo consigo y derramó el Espíritu Santo para la remisión de los pecados y pidámosle, por medio de la aspersión del agua, que recuerda nuestro Bautismo, que nos conceda el perdón y la paz. (Aspersión con el agua bendita, bien desde el presbiterio, o por el templo)

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino.

Colecta: Concédenos, Dios todopoderoso, a los que hemos celebrado las fiestas de Pascua, conservarlas, por tu gracia, en las costumbres y en la vida. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Teniendo por intercesor delante del Padre a Jesús resucitado, y sabiendo que es el Espíritu quien ora en nosotros, pidamos por las necesidades de todos los hombres.

  1. Para que, como María, nuestra madre, la Iglesia medite las palabras de Cristo y transmita el evangelio de salvación a todos los pueblos, roguemos al Señor.
  2. Para que María, modelo de mujer consagrada y de discípula de la Palabra, haga sentir a los jóvenes la urgencia de seguir con decisión a Jesús en pobreza, castidad y obediencia, por el Reino. Roguemos al Señor.
  3. Para que nuestros gobernantes trabajen para que se afiance la paz en el mundo y desaparezcan las discordias y las rivalidades, roguemos al Señor.
  4. Para que los incrédulos y los pecadores, los que sufren en su cuerpo o en su espíritu, los que temen la soledad y la muerte, lleguen a descubrir la alegría del anuncio evangélico y vean robustecida su debilidad humana, roguemos al Señor.
  5. Para que todos nosotros participemos con mayor abundancia de la vida de Cristo, vid verdadera, y demos fruto de buenas obras, roguemos al Señor.

Te rogamos, Padre, Señor de la vida y de la misericordia, que permanezcamos en tu amistad a fin de dar buen fruto y poder llegar juntos a la alegría de tu reino. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Asiente compasivo, Señor, a nuestras súplicas, para que, abandonada la vieja condición, nos renovemos con el alma santificada, como nos has hecho pasar de los antiguos sacramentos a los nuevos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo: Que tu pueblo, Señor, pueda alegrarse siempre de celebrar los misterios de su redención y de recibir continuamente sus frutos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Sábado 2 de junio por la tarde:

DOMINGO DE PENTECOSTÉS

Misa vespertina de la vigilia

Color rojo. Misa y lecturas propias del domingo de Pentecostés. Gloria. Secuencia. Aleluya. Credo. Prefacio propio. Plegaria Eucarística III.

Bendición solemne de Pentecostés.

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesucristo, rompiendo las ataduras de la muerte,  por la acción del Espíritu Santo, nos colma con su alegría y con su paz, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y aspersión con el agua: Al celebrar hoy la solemnidad de Pentecostés, en la que recordamos que Cristo resucitado nos ha dado el Espíritu Santo, acabamos los cincuenta días del tiempo pascual, en los que hemos festejado de un modo especial la resurrección del Señor. Hoy celebramos que el Espíritu Santo viene para santificar al Pueblo de Dios, y así hacerlo testigo de la gran noticia de la salvación.

Pidamos, pues, en esta celebración, que el Espíritu Santo no deje de actuar nunca en la Iglesia, y que cada uno de nosotros esté siempre abierto a esta acción, de modo que el Evangelio llegue a todos los hombres y mujeres del mundo.

Y ahora, demos comienzo a la celebración de la Eucaristía, recordando nuestro Bautismo con la aspersión del agua bendita, agradeciendo también el Espíritu y la via nueva que se nos han dado.

Monición de entrada y aspersión con el agua:

Colecta: Dios todopoderoso y eterno, que has querido que el Misterio pascual se actualizase bajo el signo sagrado de los cincuenta días, haz que los pueblos dispersos en la diversidad de lenguas se congreguen, por los dones del cielo, en la única confesión de tu nombre. Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien: Dios todopoderoso, brille sobre nosotros el resplandor de tu gloria y que tu luz fortalezca, con la iluminación del Espíritu Santo, los corazones de los renacidos por tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo.

Credo:   Transformados por la vida nueva de Jesucristo, renovemos hoy nuestra adhesión a Él, a cuya muerte y resurrección fuimos incorporados por el Bautismo.

Oración de los fieles: Queridos hermanos; hoy llega a su plenitud el tiempo Pascual. Hace cincuenta días celebrábamos con gozo la resurrección de nuestro Señor, hoy celebramos la madurez y el cumplimiento definitivo de la Pascua. Por eso, ahora, oremos a Dios Padre, que por la muerte y resurrección de su Hijo nos ha dado el Espíritu Santo que ora con nosotros y dentro de nosotros.

  1. Por la Iglesia, extendida por toda la tierra; para que impulsada por el Espíritu Santo, permanezca atenta a lo que sucede en el mundo, haga suyos los sufrimientos, alegrías y esperanzas de los hombres de nuestro tiempo, intuya los signos caritativos que debe realizar y así pueda iluminarlo todo con la luz del Evangelio. Roguemos al Señor.
  2. Por las vocaciones; para que el Espíritu Santo suscite en el seno de la Iglesia vocaciones sacerdotales, religiosas y misioneras que den fe de la salvación universal. Roguemos al Señor.
  3. Por nuestro mundo de hoy, sujeto a cambios profundos y rápidos; para que el Espíritu Santo, que abarca la historia humana, promueva la esperanza de un futuro mejor y vislumbremos el gran día de Jesucristo. Roguemos al Señor.
  4. Por los que son víctimas de la debilidad humana, de los extravíos de su propio espíritu o de los errores del mundo; para que el Espíritu Santo los lleve por las sendas del bien y de la verdad. Roguemos al Señor.
  5. Por nosotros, aquí reunidos; para que, iluminados y fortalecidos por el Espíritu Santo, demos testimonio de nuestra fe. Roguemos al Señor.

Escucha, Señor, las oraciones de tu pueblo y haz que quienes nos disponemos a clausurar, con la solemnidad de Pentecostés, las fiestas pascuales, renovados y fortalecidos por tu Espíritu, vivamos continuamente la novedad pascual y lleguemos también a las fiestas de la Pascua eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Oh, Dios, que has comunicado a tu Iglesia los bienes del cielo, conserva la gracia que le has dado, para que el don infuso del Espíritu Santo sea siempre nuestra fuerza, y el alimento espiritual acreciente su fruto para la redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición solemne:

  • Dios, Padre de los astros, que en el día de hoy iluminó las mentes de sus discípulos derramando sobre ellas el Espíritu Santo, os alegre con sus bendiciones y os llene con los dones del Espíritu consolador.
  • Que el mismo fuego divino, que de manera admirable se posó sobre los apóstoles, purifique vuestros corazones de todo pecado y los ilumine con la efusión de su claridad.
  • Y que el Espíritu que congregó en la confesión de una misma fe a los que el pecado había divido en diversidad de lenguas os conceda el don de la perseverancia en esta misma fe, y así podáis pasar de la esperanza a la plena visión.
  • Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo + y Espíritu Santo descienda sobre vosotros y os acompañe siempre.

Domingo 3 de junio:

Misa del día

Color rojo. Misa y lecturas propias del domingo de Pentecostés. Gloria. Secuencia. Aleluya. Credo. Prefacio propio. Plegaria Eucarística III.

Bendición solemne de Pentecostés.

El Dios de la vida, que ha resucitado a su Hijo Jesucristo, rompiendo las ataduras de la muerte,  por la acción del Espíritu Santo, nos colma con su alegría y con su paz, esté con todos vosotros.

Monición de entrada y aspersión con el agua: Al celebrar hoy la solemnidad de Pentecostés, en la que recordamos que Cristo resucitado nos ha dado el Espíritu Santo, acabamos los cincuenta días del tiempo pascual, en los que hemos festejado de un modo especial la resurrección del Señor. Hoy celebramos que el Espíritu Santo viene para santificar al Pueblo de Dios, y así hacerlo testigo de la gran noticia de la salvación.

Pidamos, pues, en esta celebración, que el Espíritu Santo no deje de actuar nunca en la Iglesia, y que cada uno de nosotros esté siempre abierto a esta acción, de modo que el Evangelio llegue a todos los hombres y mujeres del mundo.

Y ahora, demos comienzo a la celebración de la Eucaristía, recordando nuestro Bautismo con la aspersión del agua bendita, agradeciendo también el Espíritu y la vida nueva que se nos han dado.

(Aspersión con el agua bendita, bien desde el presbiterio, o por el templo)

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino.

Gloria: Cantemos ahora el himno de alabanza a nuestro Dios, invocando a Jesucristo, el Señor, que nos ha enviado su Espíritu Santo, y está sentado a la derecha del Padre para interceder por nosotros. (Gloria cantado)

Colecta: Oh, Dios, que por el misterio de esta fiesta santificas a toda tu Iglesia en medio de los pueblos y de las naciones, derrama los dones de tu Espíritu sobre todos los confines de la tierra y realiza ahora también, en el corazón de tus fieles, aquellas maravillas que te dignaste hacer en los comienzos de la predicación evangélica. Por nuestro Señor Jesucristo.

Credo:   Transformados por la vida nueva de Jesucristo, renovemos hoy nuestra adhesión a Él, a cuya muerte y resurrección fuimos incorporados por el Bautismo.

Oración de los fieles: Queridos hermanos; hoy llega a su plenitud el tiempo Pascual. Hace cincuenta días celebrábamos con gozo la resurrección de nuestro Señor, hoy celebramos la madurez y el cumplimiento definitivo de la Pascua. Por eso, ahora, oremos a Dios Padre, que por la muerte y resurrección de su Hijo nos ha dado el Espíritu Santo que ora con nosotros y dentro de nosotros.

  1. Por la Iglesia, extendida por toda la tierra; para que impulsada por el Espíritu Santo, permanezca atenta a lo que sucede en el mundo, haga suyos los sufrimientos, alegrías y esperanzas de los hombres de nuestro tiempo, intuya los signos caritativos que debe realizar y así pueda iluminarlo todo con la luz del Evangelio. Roguemos al Señor.
  2. Por las vocaciones; para que el Espíritu Santo suscite en el seno de la Iglesia vocaciones sacerdotales, religiosas y misioneras que den fe de la salvación universal. Roguemos al Señor.
  3. Por nuestro mundo de hoy, sujeto a cambios profundos y rápidos; para que el Espíritu Santo, que abarca la historia humana, promueva la esperanza de un futuro mejor y vislumbremos el gran día de Jesucristo. Roguemos al Señor.
  4. Por los que son víctimas de la debilidad humana, de los extravíos de su propio espíritu o de los errores del mundo; para que el Espíritu Santo los lleve por las sendas del bien y de la verdad. Roguemos al Señor.
  5. Por nosotros, aquí reunidos; para que, iluminados y fortalecidos por el Espíritu Santo, demos testimonio de nuestra fe. Roguemos al Señor.

Escucha, Señor, las oraciones de tu pueblo y haz que quienes nos disponemos a clausurar, con la solemnidad de Pentecostés, las fiestas pascuales, renovados y fortalecidos por tu Espíritu, vivamos continuamente la novedad pascual y lleguemos también a las fiestas de la Pascua eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Oh, Dios, que has comunicado a tu Iglesia los bienes del cielo, conserva la gracia que le has dado, para que el don infuso del Espíritu Santo sea siempre nuestra fuerza, y el alimento espiritual acreciente su fruto para la redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición solemne:

  • Dios, Padre de los astros, que en el día de hoy iluminó las mentes de sus discípulos derramando sobre ellas el Espíritu Santo, os alegre con sus bendiciones y os llene con los dones del Espíritu consolador.
  • Que el mismo fuego divino, que de manera admirable se posó sobre los apóstoles, purifique vuestros corazones de todo pecado y los ilumine con la efusión de su claridad.
  • Y que el Espíritu que congregó en la confesión de una misma fe a los que el pecado había divido en diversidad de lenguas os conceda el don de la perseverancia en esta misma fe, y así podáis pasar de la esperanza a la plena visión.
  • Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo + y Espíritu Santo descienda sobre vosotros y os acompañe siempre.

Lunes 5 de junio:

San Bonifacio, obispo y mártir. MEMORIA OBLIGATORIA

Color rojo. Colecta propia; resto de la semana XXIII. Lecturas de feria.

Prefacio de los santos mártires. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, al celebrar hoy la memoria del obispo y mártir San Bonifacio, quien habiendo padecido la muerte por fidelidad a Cristo, vive con Él en su reino glorioso, nos ponemos en la presencia del Señor y, pidiéndole perdón por nuestros pecados, supliquémosle que nos renueve para celebrar con fe y esperanza esta Eucaristía.

Yo confieso…

 Colecta: Sea, Señor, el mártir san Bonifacio nuestro intercesor, para que mantengamos con firmeza y profesemos con valentía, en las obras, la fe que enseñó de palabra y rubricó con su sangre. Por nuestro Señor Jesucristo.

 Oración de los fieles: Oremos ahora, hermanos, a Dios nuestro Padre, que nos envía a su Hijo Jesucristo para salvar a quien lo acoge.

  1. Por la Iglesia, viña escogida de Dios. Roguemos al Señor.
  2. Por las vocaciones sacerdotales y religiosas. Roguemos al Señor.
  3. Por nuestro pueblo (ciudad) de N., por su prosperidad y por todos los que en él (ella) habitan (habitamos).  Roguemos al Señor.
  4. Por la liberación de toda violencia, división y peligro. Roguemos al Señor.
  5. Por nuestra comunidad y por nosotros, aquí reunidos. Roguemos al Señor.

 Señor, que has plantado la vid de nuestra vida cristiana en el Bautismo, la fortaleces con la Eucaristía y la purificas con la Penitencia; atiende las súplicas que te dirigimos y haz que jamás nos separemos de Ti por el pecado. Por Jesucristo nuestro Señor.

 Poscomunión: Concede, Señor, a tus fieles, alimentados con tu palabra y vivificados con el sacramento del cielo, beneficiarse de los dones de tu Hijo amado, de tal manera que merezcamos participar siempre de su vida. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Martes 6 de junio:

 Misa por los laicos

Color verde. Misas por diversas necesidades nº 10.

Lecturas de feria. Plegaria Eucarística para diversas circunstancias II.

 Monición de entrada y acto penitencial: Hoy vamos a ofrecer la celebración de la Misa por los laicos , (es decir, por ese grupo amplio y mayoritario de la Iglesia que sois vosotros,) quienes, como recordó el Concilio Vaticano II, contribuís a la santificación del mundo desde dentro, a modo de fermento, manifestando a Cristo ante los demás, sobre todo mediante el testimonio de lustra vida, por la irradiación de la fe, la esperanza y la caridad.

Pero como constantemente fallamos en este dar testimonio de la fe cristiana con nuestra manera de vivir, comencemos la celebración de la Eucaristía pidiendo perdón al Señor por todos nuestros pecados.

  • Tú que quieres que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.
  • Tú que llamas a todos sin excepción a la santidad.
  • Tú que has hecho de nosotros un pueblo de reyes, sacerdotes y profetas.

 Colecta: Oh Dios, que enviaste al mundo, como fermento, la fuerza del Evangelio, concede a tus fieles, llamados a vivir en medio del mundo y de los afanes terrenos que, encendidos de espíritu cristiano, instauren sin cesar tu reino mediante la gestión de los asuntos temporales. Por nuestro Señor Jesucristo.

 Oración de los fieles: Oremos confiadamente a Dios nuestro Padre, que quieres que te tributemos el honor y el culto que merece.

  1. Para que conceda a la Iglesia el don del Espíritu Santo. Roguemos al Señor.
  2. Para que no le falten nunca a nuestra diócesis los sacerdotes que necesita. Roguemos al Señor.
  3. Para que conceda a todo el mundo la justicia y la paz. Roguemos al Señor.
  4. Para que libre al mundo entero del hambre, del paro y de la guerra. Roguemos al Señor.
  5. Para que despierte en nosotros el deseo de vivir para glorificar a Dios. Roguemos al Señor.

 Escucha, Padre de bondad, nuestras plegarias, y concédenos que la escucha de tu palabra y la participación en la Eucaristía nos dé la fuerza necesaria para quedarnos contigo, que eres la fuente de la vida verdadera. Por Jesucristo nuestro Señor.

 Poscomunión: Después de participar de la plenitud de tu gracia, te pedimos, Señor, que tus fieles, que quisiste que se dedicaran a las cosas temporales, fortalecidos con el vigor del banquete eucarístico, sean testigos valientes de la verdad evangélica y transformen tu Iglesia, presente y activa, siempre en las realidades terrenas. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Miércoles 7 de junio de 2006:

 Misa de feria

Color verde. Misa de la semana XXIV. Lecturas de feria.

Prefacio común IX. Plegaria Eucarística II.

 Monición de entrada y acto penitencial: Un día más, Jesús nos convoca en torno a su mesa, nos acoge, quiere darnos vida y hacernos sentir su amor. Conscientes de que no respondemos a este amor, pidamos ahora en silencio, al comenzar la Eucaristía, perdón a nuestro Dios.

  • Tú que nos llamas a dar frutos de santidad.
  • Tú que te acuerdas eternamente de tu alianza.
  • Tú que quieres que vivamos con sinceridad nuestra vida.

 Colecta: Míranos, oh Dios, creador y guía de todas las cosas, y concédenos servirte de todo corazón, para que percibamos el fruto de tu misericordia. Por nuestro Señor Jesucristo.

 Oración de los fieles: Oremos confiadamente a nuestro Dios, que es Dios de vivos y no de muertos.

  1. Por la Santa Iglesia; para que Dios se digne custodiarla y defenderla. Roguemos al Señor.
  2. Por los jóvenes; para que no tenga miedo y sigan a Jesucristo, el amigo siempre fiel. Roguemos al Señor.
  3. Por los que rigen los destinos de los pueblos; para que protejan la libertad de los ciudadanos y gobiernen con rectitud y justicia. Roguemos al Señor.
  4. Por los enfermos, los moribundos y todos los que sufren; para que encuentren el consuelo y la salud. Roguemos al Señor.
  5. Por nosotros; para que celebremos con fe esta Eucaristía y vivamos con por la esperanza de la vida eterna. Roguemos al Señor.

 Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob, atiende las oraciones de tu pueblo, y dirige nuestras vidas por el sendero de tus mandatos, para que se transformen en vida celestial. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Te pedimos, Señor, que el fruto del don del cielo penetre nuestros cuerpos y almas, para que sea su efecto, y no nuestro sentimiento, el que prevalezca siempre en nosotros. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Jueves 8 de junio:

 Jesucristo, sumo y eterno sacerdote. FIESTA

Color blanco. Lecturas de la fiesta (leccionario IV). Gloria.

Prefacio I de las Ordenaciones. Plegaria  Eucarística III.

 Que la paz y el amor de Jesucristo, sacerdote eterno, mediador de una Nueva Alianza, estén con todos vosotros.

 Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, al comenzar la celebración de la Eucaristía, pongámonos en presencia de Jesucristo, sumo y eterno sacerdote; Mediador entre Dios y los hombres, que une nuestra humanidad a la vida divina y, reconozcamos nuestros pecados, todo aquello que nos aleja de la voluntad de Dios, pidiendo, con sinceridad y humildad, perdón ante Dios y ante los hermanos.

  • Tú que nos enseñaste la voluntad del Padre.
  • Tú que nos dejaste una Ley de amor.
  • Tú que nos guías por el camino de tu reino.

 Gloria

Colecta: Oh Dios, que para gloria tuya y salvación del género humano constituiste a tu Hijo único sumo y eterno Sacerdote, concede, por la acción del Espíritu Santo, a quienes Él eligió para ministros y dispensadores de sus misterios la gracia de ser fieles en el cumplimiento del ministerio recibido. Por nuestro Señor Jesucristo.

 Oración de los fieles: Acudamos, hermanos, a Cristo el Señor, a quien el Padre ha puesto como instrumento de propiciación y ha constituido sacerdote y justificador de cuantos creen en Él.

  1. Para que el Hijo de Dios, sumo y eterno sacerdote de la nueva alianza, conceda a los obispos y presbíteros ser predicadores humildes y valientes de la palabra divina y administradores fieles de los sacramentos de la Iglesia. Roguemos al Señor.
  2. Para que Cristo, pastor que nunca abandona a su rebaño, conceda a nuestra diócesis abundantes y santas vocaciones al ministerio sacerdotal. Roguemos al Señor.
  3. Para que Cristo, constituido sacerdote de los hombres en todo aquello que tiene referencia a Dios, con su intercesión conduzca a la humanidad al conocimiento y al amor del Padre. Roguemos al Señor.
  4. Para que Cristo, sacerdote capaz de ser indulgente con los que pecan, pues Él mismo experimentó nuestra debilidad, interceda por los pecadores y por los que yerran. Roguemos al Señor.
  5. Para que los que han sido elegidos y consagrados para hacer visible y presente a Cristo, cabeza de la Iglesia, realicen con fidelidad la misión recibida, y todos sepamos verlos como imagen de Cristo sacerdote, maestro y pastor. Roguemos al Señor.

 Señor Jesucristo, que has establecido ser sacerdote en favor de los hombres y has establecido que tu misión sacerdotal fuera ejercida por aquellos que Tú mismo has elegido y consagrado por la imposición de las manos; concede a los obispos y presbíteros realizar con fidelidad la misión que les has confiado y haz que todos nosotros sepamos descubrir en su ministerio tu presencia santificadora y tu intercesión constante en favor de todos los hombres. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

 Poscomunión: La Eucaristía que hemos ofrecido y recibido nos dé la vida, Señor, para que, unidos a ti en caridad perpetua, demos frutos que siempre permanezcan. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Viernes 9 de junio:

Misa Votiva del Sagrado Corazón de Jesús

Color verde. Misas votivas nº 8. Lecturas de feria.

Prefacio del Sagrado Corazón de Jesús. Plegaria Eucarística II.

 Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, al comenzar la celebración de los sagrados misterios, y recordar en ellos el amor inmenso de Dios Padre hacia todos nosotros; reconozcamos que con nuestro comportamiento, herimos el Sagrado Corazón de Jesús, y pidamos, por ello, humildemente perdón a Dios por nuestros pecados.

  • Tú, que eres manso y humilde de Corazón.
  • Tú, que nos salvas del pecado.
  • Tú, que nos amas con un amor inmenso.

 Colecta: Señor, Dios nuestro, revístenos con las virtudes del Corazón de tu Hijo e inflámanos en sus mismos sentimientos, para que, conformados a su imagen, merezcamos participar de la redención eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.

 Oración de los fieles: Dirijamos nuestras oraciones confiadas a Dios Padre, que ha sellado una alianza para siempre con la casa de David, su siervo.

 Para que conceda a la Iglesia la libertad y la paz. Roguemos al Señor.

  1. Para que en la Iglesia nunca falten pastores según el corazón de Dios. Roguemos al Señor.
  2. Para que inspire pensamientos de paz, de justicia y libertad a los gobernantes de las naciones. Roguemos al Señor.
  3. Para que los torturados y despreciados se vean libres de sus sufrimientos. Roguemos al Señor.
  4. Para que Dios haga de nuestros enemigos estrado de nuestros pies. Roguemos al Señor.

 Escucha, Dios de bondad, la oración de tus siervos, y danos auténtica sabiduría para aceptar a tu Hijo Jesús, el Mesías, el Hijo de David, como el Señor de nuestras vidas y como tu presencia amorosa entre nosotros. Por Jesucristo nuestro Señor.

 Poscomunión: Después de participar del sacramento de tu amor, imploramos de tu bondad, Señor, ser configurados con Cristo en la tierra para que merezcamos participar de su gloria en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Sábado 10 de junio:

 Misa de Santa María, Madre del Señor

Color verde. Misas de la Virgen María nº 19. Lecturas de feria.

Prefacio propio. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos,  al honrar hoy a la Virgen María, Madre de Dios, a quien el Señor ha bendecido más que a todas las mujeres de la tierra; nos ponemos en presencia de Dios al comenzar la Eucaristía y, reconociendo ante Él que somos culpables, pidámosle perdón por nuestras faltas por la intercesión de Santa María, la Virgen, refugio de pecadores.

 Yo confieso…

 Colecta: Concédenos, Señor, por intercesión de la Virgen María, cuya gloriosa memoria hoy celebramos, hacernos dignos de participar, como ella, de la plenitud de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Elevemos ahora nuestras peticiones a Dios Padre, que nos invita a compartir generosamente nuestros bienes con los hermanos

  1. Por la Iglesia; para que sea siempre ejemplo de generosidad y de desprendimiento. Roguemos al Señor.
  2. Por los jóvenes; para que sigan a Jesucristo sin regatearle amor, entrega y firmeza. Roguemos al Señor.
  3. Por todos los que trabajan al servicio de la justicia y la igualdad entre los hombres; para que sus esfuerzos sean eficaces, y den fruto para el bien de todos. Roguemos al Señor.
  4. Por los enfermos de nuestras familias y de nuestra comunidad; para que experimenten la fortaleza y el gozo del Espíritu. Roguemos al Señor.
  5. Por todos nosotros; para que sepamos perdonar como Dios mismo nos perdona. Roguemos al Señor.

 Dios, Padre nuestro, que través de tu Hijo Jesús nos has enseñado a dar no solamente de lo que nos sobra, sino a darnos a nosotros mismos; escucha las oraciones de tu Iglesia y presérvala siempre de toda vanidad y avaricia. Por Jesucristo nuestro Señor.

 Poscomunión: Después de celebrar la Eucaristía, te rogamos, Señor, que cuantos veneramos la memoria de santa María, siempre Virgen, nos sentemos un día a la mesa del banquete del reino de los cielos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Domingo 11 de junio:

 SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Color blanco. Misa y lecturas propia de la Solemnidad. Gloria. Credo. Plegaria Eucarística III.

La gracia de Nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre, y la comunión del Espíritu Santo, estén con todos vosotros.

Monición de entrada y acto penitencial: Finalizadas las fiestas de Pascua, volvemos a la celebración del tiempo ordinario, y lo retomamos celebrando la fiesta de la Santísima Trinidad; la confesión de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo; pues Dios se nos ha revelado como Padre que nos ha enviado a su Hijo, hecho hombre como nosotros, y que ha derramado su amor en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha dado.

Que la celebración de hoy sea un canto de gratitud y de alabanza a Dios, que ha querido revelarnos su Misterio; y al mismo tiempo, sea una proclamación de nuestro deseo de realizar cada día la comunión en el amor con todos los hermanos.

  • Tú que eres el Hijo amado del Padre.
  • Tú que eres el Primogénito de toda criatura.
  • Tú que eres el Ungido por el Espíritu para ansiar la Buena Nueva a todos los hombres.

Monición al Gloria: Con los ángeles y los santos, alabemos y glorifiquemos a Dios, Padre todopoderoso, por su Hijo Jesucristo, en la unidad del Espíritu Santo.

Colecta: Dios Padre, que, al enviar al mundo la Palabra de la verdad y el Espíritu de la santificación, revelaste a los hombres tu admirable misterio, concédenos, al profesar la fe verdadera, reconocer la gloria de la eterna Trinidad y adorar la Unidad en su poder y grandeza. Por nuestro Señor Jesucristo.

 Monición al Credo: Desde el tiempo de los Apóstoles, los cristianos proclamamos nuestra fe como un reconocimiento de lo que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo han hecho, hacen y harán a lo largo de la historia en la humanidad. Renovemos hoy, por tanto, una vez más nuestra fe.

 Oración de los fieles: Oremos ahora confiadamente a Dios nuestro Padre, de quien procede todo don y gracia, por Jesucristo Redentor nuestro, en el Espíritu Santo, alma de la Iglesia.

  1. Por todos los creyentes, marcados por la fe al ser bautizados en nombre de la Trinidad; para que lleguemos a la unidad querida por Cristo en su santa y única Iglesia. Roguemos al Señor.
  2. Por los monjes y monjas de vida contemplativa, llamados a dar testimonio de la vida y la gracia de Dios en nuestra sociedad; para que sean siempre fieles al don que han recibido de Dios, y surjan vocaciones para continuar el espíritu de oración constante de la Iglesia. Roguemos al Señor.
  3. Por los que gobiernan las naciones de la tierra; para que procuren la justicia y el bien; y así todos los pueblos puedan llegar al conocimiento de Dios. Roguemos al Señor.
  4. Por los ancianos, los enfermos, y todos aquellos que sufren en el alma y en el cuerpo; para que encuentren  el consuelo y la fortaleza de Dios, y sean acogidos y valorados por la sociedad. Roguemos al Señor.
  5. Por nosotros y por todos los hombres; para que vivamos en plenitud la vida divina presente en nuestros corazones, y respetemos y amemos así la vida humana como un regalo y don de Dios. Roguemos al Señor.

 Padre, fiel y misericordioso, que nos has revelado el misterio de tu vida al darnos a tu Hijo unigénito y el Espíritu de amor; escucha nuestras plegarias, afianza nuestra fe, e inspíranos sentimientos de paz y esperanza, para que reunidos en la comunión de tu Iglesia bendigamos tu nombre glorioso y santo. Por Jesucristo nuestro Señor.

 Poscomunión: Señor y Dios nuestro, que la recepción de este sacramento y la profesión de fe en la santa y eterna Trinidad y en su Unidad indivisible, nos aprovechen para la salvación del alma y del cuerpo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 Bendición solemne:

  • El Señor os bendiga y os guarde.
  • Haga brillar su rostro sobre vosotros y os conceda su favor.
  • Vuelva su mirada a vosotros y os conceda la paz.
  • Y la bendición de Dios todopoderoso….

 Lunes 12 de junio:

 Misa por la patria o por la ciudad

Color verde. Misas por diversas necesidades nº 21. Resto de la semana XXV.

Lecturas de feria. Plegaria Eucarística para diversas circunstancias III.

 Monición de entrada y acto penitencial: Nuevamente nos hemos reunido para la celebración de la Eucaristía, en la que presentamos a Dios todas nuestras inquietudes, alegrías, penas, ilusiones… Hoy le pediremos de un modo especial por nuestro país; para que, ante los avatares ante los que se ve expuesto; le conceda la auténtica paz, la prosperidad, el verdadero progreso, y una convivencia social en calma.

Comencemos, pues, la celebración de la Eucaristía, pidiendo humildemente perdón a Dios por todos nuestros pecados.

  • Tú que nos has dado tu Espíritu para que seamos luz del mundo.
  • Tú que nos has dejado la Eucaristía para que seamos sal de la tierra.
  • Tú que nos llamas a ser testigos de tu Evangelio.

 Colecta: Dios, Padre nuestro, que, con admirable providencia, gobiernas el mundo, atiende nuestros ruegos por la patria, para que la sabiduría de sus autoridades y la honestidad de sus ciudadanos robustezcan la concordia y la justicia y podamos vivir en la paz y el progreso constante. Por nuestro Señor Jesucristo.

 Oración de los fieles: Oremos confiadamente a Dios nuestro Padre, que llama dichosos y bienaventurados a los que el mundo tiene por desgraciados.

  1. Por la Iglesia; para que todos los que la formamos sepamos vivir a fondo y con sencillez las Bienaventuranzas de Jesús. Roguemos al Señor.
  2. Por los jóvenes que se sienten llamados por Jesús; para que no demoren su respuesta y lo sigan con fidelidad. Roguemos al Señor.
  3. Por nuestros pueblos y ciudades; para que sean espacios de buena convivencia donde toda persona sea respetada y acogida. Roguemos al Señor.
  4. Por las personas que se encuentran en paro; para que puedan acceder a trabajos estables que les permitan vivir con dignidad. Roguemos al Señor.
  5. Por nosotros y por nuestra parroquia; para que seamos capaces de trabajar para acercar el Reino del Dios a los demás. Roguemos al Señor.

 Señor, Dios de los pobres de Espíritu, escucha nuestra oración y haznos pacíficos, misericordiosos y compasivos, para que, siendo limpios de corazón y trabajando por la justicia, alcancemos la recompensa del Reino de los cielos. Por Jesucristo nuestro Señor.

 Poscomunión: Señor, apoya bondadoso con tu ayuda continua a los que alimentas con tus sacramentos, para que consigamos el fruto de la salvación en los sacramentos y en la vida diaria. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Martes 13 de junio:

 San Antonio de Padua, presbítero y doctor.

MEMORIA OBLIGATORIA

Color blanco. Colecta propia; resto del común de Doctores 2.

Lecturas de feria.

Prefacio de los santos Pastores. Plegaria Eucarística II.

 Monición de entrada y acto penitencial: Recordamos hoy en nuestra celebración a uno de los santos más populares y queridos del calendario cristiano, que es san Antonio de Padua, cuya vida va inseparablemente unida a los orígenes de aquel movimiento sorprendente y maravilloso que suscitó san Francisco de Asís y sus primeros discípulos. Muy pronto destacó como gran predicador y por eso se convirtió en un peregrino del evangelio por Italia y Francia. Su mayor amor eran los pobres y lo que más denunciaba era el abuso de los ricos. El pueblo sencillo y creyente, acude a él para que, por su intercesión, se encuentren los bienes perdidos. Acudamos nosotros hoy, para que nuestro mundo encuentre aquellos bienes espirituales y humanos que ha perdido y con la misma confianza que tuvo él en Jesucristo, junto a quien le vemos representado, teniéndolo en brazos; pongamos ante Dios nuestra vida, y pidamos perdón por nuestros pecados.

 Yo confieso…

 Colecta:     Dios todopoderoso y eterno, que en san Antonio de Padua has dado a tu pueblo un predicador insigne y un intercesor en las necesidades, concédenos, con su ayuda, seguir las enseñanzas de la vida cristiana y experimentar tu protección en todas las adversidades. Por nuestro Señor Jesucristo.

 Oración de los fieles: Oremos confiadamente a Dios nuestro Padre, que nos llama a ser la sal y la luz del mundo.

  1. Por la Iglesia; para que sea como una ciudad puesta en lo alto de un monte, que transmita a la humanidad la luz de Cristo. Roguemos al Señor
  2. Por las vocaciones al ministerio sacerdotal; para que Dios suscite en la Iglesia predicadores del Evangelio que, como san Antonio de Padua, atraigan con fuerza a los fieles. Roguemos al Señor.
  3. Por nuestro mundo y nuestra sociedad; para que Dios escuche sus clamores de justicia y amor. Roguemos al Señor.
  4. Por todos los que sufren; para que sientan siempre muy cercana la fuerza de Dios que no les abandona. Roguemos al Señor.
  5. Por todos nosotros; para que seamos luz que alumbre en medio de las tinieblas de este mundo. Roguemos al Señor.

 Escucha, Padre del cielo, la oración que te dirigimos, e ilumina nuestra vida con la luz del evangelio, para que así seamos sal de la tierra por nuestras buenas obras. Por Jesucristo nuestro Señor.

 Poscomunión: Saciados con el alimento celestial, te suplicamos humildemente, Señor, que siguiendo con fidelidad las enseñanzas de san Antonio de Padua, nos mantengamos en continua acción de gracias por los dones recibidos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Miércoles 14 de junio:

Misa de feria

Color verde. Misa de la semana XXVI. Lecturas de feria.

Prefacio común I. Plegaria Eucarística II.

 Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, comencemos la celebración de los sagrados misterios poniendo nuestra vida delante de Dios, y preparándonos para escuchar su Palabra y recibir la Eucaristía, pidiendo perdón por nuestros pecados.

  • Tú, que nos llamas a una esperanza que no puede fallar.
  • Tú, que quieres reunirnos a todos en tu Reino.
  • Tú, que nos invitas a vivir en comunión contigo.

 Colecta: Oh, Dios, que manifiestas tu poder sobre todo con el perdón  y la misericordia, aumenta en nosotros tu gracia, para que, aspirando a tus promesas, nos hagas participar de los bienes del cielo. Por nuestro Señor Jesucristo.

 Oración de los fieles: Presentemos nuestras peticiones a Dios Padre, que ha enviado a su Hijo Jesucristo para dar plenitud a la Ley y a los profetas.

  1. Por la Iglesia, por el Papa y los obispos, por las comunidades de cristianos en todo el mundo. Roguemos al Señor.
  2. Por el aumento de vocaciones a los diferentes estados de la vida cristiana, sobre todo a la vocación sacerdotal y religiosa. Roguemos al Señor.
  3. Por la buena convivencia en nuestro país, y por el bienestar de todos los que aquí vivimos. Roguemos al Señor.
  4. Por los que buscan y no encuentran, por los que dudan o vacilan en su fe. Roguemos al Señor.
  5. Por nosotros y por cuantos no han podido venir a esta celebración. Roguemos al Señor.

 Señor y Dios nuestro, que en tu Hijo nos has mostrado la plenitud de la Revelación; escucha nuestras peticiones y danos tu fuerza para que, cumpliendo tus mandamientos, enseñemos a los hombres a vivir según tu voluntad. Por Jesucristo nuestro Señor.

 Poscomunión: Señor, que el sacramento del cielo renueve nuestro cuerpo y nuestro espíritu, para que seamos coherederos en la gloria de aquel cuya muerte hemos anunciado y compartido. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Jueves 15 de junio:

 Misa votiva de la Sagrada Eucaristía

Color verde. Misas votivas nº 5 Lecturas de feria.

Prefacio I de la Eucaristía. Plegaria Eucarística II.

 El amor y la paz de Jesucristo, el Señor, que se nos entrega como alimento de vida eterna, esté con vosotros.

 Monición de entrada y acto penitencial: El Señor Jesús, nos invita un día más a participar de la mesa de la Palabra y de la Eucaristía. Reconozcamos ahora, al comienzo de la celebración, que somos pecadores e indignos de acercarnos a recibir su Cuerpo y su Sangre; y pidamos por ello sinceramente perdón a Dios.

    • Tú, pan vivo bajado del cielo.
  • Tú, vino nuevo que alegra el corazón.
  • Tú, banquete de vida inagotable.

 Colecta: Oh Dios, que por el Misterio pascual de tu Unigénito realizaste la redención de los hombres, concédenos por tu bondad experimentar el aumento continuo de tu salvación a quienes, celebrando los sacramentos, proclamamos con fe la muerte y Resurrección de tu Hijo. Él, que vive y reina contigo.

 Oración de los fieles: Hermanos, antes de presentar ante el altar nuestra ofrenda a Dios Padre, presentémosle las súplicas de toda la humanidad.

  1. Para que la Iglesia sea siempre fiel a Jesucristo. Roguemos al Señor.
  2. Para que mande operarios a su mies y ministros a su Iglesia. Roguemos al Señor.
  3. Para que progresen la unidad y comprensión entre las naciones. Roguemos al Señor.
  4. Para que los pobres y los que pasan hambre encuentren ayuda en sus necesidades. Roguemos al Señor.
  5. Para que el Señor nos preserve del pecado y nos haga crecer en la experiencia viva de su Espíritu. Roguemos al Señor.

 Acoge, Padre, las peticiones que tu pueblo te presenta, y concédenos ser todos instrumentos de paz y reconciliación entre todos nuestros hermanos. Por Jesucristo nuestro Señor.

 Poscomunión: Te rogamos, Señor, que la participación en la mesa celestial nos santifique para que, por el Cuerpo y en la Sangre de Cristo, se afiance la unión de todos los hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Viernes 16 de junio:

 Misa votiva de la Santa Cruz

Color verde. Misa del 14 de septiembre. Lecturas de feria.

Prefacio propio. Plegaria Eucarística II.

 Monición de entrada y acto penitencial:  Hermanos,  al comenzar la celebración de la Eucaristía, actualización del único sacrificio de Cristo en la cruz, pidamos humildemente perdón a Dios por nuestros pecados.

  • Tú que no has sido enviado a condenar al mundo, sino a salvarlo.
  • Tú que no quieres que nadie perezca, sino que todos se conviertan.
  • Tú que te sometiste por nosotros hasta la muerte de cruz.

 Colecta: Oh Dios, que para salvar al género humano has querido que tu Unigénito soportara la cruz, concede, a quienes hemos conocido en la tierra este misterio, alcanzar en el cielo los premios de su redención. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Presentemos nuestras intenciones a Dios Padre, que nos llama a todos a vivir la castidad, sea cual sea el estado de vida en que nos encontremos. 

  1. Por la Iglesia; para que proclame incansablemente el Evangelio de la paz y acoja en su seno a todos los discípulos de Jesús. Roguemos al Señor.
  2. Por nuestra diócesis; para que surjan en nuestras comunidades jóvenes dispuestos a asumir el servicio sacerdotal. Roguemos al Señor.
  3. Por los pueblos de la tierra; para que superen todo lo que les desune y promuevan todo cuanto les acerca. Roguemos al Señor.
  4. Por los que viven angustiados por distintas necesidades; para que encuentren ayuda en Dios. Roguemos al Señor.
  5. Por los que estamos aquí reunidos; para que vivamos en amor fraterno y formemos una comunidad de fe, esperanza y caridad. Roguemos al Señor.

 Señor, Padre bueno y santo, concédenos aquello que te pedimos, y ayúdanos para que alejemos de nuestra vida todo lo que nos impida avanzar hacia la vida que nos prometes. Por Jesucristo nuestro Señor.

 Poscomunión: Alimentados en tu sagrado banquete, te pedimos, Señor Jesucristo, que lleves a la gloria de la resurrección a los que has redimido mediante el leño de la cruz vivificadora. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Sábado 17 de junio:

 Misa de Santa María, la nueva mujer

Color verde. Misas de la Virgen María nº 20. Lecturas de feria.

Prefacio propio. Plegaria Eucarística II.

 Monición de entrada y acto penitencial:  Hoy, como sábado que es, vamos a honrar la memoria de Santa María; y  a quien hoy veneramos como la nueva mujer, y primera discípula de la Nueva Alianza.

Comencemos, pues, la celebración de la Eucaristía abriéndonos a la gracia de Dios, reconociendo todo lo que hay de pecado en nosotros y, sabiendo que Dios siempre nos perdona y nos renueva, pidámosle que tenga piedad y misericordia de nosotros.

 Yo confieso…

 Colecta: Oh Dios, que has constituido a la Virgen María, modelada por el Espíritu Santo, en primicia de la nueva creación, concédenos abandonar nuestra antigua vida de pecado y abrazar la novedad del Evangelio, cumpliendo el mandamiento nuevo del amor. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Elevemos nuestras plegarias a Dios Padre, que nos llama a conformar nuestro pensamiento, nuestras palabras y nuestras obras en la verdad. 

  1. Por toda la Iglesia, por el Papa, los obispos y los sacerdotes, por todos aquellos que quieren seguir a Jesucristo. Roguemos al Señor.
  2. Por las vocaciones sacerdotales, a la vida religiosa y al laicado cristiano. Roguemos al Señor.
  3. Por los que gobiernan los pueblos y por todos los que tienen responsabilidades en la vida pública. Roguemos al Señor.
  4. Por los pobres, por los enfermos, por los que más sufren las consecuencias de la crisis económica, de la violencia y de la injusticia. Roguemos al Señor.
  5. Por nosotros, por nuestros familiares, amigos y conocidos, por todos nuestros difuntos. Roguemos al Señor.

 Dios todopoderoso y eterno, a cuyo nombre debemos todo respeto y veneración, escucha las súplicas que te dirigimos y haznos a todos fieles servidores de la verdad. Por Jesucristo nuestro Señor.

 Poscomunión: Señor, Padre santo, que diste a la Virgen santa un corazón nuevo, concédenos, por la virtud del sacramento que hemos recibido, ser fieles a la inspiración del Espíritu Santo y configurarnos cada día más con Cristo, hombre nuevo. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

Domingo 18 de junio:

 SOLEMNIDAD DEL SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO

Color blanco. Misa y lecturas propias de la solemnidad. Gloria. Credo.

Prefacio II de la Eucaristía. Canon romano.

Si no hay procesión, bendición solemne nº 13 del tiempo ordinario.

La gracia y la paz de Jesucristo, el Pan de Vida, estén con todos vosotros.

Monición de entrada y acto penitencial: Celebramos hoy la gran solemnidad del Cuerpo y de la Sangre de Cristo; la fiesta del Corpus Christi; en la que recordamos de un modo muy especial que Jesucristo, tras mostrarnos el camino de amor de Dios, nos dejó este memorial de su pasión, muerte y resurrección, esta presencia suya en medio de nosotros, real y misteriosa, en el Santísimo Sacramento de la Eucaristía.

Pongámonos, pues, al comenzar la celebración de la Eucaristía en su presencia, y pidámosle que, para celebrar dignamente el misterio de su memorial, nos llene de su gracia y perdone nuestros pecados.

  • Tú que nos has amado y nos has mostrado el amor del Padre.
  • Tú que eres el Pan vivo que alimentas nuestra fe.
  • Tú que has derramado tu Sangre para la redención de la humanidad entera.

 Gloria cantado.

Colecta: Oh, Dios, que en este Sacramento admirable nos dejaste el memorial de tu pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de tu redención. Tú, que vives y reinas con el Padre.

 Credo: Como respuesta a la palabra de Dios que acabamos de escuchar y meditar, hagamos juntos nuestra profesión de fe en el Dios siempre presente y activo en nuestra vida.

 Oración de los fieles: Sintiendo hoy de forma especial la presencia de Jesús, que quiere celebrar su Pascua con nosotros y quiere que nos preparemos para vivirla mejor, dirijamos a Dios Padre nuestras súplicas en su nombre.

  1. Por la Iglesia; para que celebre con fe el Sacramento del Cuerpo y Sangre de Cristo, y se vea enriquecida con sus dones. Roguemos al Señor.
  2. Por las vocaciones al ministerio sacerdotal en nuestra diócesis de N. ; para que nunca nos falten sacerdotes santos que celebren la Eucaristía y nos ofrezcan con abundancia el alimento de la vida eterna. Roguemos al Señor.
  3. Por los gobernantes, los hombres de empresa y los dirigentes sindicales; para que aúnen sus esfuerzos en la consecución de trabajo y de pan para todos. Roguemos al Señor.
  4. Por los más necesitados; para que, al igual que hace Cáritas, tomemos conciencia de que son hermanos nuestros y todos vivamos en la expresión del amor más sincero. Roguemos al Señor.
  5. Por todos nosotros, que nos hemos reunido alrededor del altar de Dios; para que el alimento de la Eucaristía nos haga crecer en la fe, en la esperanza y en el amor. Roguemos al Señor.

 Dios fiel, que alimentas a tu pueblo con amor de Padre; escucha nuestras plegarias y reaviva en nosotros el deseo de Ti, fuente inagotable de todo bien. Que sostenidos por el sacramento del Cuerpo y Sangre de Cristo, realicemos el viaje de nuestra vida hasta entrar en la gloria de los santos y ser tus invitados en la mesa del Reino. Por Jesucristo nuestro Señor.

 Poscomunión: Concédenos, Señor, saciarnos del gozo eterno de tu divinidad, anticipado en la recepción actual de tu precioso Cuerpo y Sangre. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

 Antes de la procesión: Ahora vamos a comenzar la tradicional y solemne procesión del Corpus Christi, en la que llevaremos en procesión por nuestras calles y plazas el Santísimo Sacramento para expresar públicamente, con nuestros cánticos y aclamaciones que Dios está aquí, realmente presente, y que Él es el Rey de cielos y tierra.

Como los discípulos que le seguían y acompañaban, como la gente sencilla que le reconocía como el Mesías y le rodeaba y salía a su encuentro, acompañemos hoy nosotros a la Sagrada Eucaristía, confesando y proclamando con fe y sin temor nuestra adhesión a Cristo, el único Señor y Redentor del mundo.

Lunes 19 de junio:

 Misa de feria

Color verde. Misa de la semana XXVII. Lecturas de feria.

Prefacio común IV. Plegaria Eucarística II.

 Monición de entrada y acto penitencial:  Hermanos,  dispongámonos para celebrar dignamente la Eucaristía pidiendo, en silencio, perdón a Dios por nuestros pecados, a la par que le suplicamos que nos llene con su gracia renovadora.

  • Tú, luz sin ocaso.
  • Tú, vida y esperanza nuestra.
  • Tú que nos colmas de gracia  y de ternura.

Colecta: Dios todopoderoso y eterno, que desbordas con la abundancia de tu amor los méritos y los deseos de los que te suplican, derrama sobre nosotros tu misericordia, para que perdones lo que pesa en la conciencia y nos concedas aun aquello que la oración no menciona. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Oremos, hermanos, a Dios Padre, que es rico en paciencia y amor, y que ha enviado a su Hijo Jesús entre nosotros para sanar lo que está quebrado y herido.

  1. Para que la Iglesia nazca y se desarrolle en aquellos lugares donde aún no existe. Roguemos al Señor.
  2. Para que nunca falten sacerdotes santos que guíen al pueblo de Dios. Roguemos al Señor.
  3. Para que inspire pensamientos de paz, de justicia y libertad a los gobernantes de las naciones. Roguemos al Señor.
  4. Para que consuele a los que sufren y dé la salud a los enfermos. Roguemos al Señor.
  5. Para que aleje de nosotros todo deseo de venganza y revancha. Roguemos al Señor.

 Atiende, Padre compasivo, nuestras peticiones, y haz que la paz y la  alegría 
que tu perdón nos brinda se desborde sobre nuestros hermanos cercanos con sentimientos de compasión y misericordia.

 Poscomunión: Concédenos, Dios todopoderoso, que nos alimentemos y saciemos en los sacramentos recibidos, hasta que nos transformemos en lo que hemos tomado. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Martes 20 de junio:

 Misa por los prófugos y exiliados

Color verde. Misas por diversas necesidades nº 32. Lecturas de feria. Plegaria Eucarística para diversas circunstancias IV.

 Monición de entrada y acto penitencial:    Hoy pediremos en la celebración por todos aquellos que, por diversos motivos, se ven obligados, en contra de su deseo, a ausentarse del lugar donde tienen sus raíces, su familia, sus amigos y sus ambientes propios; sintiéndonos solidarios de la anormalidad de su situación y del sufrimiento que para ellos comporta.

Y para celebrar dignamente esta Eucaristía, comencemos pidiendo perdón al Señor por todos nuestros pecados.

  • Tú, luz para todos los pueblos.
  • Tú, fuerza para caminar.
  • Tú, salvación y vida de la humanidad entera.

 Colecta: Oh, Señor, para quien nadie es extraño y ninguno está lejos de tu protección; mira compasivo a los exiliados y prófugos, a los hombres discriminados y a los niños perdidos, para que se les conceda el regreso a la patria, y a nosotros un amor como el tuyo hacia el pobre y desterrado. Por nuestro Señor Jesucristo.

 Oración de los fieles: Dirijamos ahora, hermanos, nuestras oraciones a Dios Padre que está en el cielo, y que hace salir el sol sobre todos los hombres.

  1. Por la santa Iglesia; para que presente ante el mundo el rostro acogedor del Padre para con los pobres, los que sufren, los que dudan, los que se equivocan. Roguemos al Señor.
  2. Por los movimientos y grupos de jóvenes cristianos; para que sean cantera de nuevas vocaciones sacerdotales. Roguemos al Señor.
  3. Por los pueblos de toda la tierra; para que vivan en concordia y paz verdadera. Roguemos al Señor.
  4. Por los enfermos de nuestras familias y de nuestra comunidad; para que experimenten la fortaleza y el gozo del Espíritu. Roguemos al Señor.
  5. Por todos nosotros; para que seamos capaces de perdonar y de hacer siempre el bien. Roguemos al Señor.

 Padre celestial, que quieres que amemos a nuestros enemigos, hagamos el bien a los que nos odian y a recemos por los que nos calumnian; atiende las peticiones que te hemos dirigido y ayúdanos a ser perfectos como Tú eres perfecto. Por Jesucristo nuestro Señor.

 Poscomunión: Señor, que nos has alimentado con un mismo Pan y con un mismo Cáliz, danos humanidad para acoger con amor sincero a los inmigrantes y a los abandonados, de manera que, al fin, merezcamos reunirnos todos en la tierra de los vivos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Miércoles 21 de junio:

San Luis Gonzaga, religioso. MEMORIA OBLIGATORIA

Color blanco. Misa propia. Lecturas de feria.

Prefacio de las santas vírgenes y religiosos. Plegaria Eucarística II.

 Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, al celebrar hoy la memoria de san Luis Gonzaga, patrono de la juventud, quien siendo amable con los demás, dedicó su vida al servicio de Dios, amando y haciendo el bien a los hermanos, comencemos la Eucaristía pidiendo en unos momentos de silencio que la vida de Dios esté en nosotros, y suplicando perdón por todo aquello que de pecado y de muerte hay dentro de nosotros.

 Yo confieso…

 Colecta: Oh, Dios, autor de los dones del cielo, que en san Luis Gonzaga has unido penitencia con admirable pureza de vida, concédenos, por sus méritos e intercesión, que, si no le hemos seguido en la castidad, lo imitemos como penitente. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Hermanos, desde la intimidad de nuestro corazón, dirijamos a Dios Padre, que ve en lo escondido, la oración de toda la Iglesia.

  1. Para que Dios proteja y guíe a su Santa Iglesia. Roguemos al Señor.
  2. Para que los jóvenes, a imitación de san Luis Gonzaga, mantengan siempre vivo el fuego de la caridad y la pureza de vida. Roguemos al Señor.
  3. Para que dé a los gobernantes el sentido de la justicia, de la libertad y de la paz. Roguemos al Señor.
  4. Para que crezca entre todos los ciudadanos el sentido de la solidaridad. Roguemos al Señor.
  5. Para que vivamos siempre con sinceridad, sin aparentar falsedades. Roguemos al Señor.

 Oh Dios, que conoces y miras  en lo más profundo de nuestros corazones, escucha nuestras oraciones y  enséñanos a vivir sin exhibicionismos, de forma  que nuestra mano izquierda no sepa lo que hace nuestra derecha. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Señor, alimentados con el Pan de los ángeles, haz que, a ejemplo de san Luis Gonzaga, te sirvamos con una vida pura y permanezcamos en continua acción de gracias. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Jueves 22 de junio:

Misa por las vocaciones a las sagradas órdenes

Color verde. Misas por diversas necesidades nº 9. Lecturas de feria.

Plegaria Eucarística para diversas circunstancias II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hoy vamos a pedir la Eucaristía de un modo muy especial por las vocaciones sacerdotales. Es una gran necesidad de la Iglesia, y de un modo especial, de nuestra Iglesia particular, que necesita muchos sacerdotes para llevar a cabo la nueva evangelización de nuestro pueblo. Dispongámonos, por tanto, al comenzar estos sagrados misterios, a recibir el amor de Dios abriendo nuestros corazones para que los renueve, reconociendo con humildad que somos pecadores.

  • Tú que nos llamas a seguirte
  • Tú que nunca abandonas a tu rebaño
  • Tú que estás presente en tu Iglesia

 Colecta: Oh Dios, que quisiste dar pastores a tu pueblo, derrama sobre tu Iglesia el Espíritu de piedad y fortaleza, que suscite dignos ministros de tu altar y los haga testigos valientes y humildes de tu Evangelio. Por nuestro Señor Jesucristo.

 Oración de los fieles: Oremos, hermanos, con confianza a nuestro Padre del cielo, que sabe lo que nos hace falta antes de que se lo pidamos.

  1. Por la santa Iglesia, extendida por toda la tierra y presente en nuestra comunidad. Roguemos al Señor.
  2. Por las vocaciones al ministerio sacerdotal, a la vida religiosa, y al laicado cristiano. Roguemos al Señor.
  3. Por el entendimiento entre las naciones y la paz en el mundo entero. Roguemos al Señor.
  4. Por los pobres, por todos aquellos que no pueden permitirse el pan de cada día. Roguemos al Señor.
  5. Por nosotros, por nuestros familiares, amigos y conocidos, por todos nuestros difuntos. Roguemos al Señor.

 Padre nuestro del cielo, escucha las peticiones que tus hijos te dirigen, y haz que seamos capaces de perdonar siempre las ofensas que los demás nos han hecho, para poder así alcanzar tu perdón. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Señor, alimentados con el pan de la mesa celestial te pedimos que, por este sacramento de amor, germinen las semillas que esparces generosamente en el campo de tu Iglesia, de manera que sean cada vez más numerosos los que elijan el camino de servirte en los hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Viernes 23 de junio:  

 SOLEMNIDAD DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Color  blanco. Misa y lecturas propias de la solemnidad. Gloria. Credo. Prefacio propio. Plegaria Eucarística III.

Bendición solemne nº 12 del tiempo ordinario.

 La gracia, la misericordia y la paz de nuestro Señor Jesucristo, que nos ama con un inmenso amor, estén con todos vosotros.

Monición de entrada y acto penitencial: Celebramos hoy la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús; en la que recordamos que Dios nos ama infinitamente y que por medio de Jesucristo, nuestro Señor, ha derramado sobre nosotros el tesoro de su misericordia.

Comencemos pues, la celebración de la Eucaristía, poniéndonos ante Jesús, el Señor, muerto para liberarnos del pecado y resucitado para darnos nueva vida, y pidámosle perdón en silencio por todos nuestros pecados y debilidades.

  • Tú que eres manso y humilde de corazón.
  • Tú que nos salvas del pecado.
  • Tú que nos amas con un amor inmenso.

 Gloria.

 Colecta: Dios todopoderoso, concede a quienes, alegrándonos en el Corazón de tu Hijo amado, recordamos los inmensos beneficios de su amor hacia nosotros, merecer recibir una inagotable abundancia de gracia de aquella fuente celestial de los dones. Por nuestro Señor Jesucristo. Por nuestro Señor Jesucristo.

 O bien: Oh Dios, que en el Corazón de tu Hijo, herido por nuestros pecados, te has dignado regalarnos misteriosamente infinitos tesoros de amor, te pedimos que, al rendirle el homenaje de nuestra piedad, manifestemos también una conveniente reparación. Por nuestro Señor Jesucristo.

 Credo: Confesemos ahora nuestra fe con las mismas palabras con las que generaciones de cristianos anteriores a nosotros la han proclamado a lo largo de veinte siglos.

 Oración de los fieles: Oremos, hermanos, al Señor nuestro Dios, que reveló su nombre en la zarza ardiente, su majestad en el fuego y la tempestad, y su amor en su Hijo Jesucristo, y pidámosle por las necesidades de toda la humanidad.

  1. Para que el Señor purifique y santifique sin cesar a su Iglesia con el agua y la sangre que brotaron del Corazón de Cristo. Roguemos al Señor.
  2. para que Cristo, el Buen Pastor, conceda a nuestra diócesis muchas y santas vocaciones sacerdotales a la medida de su Corazón. Roguemos al Señor.
  3. Para que el Señor, Rey y centro de todos los corazones, atraiga a sí a los que aún lo desconocen y a los que, habiendo experimentado su amor, se han alejado de Él. Roguemos al Señor.
  4. Para que Cristo alivie con su amor los sufrimientos de quienes han experimentado la decepción de los amores humanos y de los que se sienten rechazados o traicionados en el amor. Roguemos al Señor.
  5. Para que Dios nos conceda encontrar descanso en el corazón de su Hijo, abierto por la lanza del soldado. Roguemos al Señor.

 Dios nuestro, grande y fiel, que has revelado a los sencillos los misterios insondables del corazón de Cristo, escucha nuestras oraciones y haz que, revestidos con los sentimientos de tu Hijo, que ha querido compartir nuestra debilidad para hacernos herederos de tu gloria, sepamos amarnos los unos a los otros con un amor manso y humilde y permanecer en tu Hijo, que es el mismo amor y vive y reina por los siglos de los siglos.

 Poscomunión: Señor, que el sacramento de la caridad encienda en nosotros el fuego del amor santo por el que, cautivados siempre por tu Hijo, aprendamos a reconocerle en los hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 Bendición solemne:

  • La paz de Dios, que sobrepasa todo juicio, custodie vuestros corazones y vuestros pensamientos en el conocimiento y el amor de Dios y de su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.
  • Y la bendición de Dios todopoderoso…

Sábado 24 de junio:

 La Natividad de San Juan Bautista. SOLEMNIDAD

Color blanco. Misa y lecturas propias (leccionario V). Gloria. Credo.

Prefacio propio. Plegaria Eucarística III.

 El amor y la paz de nuestro Señor Jesucristo estén con todos vosotros.

 Monición de entrada y acto penitencial: Celebramos hoy la solemnidad del nacimiento de san Juan Bautista, el precursor del Señor; el hijo que Dios concedió como un don de gracia a Zacarías y a Isabel cuando ya eran de edad avanzada. Es el profeta austero y exigente que allí junto al Jordán predica un bautismo de conversión y muestra al Mesías a su pueblo. Su mensaje y su figura, no han perdido actualidad, ni tampoco ha perdido vigor su mensaje.

Hoy es un día en el que especialmente tenemos que alabar la bondad de Dios, y renovar nuestra voluntad de seguir, como el Bautista, sus caminos; por eso, al comenzar la celebración de la Eucaristía, reconozcamos nuestros pecados y pidamos al Señor que tenga piedad de nosotros y convierta nuestro corazón.

  • Tú, sol que naces de lo alto.
  • Tú, que iluminas a los que viven en tinieblas y en sombras de muerte.
  • Tú, que guías nuestros pasos en el camino de la paz.

 Gloria.

 Colecta: Oh Dios, que suscitaste a san Juan Bautista para que preparase a Cristo el Señor una muchedumbre bien dispuesta, concede a tu pueblo el don de la alegría espiritual y dirige los corazones de todos los fieles por el camino de la salvación y de la paz. Por nuestro Señor Jesucristo.

 Credo.

 Oración de los fieles: En esta solemnidad del nacimiento del Precursor del Señor, san Juan Bautista, presentemos confiadamente nuestras plegarias a Dios nuestro Padre.

  1. Por la Iglesia; para que todos vivamos siempre con espíritu de conversión para preparar los caminos del Señor que viene a nosotros. Roguemos al Señor.
  2. Por las vocaciones al ministerio sacerdotal; para que sean muchos los llamados al servicio del Reino de los cielos, siendo para el mundo testigos de la luz salvadora de Dios. Roguemos al Señor.
  3. Por los que gobiernan las naciones de todo el mundo; para que, escuchando la voz de Juan Bautista y de todos los profetas, lleguen a reconocer en Jesús al Mesías esperado. Roguemos al Señor
  4. Por los que son perseguidos a causa de su fe o a causa de su lucha por la justicia: que sientan siempre en ellos la fuerza de Dios que los acompaña. Roguemos al Señor.
  5. Por todos los que estamos aquí reunidos celebrando esta Eucaristía y por nuestros familiares y amigos: que haya entre nosotros paz, generosidad y espíritu de hermanos. Roguemos al Señor.

 Escucha, Padre, nuestras peticiones, que te presentamos en la fiesta de tu profeta y precursor san Juan Bautista, y derrama tu amor sobre el mundo entero. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 Poscomunión: Alimentados con el convite del Cordero celestial, te pedimos, Señor, que tu Iglesia, llena de gozo por el nacimiento de san Juan Bautista, reconozca al autor de su nueva vida en aquel cuya venida inminente anunció. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 Bendición solemne: 

  • Dios, nuestro Padre, que nos ha congregado hoy para celebrar la fiesta del nacimiento de san Juan Bautista, os bendiga, os proteja y os confirme en su paz.
  • Cristo, el Señor, que ha manifestado en san Juan Bautista la fuerza renovadora de su misterio pascual, os haga auténticos testigos de su Evangelio.
  • El Espíritu Santo, que en san Juan Bautista nos ha ofrecido un ejemplo de caridad evangélica, os conceda la gracia de acrecentar en la Iglesia la verdadera comunión de fe y amor.
  • Y la bendición de Dios todopoderoso…

Domingo 25 de junio:

 (En la diócesis de Jaca)

Santa Orosia,  Patrona de la diócesis de Jaca. SOLEMNIDAD

Color rojo. Misa y lecturas propias (separata diocesana). Gloria. Credo. Prefacio de mártires. Plegaria Eucarística III.

Bendición solemne de los santos.

 Monición de entrada y acto penitencial: Hoy celebramos la solemnidad de Santa Orosia, virgen y mártir, quien, desde el siglo XI es venerada como patrona de la ciudad  de Jaca y de su obispado; y que padeció martirio a manos de los sarracenos, durante la primera invasión de éstos, en el monte de Yebra de Basa en el siglo VIII.

Sintámonos hoy, pues, miembros de la Iglesia diocesana, que peregrina, en comunión con toda la Iglesia universal, al encuentro del Señor; y pidiendo la intercesión de Santa María Virgen, de Santa Orosia, y de todos los santos, comencemos la celebración de los sagrados misterios reconociéndonos pecadores ante Dios y ante los hermanos, y suplicando el perdón y la misericordia divinas.

 Yo confieso…

 Gloria.

 Colecta: Dios de todo poder y misericordia, que fortaleciste a tu virgen santa Orosia para que soportara los tormentos de su pasión, ayúdanos en nuestra debilidad y, así como ella no dudó en morir por ti, podamos mantenernos firmes en la confesión de tu nombre. Por nuestro Señor Jesucristo.

 Credo: Confesemos ahora todos juntos nuestra fe; la fe de toda la Iglesia; la fe que nuestra patrona, santa Orosia, confesó con el derramamiento de su sangre.

 Oración de los fieles: Oremos, hermanos, a Dios Padre todopoderoso y pidámosle que escuche las plegarias de los que nos hemos reunido para celebrar la solemnidad de santa Orosia, patrona de nuestra diócesis.

  1. Para que los fieles de la diócesis de Jaca, que hoy celebramos con alegría la solemnidad de nuestra patrona Santa Orosia, sepamos soportar con fortaleza las adversidades y demos fiel testimonio de Jesucristo. Roguemos al Señor.
  2. Para que Dios infunda su luz y su fuerza a los responsables de nuestra comunidad, y a todos los que la formamos nos otorgue el don de un sincero amor mutuo. Roguemos al Señor.
  3. Para que el Señor conceda su ayuda a nuestros ancianos y enfermos y les conceda sentirse dichosos porque, unidos a los sufrimientos de Cristo, contribuyen a la salvación del mundo. Roguemos al Señor.
  4. Para que los jóvenes de nuestra diócesis descubran a Dios presente en sus vidas, y no tengan miedo a seguirle, para que así, no nos falten vocaciones sacerdotales en nuestra Iglesia particular. Roguemos al Señor.
  5. Para que quienes nos hemos reunido hoy para celebrar el recuerdo de Santa Orosia podamos participar muchos años en esta solemnidad, y nuestros difuntos consigan el descanso y la felicidad eternas. Roguemos al Señor.

 Dios todopoderoso y eterno, que nos concedes celebrar cada año la solemnidad de santa Orosia, patrona de nuestra diócesis, escucha nuestras plegarias y danos la salud del alma y del cuerpo para que te amemos con todo nuestro corazón y cumplamos siempre tu voluntad. Por Jesucristo nuestro Señor.

 Poscomunión: Señor y Dios nuestro, que has querido contar a santa Orosia en el número de los santos con la doble corona de la virginidad y el martirio, concédenos, te rogamos,  en virtud del sacramento que hemos recibido, vencer con fortaleza el espíritu del mal y conseguir de este modo la gloria del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 Bendición solemne:

  • Dios, nuestro Padre, que nos ha congregado para celebrar hoy la fiesta de santa Orosia, patrona de nuestra comunidad diocesana, os bendiga, os proteja y os confirme en su paz.
  • Cristo, el Señor, que ha manifestado en santa Orosia la fuerza renovadora del misterio pascual, os haga auténticos testigos de su Evangelio.
  • El Espíritu Santo, que en santa Orosia nos ha ofrecido un ejemplo de caridad evangélica, os conceda la gracia de acrecentar en la Iglesia la verdadera comunión de fe y amor.
  • Y la bendición de Dios todopoderoso…

(Fuera de la diócesis de Jaca)

 DOMINGO XII DEL TIEMPO ORDINARIO

Color verde. Misa y lecturas del domingo. Gloria. Credo.

Prefacio dominical I. Plegaria Eucarística III

 Monición de entrada y acto penitencial: Hoy, de nuevo, nos hemos reunido para celebrar el domingo, el primer día de la semana, en el cual celebramos la Pascua del Señor, recordando aquel domingo en el que Cristo Jesús, saliendo glorioso del sepulcro, abría a la humanidad el camino de la vida nueva. Y lo hacemos como venimos haciéndolo los cristianos desde hace siglos, reuniéndonos para escuchar su palabra y celebrar la Eucaristía.

Comencemos, pues, esta reunión, en la que veremos como Jesús, que nos invita a creer y a confiar en Él, es la presencia entre nosotros de ese Dios grande y fuerte. Empecemos  pidiendo perdón por nuestros pecados.

  • Tú, Pan vivo bajado del cielo.
  • Tú, fuente de vida y de esperanza.
  • Tú, luz que nunca se apaga.

 Gloria.

 Colecta: Concédenos tener siempre, Señor, respeto y amor a tu santo nombre, porque jamás dejas de dirigir a quienes estableces en el sólido fundamento de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo.

 Credo:  Proclamemos ahora nuestra fe, la fe de la Iglesia, la fe en el Dios que nos ha comunicado su amor para que vivamos como hijos suyos.

 Oración de los fieles: Oremos a Dios, nuestro Padre, a quien encomendamos nuestra causa, pidiéndole que su bondad nos escuche, y que por su gran misericordia, se vuelva hacia nosotros.

  1. Por la Iglesia; para que no tenga miedo a la persecución por el evangelio, sino que siempre y en todo lugar proclame la buena noticia de Cristo salvador. Roguemos al Señor.
  2. Por los jóvenes; para que no tenga miedo y sigan a Jesucristo, el amigo siempre fiel, sin regatearle amor, entrega y firmeza. Roguemos al Señor.
  3. Por cuantos gobiernan la sociedad; para que permitan el progreso material, moral y espiritual de la gran familia humana. Roguemos al Señor.
  4. Por todos los que se avergüenzan de confesar su fe; para tengan el valor de ponerse de parte de Dios ante los hombres. Roguemos al Señor.
  5. Por nosotros, aquí reunidos; para que no temamos dar testimonio de nuestra fidelidad a Cristo. Roguemos al Señor.

 Oh Dios, que has encomendado a nuestra debilidad el anuncio profético de la palabra, escucha las oraciones de tu pueblo y sostennos con el poder de tu Espíritu, para que nunca sintamos vergüenza de nuestra fe, sino valentía para confesar tu nombre ante los hombres, para ser reconocidos por tu Hijo el día de su venida. Por Jesucristo nuestro Señor.

 Poscomunión: Renovados por la recepción del Cuerpo Santo y de la Sangre preciosa, imploramos tu bondad, Señor, para obtener con segura clemencia lo que celebramos con fidelidad constante. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 Bendición solemne:

  • El Dios todopoderoso os bendiga con su misericordia y os llene de la sabiduría eterna.
  • Él aumente en vosotros la fe y os dé la perseverancia en el bien obrar.
  • Atraiga hacia sí vuestros pasos y os muestre el camino del amor y de la paz.
  • Y la bendición de Dios todopoderoso…

Lunes 26 de junio:

 Misa por la santificación del trabajo humano

Color verde. Misas por diversas necesidades nº 26-B. Lecturas de feria.

Prefacio común IX . Plegaria Eucarística  II.

 Monición de entrada y acto penitencial: En esta Eucaristía vamos a pedirle al Señor que sepamos reconocer la grandeza y la dignidad de nuestro trabajo, por humilde que éste sea, pues Dios, que al principio hizo todas las cosas bien hechas, ha querido que el hombre, con su trabajo de cada día, vaya perfeccionando y completando la obra de la creación divina; y que lo hagamos todo a gloria de su nombre; algo en lo que fallamos mucho. Por eso, al  comenzar la celebración, en unos momentos de silencio, pedimos a Dios perdón por nuestros pecados.

  • Tú, que nos invitas a construir tu reino.
  • Tú, que quieres que a todos hagamos el bien.
  • Tú, que nos llamas a ser perfectos .

 Colecta:    Tú, Señor, que has querido someter las fuerzas de la naturaleza al trabajo del hombre, concédenos, por tu bondad, entregados a nuestras tareas con espíritu cristiano, practicar la caridad sincera con nuestros hermanos y colaborar al perfeccionamiento de tu creación. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Oremos ahora a Dios Padre, que es compasivo y generoso, y nos colma de sus dones sin medida.

  1. Por la Iglesia, por el Papa, los obispos y los sacerdotes, por las comunidades de cristianos en todo el mundo. Roguemos al Señor.
  2. Por las vocaciones de especial consagración en el seno de la Iglesia. Roguemos al Señor.
  3. Por responsables del poder judicial,  encargados de administrar la justicia y de velar por ella. Roguemos al Señor.
  4. Por los pobres, por los enfermos, por los que más sufren las consecuencias de la crisis económica, de la violencia y de la injusticia. Roguemos al Señor.
  5. Por los que celebramos esta Eucaristía, por nuestra comunidad (parroquia), por la amistad entre nosotros, por nuestros difuntos. Roguemos al Señor.

Escucha, Señor, nuestras plegarias, y enséñanos a amarnos unos a otros sin medida, y marchar juntos por los caminos de la paz. Por Jesucristo nuestro Señor.

 Poscomunión:    Te rogamos, Señor, que gobiernes con los auxilios temporales a quienes te dignas renovar con los misterios eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Martes 27 de junio:

 Misa de feria

Color verde. Misa de la semana XXVIII. Lecturas de feria.

Prefacio común V. Plegaria Eucarística II.

 Monición de entrada y acto penitencial: Nuevamente nos hemos reunido en torno a la mesa de la Palabra y de la Eucaristía para celebrar la entrega salvadora de Jesucristo, el Señor. Preparémonos pues, al comienzo de esta celebración para participar dignamente en el sacrificio eucarístico, pidiendo perdón por nuestros pecados

  • Tú que tienes compasión de los que te buscan.
  • Tú que ofreces esperanza a los enfermos y agobiados.
  • Tú que das alimento a los hambrientos.

 Colecta: Te pedimos, Señor, que tu gracia nos preceda y acompañe, y nos sostenga continuamente en las buenas obras. Por nuestro Señor Jesucristo.

 Oración de los fieles: Hermanos, oremos a Dios Padre, que nos pide que tratemos a los demás como queremos que ellos nos traten.

  1. Para que las Iglesias cristianas alcancemos la unidad bajo la guía del único Pastor que es Jesucristo. Roguemos al Señor.
  2. Para que no le falten al Pueblo de Dios los pastores que necesita para la Nueva Evangelización. Roguemos al Señor.
  3. Para que los gobernantes acierten en su labor y haya paz y prosperidad en todo el mundo. Roguemos al Señor.
  4. Para que los pecadores se conviertan y los enfermos recobren la salud. Roguemos al Señor.
  5. Para que todos nosotros sepamos mantener siempre el respeto y la veneración por la Eucaristía. Roguemos al Señor.

 Escucha, Señor, las oraciones que tu pueblo te dirige, y haz que todos nos esforcemos por recorrer el angosto camino que lleva a la vida para poder entrar por la puerta estrecha del cielo. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Señor, pedimos humildemente a tu majestad que, así como nos fortaleces con el alimento del santísimo Cuerpo y Sangre de tu Hijo, nos hagas participar de su naturaleza divina. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Miércoles 28 de junio:

 San Ireneo, obispo y mártir. MEMORIA OBLIGATORIA

Color rojo. Misa propia. Lecturas de feria.

Prefacio de mártires. Plegaria Eucarística II.

Si la Misa es por la tarde, es conveniente celebrar la Misa de la Vigilia de San Pedro y San Pablo.

Monición de entrada y acto penitencial: Unidos como hermanos, venimos un día más ante el altar para llenar nuestras vidas de la escucha de la palabra de Dios y la comunión del Cuerpo y la Sangre de Cristo, y lo hacemos recordando la memoria del gran Padre de la Iglesia san Ireneo, quien defendió ardientemente la fe cristiana frente a las herejías de su tiempo, entregando su vida al servicio de la Iglesia mediante la fuerza de sus escritos y el ardor de su celo pastoral

Preparémonos, pues, en unos momentos de silencio para celebrar la Eucaristía pidiendo al Señor que derrame sobre nosotros su gracia, su perdón y su salvación.

 Yo confieso…

 Colecta: Oh, Dios, que otorgaste a tu obispo san Ireneo mantener felizmente la doctrina verdadera y la paz de la Iglesia, concédenos, por su intercesión, renovados en la fe y en la caridad, fomentar siempre la unidad y la concordia. Por nuestro Señor Jesucristo.

 Oración de los fieles: Dirijamos nuestras plegarias a Dios Padre, que quiere que en todas partes demos frutos de santidad y de buenas obras.

  1. Por el Papa, los obispos y los sacerdotes; para que sean siempre auténticos pastores del pueblo de Dios. Roguemos al Señor.
  2. Por los jóvenes; para que se abran a la llamada de Jesús y le sigan en la vida sacerdotal o religiosa. Roguemos al Señor.
  3. Por los pueblos de toda la tierra; para que vivan en concordia y paz verdadera. Roguemos al Señor.
  4. Por los que viven angustiados por distintas necesidades; para que encuentren ayuda en Dios. Roguemos al Señor.
  5. Por nosotros mismos; para que siempre y en todo lugar demos frutos de santidad. Roguemos al Señor.

 Dios compasivo, pastor de tu pueblo, escucha la oración suplicante de tu Iglesia y haz que, dando siempre buenos frutos de bondad y de justicia, no nos dejemos engañar por falsos profetas. Por Jesucristo nuestro Señor.

 Poscomunión: Por estos santos misterios aumenta, compasivo, nuestra fe que, profesada hasta el martirio, glorifica al obispo san Ireneo, para que nos santifique también a nosotros viviéndola en toda su verdad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Jueves 29 de junio:

 San Pedro y San Pablo, apóstoles. SOLEMNIDAD

Color rojo. Misa y lecturas propias de la solemnidad (leccionario V). Gloria. Credo. Prefacio propio. Canon romano. Bendición solemne de apóstoles.

 Monición de entrada y acto penitencial:   Celebramos hoy la solemnidad de los dos grandes apóstoles de la Iglesia: san Pedro y san Pablo; las dos columnas de la fe cristiana. Pedro, la piedra visible, fundamento de la unidad de la Iglesia, designado por el mismo Cristo como pastor que había de apacentar a todo el rebaño de Dios; y Pablo, el viajero y escritor infatigable, de cuyas cartas se nutre la fe de la Iglesia de todos los tiempos.

Con gozo, pues, reafirmemos hoy nuestra fe en Jesús, la fe que nos ha llegado por el testimonio de los apóstoles, la fe que también nosotros estamos llamados a vivir y anunciar. Y para mejor hacerlo, comencemos la celebración de la Eucaristía reconociendo que nuestra fe y nuestras obras no siempre van unidas, que a menudo cometemos fallos en la vida y que nuestro apostolado cristiano deja mucho que desear. Por eso, con humildad y sencillez, pedimos perdón a Dios por nuestros pecados. 

  • Tú que perdonaste a Pedro cuando renegó de Ti.
  • Tú que convertiste a Pablo en apóstol tuyo.
  • Tú que por la sucesión apostólica nos aseguras el perdón de los pecados.

 Gloria.

 Colecta: Oh, Dios, que nos llenas hoy de santa y festiva alegría en la solemnidad de los apóstoles Pedro y Pablo, concede a tu Iglesia seguir en todo las enseñanzas de aquellos por quienes comenzó la difusión de la fe. Por nuestro Señor Jesucristo.

 Credo: Profesemos ahora nuestra fe; la fe que es vida, libertad y alegría. La fe por la cual los apóstoles dieron su sangre.

 Oración de los fieles: En el gozo de la solemnidad  de los santos apóstoles Pedro y Pablo, imploremos la misericordia divina para la Iglesia, edificada sobre la roca de Pedro, y pidamos por el mundo entero, iluminado por la predicación de Pablo.

  1. Para que el Santo Padre, el Papa, gobierne, con la sabiduría del Espíritu y la firmeza de la fe apostólica, a la Iglesia del Dios vivo. Roguemos al Señor.
  2. Para que Dios, que envió a Pablo a anunciar el mensaje de salvación a todos los pueblos, envío hoy también sacerdotes que proclamen el Evangelio en nuestra diócesis y en todo el mundo. Roguemos al Señor.
  3. Para que los responsables del gobierno de las naciones, como servidores de Dios, procuren siempre la justicia y el bien de los ciudadanos. Roguemos al Señor.
  4. Para que los que sufren persecuciones y están encarcelados a causa de su fe obtengan su libertad por la oración perseverante de la Iglesia. roguemos al Señor.
  5. Para que quienes nos encontramos reunidos hoy aquí perseveremos firmemente cimentados en la doctrina apostólica y en la integridad de la fe y anunciemos a Cristo al mundo. Roguemos al Señor.

Escucha, Señor, nuestras oraciones, edifica nuestra comunidad en Jesucristo, y haz que al compartir nuestra fe en el Evangelio experimentemos cómo se fortalece nuestra esperanza y se aviva nuestra caridad. Por Jesucristo nuestro Señor.

 Poscomunión: A los que has alimentado con este sacramento, concédenos, Señor, vivir de tal modo en tu Iglesia que, perseverando en la fracción del pan y en la doctrina de los apóstoles, seamos un solo corazón y una sola alma arraigados firmemente en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 Bendición solemne:

  • Dios todopoderoso, que por la confesión de Pedro os ha fortalecido y os ha edificado sobre la roca de la fe de la Iglesia, os dé su bendición.
  • Quien os ha instruido con la predicación de Pablo, cuya palabra sigue resonando en la Iglesia, os ayude a seguir su ejemplo de ganar hermanos para Cristo.
  • Para que así, por las llaves de Pedro, la palabra de Pablo y la oración de ambos, nos sintamos animados a luchar por aquella patria a la que ellos llegaron muriendo en la cruz uno y otro bajo la espada.
  • Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo +, y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros y os acompañe siempre.

Viernes 30 de junio:

 Santos protomártires de la Iglesia romana

Color rojo. Colecta propia; resto del común de mártires I, A, 1.

Lecturas de feria. Prefacio II de mártires. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial:  Hoy conmemoramos en una misma celebración a todos los mártires de Roma que durante la primera persecución contra los cristianos decretada por el emperador Nerón el año sesenta y cuatro entregaron su vida por Cristo en la arena del circo, en la cruz, bajo la espada, y bajo diversas formas de tortura y de muerte; y cuyos nombres sólo Dios conoce y que, junto con san Pedro y san Pablo, reinan con Cristo para siempre.

A nosotros, se nos pide que seamos también testigos de Cristo en nuestra vida por medio de la fe y de las buenas obras; sin embargo, constantemente fallamos en este cometido. Por ello, al comenzar la celebración de los sagrados misterios, reconozcamos nuestros pecados y pidamos humildemente perdón a Dios por ellos.

 Yo confieso…

 Colecta: Oh Dios, que santificaste los fecundos comienzos de la Iglesia Romana con la sangre de los mártires, concédenos que nos fortalezca su valentía en la lucha de tan gran combate y nos alegremos siempre en la victoria santa. Por nuestro Señor Jesucristo.

 Dirijamos ahora nuestras oraciones a Dios Padre todopoderoso, que se compadece de nuestra debilidad.

  1. Para que todos los que formamos la Iglesia sintamos el gozo de la fe. Roguemos al Señor.
  2. Para que el ejemplo de vida de los sacerdotes sea reclamo para nuevas vocaciones. Roguemos al Señor.
  3. Para que se acabe la carrera de armamentos y los pueblos puedan vivir en paz. Roguemos al Señor.
  4. Para que los enfermos tengan siempre a alguien que se preocupe por ellos. Roguemos al Señor.
  5. Para que el Espíritu de fortaleza, que mantuvo fieles a los protomártires de la Iglesia de Roma, sostenga nuestras vidas y la vivencia cotidiana de nuestra fe. Roguemos al Señor.

 Dios de bondad y de misericordia, escucha la oración de tus hijos, y límpianos de la lepra de nuestros pecados. Por Jesucristo nuestro Señor.

 Poscomunión: Oh, Dios, que iluminaste de modo admirable el misterio de la cruz en tus santos mártires, concédenos, por tu bondad, que, fortalecidos por este sacrificio, permanezcamos siempre fieles a Cristo y trabajemos en la Iglesia por la salvación de todos. Por Jesucristo nuestro Señor.

You may also like...

Translate »